domingo, 28 de diciembre de 2008

adiós 2008... y gracias





a pesar de todo

a pesar de la mortal hipocresía, de la crueldad de la comunidad internacional (no tomar partido ante una agresión es estar tomando partido), que contempla y tolera la constante sangría de somalia, sudán, uganda, irak, cachemira, zimbaue, la república democrática del congo, birmania, chechenia, palestina...

a pesar de la nuestra propia, que toleramos los aborrecibles abusos de los poderosos (y su más aborrecible todavía impunidad), las mentiras, las injusticias más malolientes, las impertinencias dañinas de los más idiotas

a pesar de lo que nos hacen entrenar la paciencia los miserables que pretenden dar lecciones morales (mala cosa esa... esas lecciones, si se dan, se dan sin pretenderlo)

a pesar de muchas otras cosas horribles imposibles de ennumerar y que hacen que este mundo, desmenuzado fríamente, sea insoportable

in-so-por-ta-ble

a pesar de todo ello, no tengo más remedio que dar gracias por lo que me ha tocado

los seres humanos somos así, nuestra naturaleza nos obliga a sentir un íntimo alivio, casi inconfesable, por no ser nosotros los que morimos

los seres humanos somos egoístas por instinto y nos cuesta un esfuerzo terrible, quizá inútil, superar nuestra individualidad, que nuestra vida, nuestro bienestar esté por encima de todo

de nada sirve negar eso

más sentido tiene agradecer ese esfuerzo a quienes lo realizan

por lo demás, la pequeñísima parte del planeta que sostiene mi existencia va bien

yo estoy bien, he estado bien en este año de muchas cosas (del poder ciudadano en nicaragua, de la patata en la fao, del diálogo intercultural en la ue, del planeta tierra en la onu...)

ahora un poco triste, pero eso nunca me he parecido malo (la tristeza es un confortable refugio muchas veces, un cálido escondite)

hay sensaciones peores (la impotencia, el miedo, la decepción, el fracaso) y este año no me ha brindado muchas oportunidades de sentirlas (y si las he sentido apenas las recuerdo)

tengo que estarle agradecida por ello

también porque estamos todos los que lo empezamos y dos más

porque me ha regalado momentos deliciosos, viajes, fiestas divertidísimas, encuentros interesantes, lecturas, tiempo con la gente a la que quiero

no me quejo en absoluto por lo que me ha tocado,

y no puedo pedir más para el año que viene

poco ambiciono, con lo que tengo me basta (es fácil porque es muchísimo)

gracias por todo a todos mis compañeros de viaje,

y feliz 2009











lunes, 22 de diciembre de 2008

y este sábado 27, el fiestón de 4 de agosto (merendola, presentación de "planetario", entrega premio autor revelación, concierto de puskas & ochoa)


Este sábado 27 de diciembre, a partir de las 20:00 en el Biribay Jazz Club, tendrá lugar nuestra tradicional fiesta cuatro agosteña. Habrá merendola, sorpresas, presentaremos nuestro Planetario, entregaremos el premio al autor revelación 2008 y gozaremos con el mejor hip hop of de guorl con Puskas & Ochoa a partir de las 22:30. Estáis todos invitados.

Este año la Asociación Cultural Planeta Clandestino (a través de su sello Ediciones del 4 de Agosto) ha editado todos estas libros y discos (nos hemos ganado la fiesta!):

*Colección Días de Perros
n. 26. Saga y anclaje. TEO BASTERRA
n. 27. La mujer y la palabra. VV.AA. (BEGOÑA ABAD LAPARTE, CHARO BLANCO, ROSA FERNÁNDEZ, VALVANERA FERÁNDEZ, Mª ÁNGELES GARCÍA, ITZIAR LURI, CHARO SANTAMARÍA, ANA TOVAR, NATALIA URIBIÑA, MªCRISTINA UJUARI, PILAR URUÑUELA Y EVANGELINA VILA MELGUIZO). Mª JOSÉ MARRODAN (Coord) ILUSTRACIONES DE VALLE CAMACHO. PRÓLOGO DE Mª LUISA LÁZARO
n. 28. Civilización gaseosa. CARLOS ÁLVAREZ
n. 29. Encuentros. Amigos de la Poesía de La Rioja Baja. TEO BASTERRA, MIGUEL CORREAS, MÍCHEL GARRIDO, ANTONIO LEZANA PELLEJERO, LEYRE LÓPEZ, MARIO MARTÍNEZ, MIGUEL MARZO, MARÍA JOSÉ MARRODÁN GIRONÉS, IVÁN MENDOZA MARRODÁN, PATRICIO NÁJERA, AUGUSTO OLARTE LÓPEZ, ADRIÁN PÉREZ CASTILLO, MADELAYNE PÉREZ SÁNCHEZ, MARÍA JESÚS ROBLES SANTAMARÍA, MÁXIMO SICILIA. Prólogo de JOSÉ LUIS PÉREZ PASTOR
n. 30. Planetario. Siete poetas desde el Planeta Clandestino. Prólogo: IGNACIO ESCUÍN BORAO. ANTONIO ALFARO SÁNCHEZ, CARMEN BELTRÁN FALCES, ENRIQUE CABEZÓN GARCÍA, JOSÉ LUIS PÉREZ PASTOR, SONIA SAN ROMÁN OLMOS, ÍÑIGO SAN SEBASTIÁN BARJA Y ODÓN SERÓN ZABALA. Epílogo: JORGE SALMERÓN GÁLVEZ
n. 31. Música de las esferas. Literatura en el Aula. JOSÉ LUIS PÉREZ PASTOR, AURORA MARTÍNEZ EZQUERRO Y CARMEN BELTRÁN FALCES
*Colección Planeta Clandestino
n. 52. Tankas de pájaros. BENJAMÍN LEÓN
n. 53. Ciudad de mármol. OCTAVIO GÓMEZ MILIÁN
n. 54. Explosiones controladas S.L. MANUEL MOYA
n. 55. Miscelánea. VICENT CAMPS
n. 56. Los huidos. DAVID ELOY RODRÍGUEZ
n. 57. Comprensión de la penumbra. IVÁN MARISCAL
n. 58. Vida de mario. ANTONIO LOMBILLO
n. 59. Del miedo y las estrellas. MARÍA INMACULADA FERNÁNDEZ BARJOLA
n. 60. Ritual de la luz. CARLOS ALCORTA
n. 61. Una ruta de junio. RAFAEL-JOSÉ DÍAZ
n. 62. Una casa en propiedad. REGIS MUSKIZ (CÉSAR VELASCO BROCA)
n. 63. Romper a rompar. RUBÉN MARTÍNEZ VALDERRAMA
n. 64. El yugo de los mansos. JOSÉ IGNACIO HURTADO MARTÍNEZ
n. 65. Mula de carga. RAÚL GARCÍA
n. 66. Perros rabiosos, caballos muertos. DIEGO BENITO PÉREZ
*Colección Dientes de Leche
n. 4. La casa encantada. MARICRUZ MARTÍNEZ DE LA PISCINA
n. 5. El pastorcito mudo / El alegre abalín. MARICRUZ MARTÍNEZ DE LA PISCINA
n. 6. Mr. Down. Detective para casos difíciles. CARLOS LÓPEZ. Ilustraciones: CARLOS CORRES.
*Colección Alia Opera
n. -. Situación laboral de las Trabajadoras Sociales en La Rioja. Nuevos retos y propuestas de futuro. VV. AA.
*Discos
n. 4. Siempre el mismo cuento. LABUELA
n. 5. Ciudad del gallo. TARANGALLO
n. 6. Maneras de incordiar. Homenaje a Rosendo Mercado. VV.AA. Textos: ANDRÉS GARCÍA DE LA RIVA, VÍCTOR ZAPATA. Grupos participantes: THE LOST NOIZE, DYCON, ATYPICAL, MIEDO AZUL, CERO COMA, MICCIÓN PÚBLIKA, THEOREM OF PAIN, PERSEVERANCE, LOS TUBOS, SMOKING ADDERS, REAPER OF SOULS, ENBLANCO (+ HELEN MOONDOMAIN), LAGUAGUA, INVENTARIO, SIETE, ETHOS, ORQUESTA TRISTE DIABLO, MULATA GROOVE, TARANGALLO, LOS MIRANDAS, INNERVOICE (+ KAREN NO QUITE DEAD), IN LIMBO, NAIVE, EL CUARTO VERDE (+ KUTXI ROMERO, MAREA Y LUKAS ELKOALAPUESTO), CHINA LATINA, OCTOPUSSY, NEGRO CARMÍN, LABUELA,VONDAGE, MISSING SOUL (+ ALBERTO INOXIDABLES)

Más información: www.4deagosto.com

viernes, 19 de diciembre de 2008

este sábado 20 de diciembre, ¡por fin!, maneras de incordiar





Pues sí amigos, por fin ve la luz esta bombita de homenaje a Rosendo Mercado que se han currado por 30 bandas logroñesas y que parte de un proyecto de la Asociación Cultural Planeta Clandestino y por extensión de Ediciones del 4 de Agosto, en colaboración con el Ayuntamiento de Logroño y con la Gota de Leche.
El resultado es un lujo en todos los sentidos, tanto en el visual como en el auditivo (recomendadísimo de verdad, hasta para el que no sea fan de Rosendo). Estamos muy orgullosos de este nuevo monstruito que hemos creado entre todos. Enhorabuena a todos los grupos y, sobre todo, muchas gracias a quienes han sobrellevado la parte más dura del trabajo.

La presentación consistirá en estos 2 actos:
*19:30 horas en La Gota de Leche: Mesa redonda sobre el Rock Urbano, con invitados de lujo como el propio Rosendo Mercado, Enrique Villarreal "el Drogas" (Barricada), Kutxi Romero (Marea), Juan Palacios (director de la revista "Rock Estatal") y Eugenio Muñoz (productor musical). Tras este debate repartiremos las copias a los 30 grupos que habéis participado (20 para cada banda).
*23:00 horas en el Biribay Jazz Club: Fiesta por todo lo alto con todos los músicos y los invitados amenizada por un concierto de la banda de versiones "Inoxidables", acompañados por varios cantantes. Manu (Miedo Azul), Rubenciano (Innervoice), Mariano (Octopussy), Kb (Enblanco), Isma (Los Mirandas), Tommy (Siete), Iván Boraita (Mulata Groove), Rodrigo (Ethos), Odón (El cuarto verde) y Bicho (Labuela)
Tanto en La Gota como en el Biribay el aforo es limitado, por lo que en ambos casos es necesario presentar invitación.

miércoles, 17 de diciembre de 2008

civilización gaseosa de carlos álvarez


El próximo (y muy recomendable, doy fe, tanto o más que el primero Economía. La sociedad adicta, que también tuvimos el gusto de editar) libro de Carlos Álvarez, Civilización gaseosa*, se presentará en el Espacio de la librería Santos Ochoa (c/ Doctores Castroviejo,19 de Logroño) el próximo jueves 18 de diciembre a las 19'30 horas. Para el autor y la editorial sería un placer contar con vuestra presencia. Y para vosotros me atrevo a decir que también, porque Carlos es un fiera. Aquí va un capítulo de adelanto, precisamente el que abre el libro.


Hawking
Siento un aprecio especial por los divulgadores.La difusión del conocimiento científico se reparte entre los grandes tratados y tesis doctorales que precisan de cientos de páginas de argumentación para la cuestión más peregrina y que rara vez traspasa el propio mundo académico y los reportajes de un par de páginas en los semanarios de los periódicos que, salvo excepciones, suelen tener un tufillo sensacionalista que los hace infumables.Afortunadamente entre una cosa y otra está la labor de los divulgadores. Desde el inabarcable Asimov hasta los actuales Arsuaga, Punset…. O Stephen W. Hawking. En el verano de 1989 leí su libro Historia del tiempo. Big-bang, agujero negro, positrón, constante cosmológica, principio cuántico…y otros conceptos que creí que estarían para siempre fuera de mi alcance empezaron a tener algún sentido. Desde entonces Hawking ha merecido toda mi admiración y agradecimiento… durante 17 años. En el verano de 2006 mi opinión y mis sentimientos cambiaron.En una iniciativa meritoria y original, a través de la página
http://answers.yahoo.com , Hawking lanzó la siguiente pregunta: ¿cómo puede la especie humana sobrevivir los próximos 100 años? En cuestión de pocos días recibió nada menos que 25.000 respuestas. Su compromiso era, de entre todas, elegir una. Y eligió la de un internauta que hablaba de que la Humanidad ya ha pasado por situaciones límite -como la peste negra del siglo XIV- y acababa así: ¿que por qué tengo fe en la Humanidad? Porque debo tenerla. Creo tan firmemente que sobreviviremos como que el sol saldrá mañana. Si no hay fe en la supervivencia no puede haberla en nada más. ¡Esta fue la respuesta elegida por Hawking! Qué decepción. Yo preocupado y con tanto pudor porque mis devaneos tengan un mínimo de consistencia intelectual y va y nos encontramos con esto. Un científico admitiendo la fe como recurso, la fe en que sí. Y se queda tan ancho. Como ese es mi deseo, pues así va a ser la realidad, ¡hala! y si no me enfado. No se puede ser más pueril e infantil.Pero parece que Hawking, que admitía haber lanzado la pregunta porque él mismo no tenía respuesta, a pesar de haber “premiado” una no se queda contento al 100 por 100 con ninguna de ellas y se atreve a formular la suya propia.Habla de los tres peligros que él considera actualmente más serios: una guerra nuclear, la emisión accidental o intencionada de un virus modificado genéticamente y el cambio climático, para concluir: La supervivencia a largo plazo de la especie humana estará a salvo sólo si los terrícolas nos vamos a vivir al espacio y después a otras estrellas. Pero esto no pasará por lo menos en 100 años, así que debemos tener mucho cuidado. Quizá debamos tener esperanzas en que la ingeniería genética nos haga más sabios y menos agresivos. Uno casi enmudece ante una cantidad tan gorda de estupidez y toda junta.Vayamos por partes, primero por el final ¿Está sugiriendo que, de forma voluntaria y deliberada nos modifiquemos genéticamente los humanos? Pero ¿cuántos?, ¿quiénes? ¿Unos pocos y los nombramos “clase dirigente” y venga, que nos salven? ¿O una pequeña población que, por sus especiales cualidades, en un par de generaciones se impongan y dominen la Tierra? ¿O quizá una modificación sistemática de toda la población? Igual no hay ni que operar y con una inyección o una pastillita vale ¿No suena todo esto un poco delirante?Vamos ahora con la parte primera: que nos vayamos al espacio a vivir. Esto creo que no se puede responder sino desde la mala fe. Esto, de ser una solución, lo sería sólo para unos pocos ¿y el resto de la Humanidad? Por otro lado, ¿vivir dónde?, ¿en Venus?, ¿en Marte?..., ¿y vamos a vivir con todo en nuestra contra (temperatura, aridez, atmósfera…) cuando podemos hacerlo en la Tierra con todo a nuestro favor? Pues no sé por qué se me antoja eso poco inteligente ¿O es que donde tenemos que ir es a otro lugar con unas condiciones similares a las de la Tierra? En ese caso, tendremos que salir a buscar fuera del sistema solar. La estrella más cercana, Alfa Centauro, la tenemos a 4’3 años luz, redondeando, a más de 40 billones de kilómetros. Así que en coche (haga usted la cuenta) podríamos tardar unos 46 millones de años, eso sin parar a repostar ni a mear. Aunque también hay que tener en cuenta que los cohetes espaciales corren algo más que un coche. Pero, claro, si llegas hasta Alfa Centauro y ves que por allí no hay nada que se parezca a la Tierra, pues vaya puñeta, porque tendrías que seguir buscando y la siguiente estrella se encuentra a otro tanto de distancia… monta de nuevo en el coche y ¡hala! otra panzada de billones de kilómetros.Pero Hawking nos previene: …esto no pasará por los menos en 100 años, así que debemos tener mucho cuidado ¿Pero es que él no había leído su propia pregunta?, ¿no se trataba de ver cómo podíamos sobrevivir durante los próximos 100 años? Y va y nos cuenta que algún día nos iremos a vivir fuera de la Tierra y que, mientras tanto, que tengamos cuidado, pero ¿cuidado de qué?, ¿cuáles son las pautas a seguir?, ¿todo eso es lo que nos tenía que decir una persona tan lista como él, o es que tiene tanto sentido del humor que se trataba tan sólo de una broma y aún se está desternillando?Unos meses después de lanzar su pública pregunta y emitir sus sesudas conclusiones (creo que por la primavera de 2007) nos encontramos de nuevo a Hawking, esta vez en los telediarios y en las fotos de los periódicos Estaba realizando pruebas de ingravidez en las instalaciones de la NASA, ya que sería uno de los próximos “turistas” espaciales, pero él sin pagar, una especie de invitado de honor. Y pensé para mí: no puede ser tan sinvergüenza este hombre, ¿de modo que esa apuesta pasional por el futuro de la Humanidad fuera de la Tierra no era más que el pago del billete para dar una vueltecita por el espacio?Su actitud me resulta especialmente despreciable.La “carrera espacial” nunca ha tenido la más mínima intención de constituir una colchoneta salvavidas para la Humanidad. Todo lo contrario. Se trata de pura y dura investigación militar con la cual USA pretende asegurar su dominio por la fuerza sobre el resto del planeta. Ese indecente gasto militar, cuyos recursos debidamente utilizados podrían eliminar de raíz el hambre en la Tierra, sólo puede ser admitido por la población si ésta vive suficientemente engañada y se aprovecha su pasión romántica y aventurera haciéndole imaginar la colonización de otros planetas.Y eso lo puede creer la gente que pasa media vida delante del televisor, pero Hawking no. Yo, modestamente, creo que simplemente el plantearlo ahora (fuera del ámbito de la ciencia ficción, la literatura y los sueños liberadores del espíritu), es un crimen de lesa Humanidad, en la medida en que ese deseo fútil pueda relajar el cuidado que merece el único hogar de que disponemos.Pero, con ser seria la parida ésta de Hawking, el gasto armamentístico, el escudo antimisiles y la madre del cordero, de todas formas lo importante, lo verdaderamente importante, es que nos planteemos: ¿queremos vivir en otro sitio que no sea la Tierra?



* Logroño, Ediciones del 4 de Agosto, 2008.

lunes, 15 de diciembre de 2008

momentos malagueños 3

rota
definitivamente rota

pero en silencio
sin escándalo
sin sangre

apenas el dolor preciso
tolerar la enajenación de lo propio
sin mudar el gesto

como sólo saben comportarse
las muñecas

viernes, 12 de diciembre de 2008

momentos malagueños 2


vamos de resaca (anoche despedimos a antonio) y con 3 horas de sueño mal dormidas

constatamos que no conviene fiarse de la regularidad del tráfico aéreo del aeropuerto de logroño

llegamos a destino 3 horas tarde

isabel y alberto nos recogen y nos llevan a ver sacaba (el último tramo de la playa de málaga, donde literalmente "sacaba", se llama así, no es broma) a ver si hay un chiringuito abierto que se llama alfonso y que es el último que queda sin tunear

hay un borracho tumbado en medio del camino, miles de cascos de cerveza y pescadores en la playa

20 grados y nubes

y el chiringuito cerrado

y el mar

flipamos en su casa (una casa de verdad, vivida, llena de cosas)

comemos en pedregalejo brochetas de carne, patatas a la brasa, tomate con ajo, cerveza, tinto con casera

hacemos una ruta súper molona por algunos lugares desolados malagueños: el antiguo camping arrasado (si mi vida fuera otra, me iría a vivir allí), el antiguo balneario...

allí tomamos té a la menta, veo chavales haciendo botellón sentados en las rocas casi mojándose los pies y me dan envidia

desde mi silla, mirando el mar y con la perspectiva de toda la bahía, empieza mi festival de caza de similitudes

siempre me pasa, en seguida sé si alguien es familia de alguien, y con las ciudades me sucede algo similar, siempre encuentro parecidos (qué mente esta que apenas se permite disfrutar de lo desconocido si no es relacionándolo con algo ya conocido)

esta bahía es como la de nápoles, repito cada poco rato, y el monte que se ve en el extremo es el vesubio (soy cansa, pero es que es verdad)

el mar está precioso, es de plomo (gris bolso, digo yo, que llevo un bolso de ese color)

entramos al rectorado a ver la exposición de pintura de la fundación santander, está bien, hay cosas que están muy muy bien, pero me impresionan más los restos de la antigua muralla que también se pueden ver, y un espolón de pizarra contra el que los barcos en la antigüedad encallaban sistemáticamente

callejeamos y vemos al indio de madera del chiste de chiquito

entramos en la librería luces, enrique compra libros de poesía y yo casi me leo dos cómics (maría y yo, de miguel gallardo y viviendo del cuento de juanjo sáez) en ese rato, isabel nos acompaña a los dos

vamos a ver a sr chinarro hablar de sus canciones favoritas

apenas habla de ellas, directamente las toca, yo disfruto bastante

luego discutimos un poco sobre qué significa su actitud (isabel y yo defendemos que parecer prepotente o idiota es la maldición del tímido, enrique piensa otra cosa)

en la foto del programa de mano de la música contada está muy bien, en persona no me dice mucho

cenamos en una terracita en un rincón que parece sacado del barrio de plaka de atenas (málaga nos recuerda una barbaridad a atenas, a enrique y a mí, no es cosa sólo mía esta vez), en cuesta y con la alcazaba iluminada en lo alto

hago fotos, compro tabaco, nos reímos, conocemos gente, le piden a enrique que le ponga la cola en el hombro a una joven oriental (no lo hace), vamos a casa, alberto abre un vino dulce buenísimo, vemos fotos, y un corto chulísimo suyo grabado en el antiguo balneario con novios posando, nos piden que rompamos la cama (o que no, no lo tengo muy claro), les decimos que no hay peligro, nos dormimos en 2 segundos

bajamos a desayunar al CAC (pan tostado con tomate y aceite, café solo)

hace sol y soy feliz

por primera vez en mi vida consciente añoro el verano (enseguida se me pasa)

hay dos exposiciones temporales, una de la obra africana de miquel barceló que nos gusta mucho a los dos, y una retrospectiva de tracy emin, que a mí me gusta bastante y a enrique no tanto

andamos sin rumbo, voy echando fotos a edificios, esquinas, bares, mosaicos, palmeras...

málaga está bien, no es una ciudad de mentira sólo con cosas bonitas

echamos una cerveza en un bar mientras el dueño cuenta cómo una camarera le sisaba pasta de la caja y del bote

isabel y alberto nos recogen y nos llevan a comer al lado del mar a la cala, justo antes de llegar al rincón de la victoria, a un restaurante que se llama diego

hacemos tiempo paseando por un paseo que hay en el acantilado hasta llegar a un altarcillo lleno de flores y con la imagen de la virgen del carmen (patrona de los marineros)

me hacen una foto en esa esquina, la misma en la que posaba antonio luque en la foto del programa de mano de la música contada

a césar el erizo también le hacen una foto ahí

justo debajo hay una calita casi igual que la de hydra que tengo en la portada de mi blog

comemos en la terraza varios tipos de pescadito frito, berenjenas fritas, ensalada de pimientos rojos, adobo de rosada (me encanta), salmonetes, vino blanco, chupitos de vodka al caramelo...

hace sol y bajamos a la playa, inmensa y vacía para nosotros, alberto se tumba en la arena, isabel, enrique y yo metemos los pies en el mar, nos hacemos fotos y hacemos ranitas con piedras en el agua

corroboro mi idea absurda de que en verano todo es gratis y en invierno sin embargo todo es un regalo

cuando ellos se van y nos dejan en el centro vamos al museo picasso y a ver la alcazaba, comemos gambas en el callejón de las gambas y tomamos vinos de málaga en la bodega de la casa de guardia

cuidamos de césar toda la tarde y yo me paso todo el tiempo tocando el bolso para comprobar que sigue ahí y sacándolo para hacerle fotos hasta que se hace de noche

quedamos en casa, vemos vídeos increíbles de balby, heroína musical acojonante, y hablamos

al final salimos un poco pero no tienen hambre para que les invitemos a cenar

nos llevan de bares

en uno no llegamos a entrar y nos tomamos las cervecitas en una mesita en la calle, en otro pinchan a muguruza y ojos de brujo y enrique pide tequilas

nos dejan en su bar favorito, el village green, y escuchamos a los kinks y a los who

nos comemos una pizza y nos vamos para casa

las calles del camino están genial, llenas de edificios bonitos y estropeados

dormimos (otra noche sin romper la cama)

desayunamos en el CAC al día siguiente (lo mismo que el día anterior)

nos recogen, nos llevan al aeropuerto, nos despedimos (hasta pronto siempre), nos vamos

en el camino hablamos de lo mucho que nos ha recordado málaga a atenas (la calle larios a la calle ermou; la alcazaba a una especie de acrópolis mora; el mismo mar; pescado, cervezas, vino blanco; el mismo sol delicioso del invierno)

cuando aterrizamos en logroño hay mucha niebla y hace muchísimo frío





martes, 9 de diciembre de 2008

miércoles, 3 de diciembre de 2008

some kind of monster





Este vídeo del tema del disco St Anger recoge imágenes del documental con el mismo título (Some Kind Of Monster)que grabaron los Metallica mientras componían St Anger. Es una joya que recomiendo (para fans o no de Metallica). Bueno para comprender por qué los grandes son grandes y qué implica exactamente en todos los sentidos eso de "ser uno de los mejores lo que sea de todos los tiempos".

lunes, 1 de diciembre de 2008

el mar cantábrico y la bahía de ha long





esta noche he soñado con la bahía de ha long (no me lo explico)

este fin de semana he visto el cantábrico y santander (mil gracias a nuestros anfitriones, lo hemos pasado genial)

en el viaje de ida me tocó nieve en la autopista de camino a bilbao y un poco (bastante) de acojone

pero justo al pasar bilbao, el paisaje se abre, aparece el mar y es una maravilla

el sábado por la tarde estaba agitado y tenía unos colores alucinantes (el cielo estaba de color malva y el mar gris acero y azul en todos sus tonos)

me hizo muy feliz ver el mar, absurdamente feliz, y llevo dos días dándole vueltas a dos ideas:
que ver el mar no es ninguna tontería
y cuánta fruta es un regalo

jueves, 27 de noviembre de 2008

un poema de cristina peri rossi

Después

Y ahora se inicia

la pequeña vida

del sobreviviente de la catástrofe del amor:

Hola, perros pequeños,

hola, vagabundos,

hola, autobuses y transeúntes.

Soy una niña de pecho

acabo de nacer

del terrible parto del amor.
Ya no amo.
Ahora puedo ejercer en el mundo

inscribirme en él

soy una pieza más del engranaje.

Ya no estoy loca.

martes, 25 de noviembre de 2008

paul celan se pregunta...

Una hoja sin árbol

Una hoja, sin arbol
para Bertold Brecht:


¿Qué tiempo es éste
en el que una conversación
es casi un crimen
porque incluye
tantas cosas explícitas?

martes, 18 de noviembre de 2008

posible respuesta al anterior post

Lo que importaba era una posibilidad de evasión, un salto fuera del implacable rito, una loca carrera que ofreciese todas las vías de esperanza. Por supuesto, la esperanza era ser abatido en la esquina de una calle, en plena huida, de un tiro al vuelo. Pero, considerándolo bien, nada me permitía ese lujo, todo me lo negaba, y volvía a ser presa de la mecánica.


Albert Camus en El Extranjero

lunes, 10 de noviembre de 2008

condenados héroes

Sigo con atención la vida de los héroes modernos (independientemente de las consideraciones de cada cual, existe una definición de ese término y hay seres que encajan en ella) . Especialmente la de dos de ellos, amenazados de muerte. Una ya murió (Benazir Bhutto). Espero que el otro no corra la misma suerte.

Tengo varias alertas de noticas en el google; una sobre mi persona, otra sobre nuestra asociación y editorial y otra sobre Roberto Saviano. Le sigo la pista porque temo por su vida. Aunque en realidad no me toque, no me roce, siento que en otro contexto podría ser la mía.

No lo conozco ni lo conoceré. Jamás me dará fuego con una sonrisa mientras se frota las manos por el frío, ni me alcanzará unas pipas en la mesa en la que compartimos unas cervezas. Nunca. Ni me llamará por teléfono, sea para hablar durante una hora para contarme sus planes y aconsejarme que haga natación, sea para hacerlo durante apenas un minuto para quedar esa misma tarde. Ni tampoco se apoyará en mi hombro para sacarse una piedrecita del zapato o para no doblarse de la risa ante la ocurrencia de un tercero. Ni tendrá que perdonarme algún feo que le haga. Él dice que añora esas cotidianidades. Sólo tiene dos años más que yo. Tanta soledad como dinero y tantos problemas como éxito. Y como todos los dramas, el suyo va indisolublemente unido a su lugar de nacimiento.

El ser humano inquieto, el que siente que posee una misión con la que dar sentido a su vida y que vive (casi podríamos decir "sobrevive") sin cumplirla, anónimamente, regalaría sin dudar años de su existencia (por no decir su existencia entera) por sentirse un héroe, por realizar esa hazaña que entiende es su destino. Los héroes perseguidos pierden su vida trantando de llevarla de la manera más normal posible.

Me pregunto dónde se encuentra el término medio. Es más, me pregunto si existe para ese tipo de seres ese término o si la inquietud, se viva como se viva, es en sí misma una condena (me respondo en seguida que es así). Me pregunto qué sentido tiene pretender proyectarse más allá de la propia vida hasta jugársela. Me pregunto por qué si, al fin y el cabo, es lo único que tenemos, la única certeza. También me pregunto qué sentido tiene la vida de una persona que tiene algo que le quema por dentro y que no encuentra el modo de aliviarse. Sinceramente, no tengo ni puñetera idea de qué puede ser menos malo.

viernes, 7 de noviembre de 2008

un poema de ángela figuera aymerich

CULPA Si un niño agoniza, poco a poco, en silencio, con el vientre abombado y la cara de greda. Si un bello adolescente se suicida una noche tan sólo porque el alma le pesa demasiado. Si una madre maldice soplando las cenizas. Si un soldado cansado se orina en una iglesia a los pies de una Virgen degollada, sin Hijo. Si un sabio halla la fórmula que aniquile de un golpe dos millones de hombres del color elegido. Si las hembras rehuyen el parir. Si los viejos a hurtadillas codician a los guapos muchachos. Si los lobos consiguen mantenerse robustos consumiendo la sangre que la tierra no empapa. Si la cárcel, si el miedo, si la tisis, si el hambre. Es terrible, terrible. Pero yo, ¿qué he de hacerle? Yo no tengo la culpa. Ni tú, amigo, tampoco. Somos gente honrada. Hasta vamos a misa. Trabajamos. Dormimos. Y así vamos tirando. Además, ya es sabido. Dios dispone las cosas. Y nos vamos al cine. O a tomar un tranvía.

viernes, 31 de octubre de 2008

esta noche en zaragotham...

Presentación de Ciudad de Mármol (Ediciones del 4 de Agosto, 2008)
de Octavio Gómez Milián

Hoy, viernes 31 de octubre, tras su presentación en Logroño hace unos meses en el contexto del festival poético Agosto Clandestino Ciudad de Mármol viaja a Zaragoza. El acto tendrá lugar a las 20 horas en la librería Portadores de Sueños (c/Blancas) con la presencia de la escritora aragonesa Eva Puyó y del poeta y editor de 4 de Agosto Enrique Cabezón.
Después continuará la fiesta con un concierto en el Páramo en el que contaremos con las actuaciones de Experimentos in da notte, Lousiana y El Hombre Lento. A partir de las 22h. Después sesión de dj a cargo de Raúl García y aliados.

En fin, que la excrusión tiene muy muy buena pinta...

miércoles, 29 de octubre de 2008

y esta tarde, 4 poetas para el siglo XXI

MIÉRCOLES 29 DE OCTUBRE DE 2008 20.00 H.
LA GOTA DE LECHE LOGROÑO (LA RIOJA)
4 POETAS PARA EL SIGLO XXI

Ediciones del 4 de Agosto propone una mirada a la joven poesía que se está escribiendo en este país, lo hace con la presentación de cuatro autores (dos de ellos riojanos) y cuatro cuadernos de poesía en su longeva colección Planeta Clandestino.
Se ha hablado mucho de la sincronía que existe entre la poesía de losj óvenes autores riojanos y la que se escribe en todo el ámbito del idioma. En la mesa redonda que se llevará a cabo este miércoles tendremos una prueba más de este hecho. A través de las voces literarias de los riojanos José Ignacio Hurtado García y Diego Benito Pérez, y las del barcelonés Rubén Martínez Valderrama y el zaragozano Raúl García.

José Ignacio Hurtado García (Logroño,1977). Publica su primer libro de poemas Cartas y Pancartas (Edit: Lobosapiens, León) en el año 2006. Ha colaborado en recitales y en el aula literaria de Logroño en las revistas Portales y textos frescos de los años 2006 y 2007. Combina la escritura con la música y mantiene abierto un espacio personal en su blog Timón de orfeo. Actualmente ultima un trabajo poético junto a Óscar Garrido, poeta local ,mientras sigue dando forma a su faceta demúsico,compositor y cantante. De manos de Planeta Clandestino(Ediciones del 4 de Agosto, Logroño) trae su segundo poemario El yugo de los mansos.
Raúl García Hernández (Zaragoza,1978). Ha publicado Hace tanto frío en Alaska (Eclipsados, Zaragoza) y fue seleccionado para la antología Noroeste (Eclipsados, Zaragoza). Perteneció al grupo Restos de Serie.Fue uno de los encargados de la selección de El viento dormido. Nuevos prosistas de Aragón (2006). Presentará en esta charla su nuevo poemario: Mula de carga.
Rubén Martínez Valderrama (Viladecans,Barcelona, 1977). Estudió Relaciones Laborales en la Universidad Rovira i Virgili pero pronto supo que ese no era el camino por el que quería tejer su futuro.Estudió solfeo y piano, más tarde guitarra, y empezó a componer sus primeras canciones sin tener cumplidos todavía los 20. En 2002, sin haber cumplido todavía los 25, empezó la "aventura" a la que ahora dedica su actividad laboral, "Les Nits de l'Art". "LES NITS DE L'ART"es una productora de Gavà (Barcelona) con una filosofía muy clara como movimiento y que, en forma de temporada (de Julio a Septiembre), lleva a cabo conciertos, eventos, producciones, y todo tipo de acciones, con el objetivo de fomentar el oficio artesanal de hacer e interpretar canciones, atendiendo tanto a la importancia de la música como de la palabra como vehículo básico de expresión artística."LES NITS DEL'ART" lucha durante toda la temporada por abrir huecos escénicos y profesionales, dar salida a nuevos autores y músicos, y acoger las propuestas más interesantes del ámbito musical y de la canción de autor. "LES NITS DE L'ART" nacen el año 2002, tras una serie deconciertos desenfadados y esporádicos en diferentes bares de Gavà (Barcelona) de varios artistas de Barcelona a los que se les negaba la oportunidad de expresarse en otros escenarios de la ciudad y no tenían forma posible de dar a conocer sus creaciones a través de los canales artísticos habituales. Los escenarios donde "LES NITS DE L'ART" iba organizando sus conciertos, se convirtieron así en la escuela de todos ellos y en el embrión artístico de todo el movimiento que se hagenerado después conocido como "Vengo a Cantautar". En Julio del año 2002, la productora toma forma definitiva tras el paso por nuestras vidas y escenario por primera vez del profesor PANCHO VARONA, cuya actitud frente a este oficio marca definitivamente todo lo que habría de venir después, siendo referente claro y clave de todo lo que queremos hacer. Fue sin duda ese concierto, el 13 de Julio de 2002, en el que participan PANCHO VARONA, ANTONIO GARCÍA DE DIEGO, OLGA ROMÁN, DAN ROCHLIS y PEDRÓ BARCELÓ, junto a todos los autores entonces noveles que venían participando en el ciclo, el que marca el inicio y la creación de forma sólida de "LES NITS DE L'ART". La poesía siempre ha sido una de sus vocaciones y a ella dedica momentos esporádicos de inspiración. Su poemario Romper a rompar es una buena muestra de ello.
Diego Benito Pérez (Logroño,1986). Ha colaborado en el fanzineLapapelera, en este acto presenta el que es su primer poemario hastala fecha: Perros rabiosos, caballos muertos, libro en el que se acerca a las estéticas bohemias del Madrid de principios del siglo XX.
Presentará el acto y moderará la charla el poeta Odón Serón Zabala.

jueves, 23 de octubre de 2008

de charleta con sonia san román y enrique cabezón


en el interesante portal una copa con... (lo tenéis enlazado en las mejores playas) podéis leer esta semana una entrevista-charla entre los dos fieras que cito en el encabezado de este post y yo misma (cierto es que hablé la que menos)
ellos dos son de lo mejorcito que hay


miércoles, 15 de octubre de 2008

un poema de anne sexton

Los bombarderos Nosotros somos América. Somos los que rellenan los ataúdes. Somos los tenderos de la muerte. Los envolvemos como si fuesen coliflores La bomba se abre como una caja de zapatos. ¿Y el niño? El niño decididamente no bosteza. ¿Y la mujer? La mujer lava su corazón. Se lo han arrancado y se lo han quemado y como último acto lo enjuaga en el río. Este es el mercado de la muerte. ¿Dónde están tus méritos, América?

miércoles, 8 de octubre de 2008

un poema de joan margarit

Recuento Una farola rota y apagada. Su cometido no es iluminar la acera, sino ser ese poste de hierro puesto en pie en la oscuridad. En la calle, quemado, hay un contenedor negruzco, roto, corrompido el plàstico. Él mismo es, también, retorcido y volcado, un desperdicio. Nuestra hija es la angustia por el paso del tiempo que, despacio, va helándonos la vida. Ahora su objetivo no es amar ni ser amada, sino ser el polvo de una materia gris y sin sentido. Todo pierde su frágil misión. Y, mira, amor, nada me importa el nombre que acabemos por darle a todo esto: de ahí es de donde viene nuestra fuerza. Esta parte de mí que te es desconocida, la del dolor desordenado y frío, la que más te repugna, es la que ha estado siempre junto a ti, la que, sin condiciones, más te ha amado.

lunes, 29 de septiembre de 2008

última semana de septiembre: locura divertida

Con el cuerpo aún medio estropeado por el empalme criminal San Mateo-Piedra en el charco-visita de Manuel Ildefonso-poemas para Planetario (un proyecto de la asociación que me tiene emocionada y feliz) apunto aquí varias reflexiones sueltas de todos estos días:

-Que el día del chupinazo es posiblemente el día más divertido del año (todo el mundo sale, todo el mundo se empipa, todo el mundo está contento: lo pasamos canica)
-Que los Orishas están un poco acabados, pero que las canciones de siempre molan muchísimo. Que Roldán tiene una voz alucinante (el concierto fue aburridete pero cada vez que cantaba él me acordaba de los trovadores de Cuba y se me ponía la piel de gallina)
-Que el zurracapote (una vez al año, eso sí) es un invento cojonudo. Comparto la receta con vosotros. Atended, porque esto es posiblemente lo más valioso que jamás encontraréis en este blog (cuidadín que esto sube que da miedo):

ZURRACAPOTE:

INGREDIENTES
vino tinto o clarete
agua
azúcar
canela en rama
limón
melocotón en almíbar (opcional)

ELABORACIÓN
Se puede realizar a base de vino tinto o clarete, al gusto. Para una cántara de vino (16 litros) se disuelven 2 kg. de azúcar en otros 2 litros de agua. Se cuece en 1/4 de litro de agua un par de palos de canela en rama, echando el agua colada al vino. Se añade el zumo de 5 limones. Las cáscaras de los limones y la canela en rama cocida se envuelven en un paño limpio, se atan y se sumergen en el vino para que sigan dando gusto hasta que se considera que es suficiente (aproximadamente 3 días). Opcionalmente también se le puede añadir 1 Kg. de melocotón en almíbar, con su caldo, para dar gusto. A partir de aquí, se consume bien frío, en porrón, bota, o vaso en cualquier fiesta, y a disfrutar.

-Que Rosendo no me pone demasiado
-Que el cabrito asado de mi madre es una maravilla (en realidad, cualquier cosa que cocine mi madre es una maravilla)
-Que Teruel me recuerda un poco a Cuenca. Hay unos edificios modernistas preciosos y bastante sorprendentes y el techo de la catedral es alucinante (la "Capilla Sixtina" del arte mudéjar!!!)
-Que siempre, allá donde vas, hay gente estupenda que, por un motivo u otro, mejoran tu vida (ya sea de una forma circunstancial o de más largo recorrido). Aquí va una retahíla de nombres de personas que, por distintas cosas, hicieron que la experiencia turolense fuera una pasada de las de no olvidar nunca. Van más o menos por estricto orden de aparición en nuestro periplo aragonés (los pongo en negrita como al zurracapote): Nacho Escuin (el jefe), Vicente Muñoz, David Mayor, Almudena Vidorreta, Brenda Ascoz, Raúl García, Pablo Lorente, Eduardo Fariña, Diego Palmath, Félix Romeo, Miriam Reyes, Alejandra Vanesa, Sara Toro, Yolanda Castaño, Sofía Castañón, Joaquín Pérez Azaustre, Aloma Rodríguez y David Barreiros, Luis Bagué, Alba González, Unai Elorriaga, Miguel Ildefonso, Martín Rodríguez Gaona, Mercedes Cebrián, Dolan Mor, el señor del dame tu flautín muchacho que yo lo quiero tocar, Octavio Gómez Milián, Eduardo Halfon, Alejandro Tarrab, Óscar Pirot, Timo Berger, Andrés Neuman, Elena Medel, Daniel Gascón, Julio José Ordovás, Pilar Salomón, Alfredo Saldaña, Mariano Peyrou, Juan Sorós, Antonio Pérez Lasheras, Antón Castro, Milena Rodríguez, Toni Bello, el amigo de Nacho que nos llevo de bares la última noche... Gracias a todos (y perdón si me he olvidado a alguien!)
-Que todo se alía para que visitemos México DF de una buena vez (buey!)
-Que el proyecto 23 Pandoras está a tope (más información en próximos posts; el blog está enlazado en las mejores playas)
-Que pronto iremos a Málaga (¡por fin!)
-Que los mismos líos de siempre, las mismas mierdas, lo que antes tanto preocupaba y dolía, cada vez tiene menos importancia
-Que los proyectos con amigos siempre son mejores (todo en la vida es siempre mejor con amigos excepto el amor solitario, que tiene más sentido en solitario)
-Que Planetario va a ser algo hermoso. Y grande.

domingo, 21 de septiembre de 2008

la piedra en el charco, 23-25 de septiembre, teruel

LA PIEDRA EN EL CHARCO
Teruel, 23-25 de septiembre de 2008. Museo Provincial.
LUNES 22 DE SEPTIEMBRE
20:00 horas, recepción para invitados en la Logia del Museo Provincial.
MARTES 23 DE SEPTIEMBRE
09:00 horas. Entrega de acreditaciones y documentación a los inscritos.
10:00h. Inauguración a cargo de las Autoridades y los autores Alfredo Bryce Echenique, Javier García Rodríguez, Eduardo Mendoza y Félix Romeo.
12:00h. Mesa 1, “Outsiders (fórmulas de riesgo)”: Mercedes Cebrián, Unai Elorriaga, Miguel Ildefonso. Modera Jesús Villel.
16:30h. Mesa 2, “Literatura en la red (Internet y sus virtudes)”: Joaquín Pérez Azaustre, Miriam Reyes y Aloma Rodríguez. Modera Raúl Carlos Maícas.
17:30h. Mesa 3, “Literatura y compromiso”: Luis Bagué, Laura Giordani y Alejandro Tarrab. Modera Pablo Lorente.
19:00h. Mesa 4, “Independientes: escritores y grupos que editan”: Asociación Ediciones 4 de agosto (Enrique Cabezón), Colectivo Hesperya (Alba González) y Colectivo La Bella Varsovia (Alejandra vanesa). Modera Ignacio Escuín.
20:15h. Presentación del libro Parque de atracciones (Libros del imperdible-1001ediciones) a cargo de David Giménez, Octavio Gómez Milián, Ana Muñoz y Clara Santafé.
22.30h. Lecturas literarias (Café del arte).
MIÉRCOLES 24 DE SEPTIEMBRE
09:00h. Lectura de comunicaciones (Almudena Vidorreta, Ignacio Escuín, Alba González Sanz, Uxue Arbe).
10:00h. Mesa 5, “El mundo de las antologías”: Timo Berger, Andrés Neuman y Milena Rodríguez. Modera Diego Palmath.
11:30h. Mesa 6, “Literatura y mercado”: Yolanda Castaño, Elena Medel y Francisco Véjar. Modera Toni Losantos.
12:30h. Mesa 7, “Ellas”: Andrea Cote, Ángela Labordeta, Raquel Lanseros. Modera Aurora Cruzado.
13:30h. Presentación del libro El Árbol de Reinhard Huaman Mori (editorial tRpode de Lima) a cargo de Miguel Ildefonso y Dolan Mor.
17:00h. Mesa 8, “Literatura y cine”: Gabriela Alemán, Daniel Gascón y Karla Suárez. Modera Juan Villalba.
18:30h. Mesa 9, “Universo Bolaño”: Claudia Apablaza , Juan Marqués y Diego Trelles. Modera Eduardo Fariña.
19:30h. Presentación del libro Bolaño salvaje (Candaya) a cargo de Miguel Serrano.
20:10h. Presentación de los libros de Julio José Ordovás y Martín López-Vega editados por PUZ a cargo de Alfredo Saldaña.
22:30h. Lecturas literarias y concierto a cargo de MOOD DISORDERS (Fonda del Tozal)
JUEVES 25 DE SEPTIEMBRE
09:00h. Lectura de comunicaciones (Fernando Cid, Juan Marqués, Sofía Castañón, José Manuel Dorado).
10:00h. Mesa10, “Amarga memoria”: Carmen Beltrán, Julio José Ordovás y Martín Rodríguez Gaona. Modera Pilar Salomón.
11:30h. Mesa 11, “Literatura y canon”: Pamela Colombo, David Mayor y Mariano Peyrou. Modera Pedro Moreno.
12:40h. Presentación de El círculo de los escritores asesinos (Candaya) de Diego Trelles a cargo de Diego Palmath.
13:00h. Lectura de comunicaciones (Elena Medel, Nere Basabe, Sara Toro).
16:30h. Mesa 12, “Nuevas propuestas”: Eduardo Halfon, Elvira Navarro y Juan Sorós. Modera Toni Tello.
17:30h. Presentación del libro Diario de las especies de Claudia Apablaza (Ed. Jus, México, 2008) a cargo de Eduardo Fariña.
18:00h. Presentación del libro de Juan Sorós Cineraria (Ed. Amargord, Madrid, 2008) a cargo de Óscar Pirot.
18:30h. Clausura a cargo de Antón Castro y Antonio Pérez Lasheras.
22:30h Lecturas literarias (Fonda del Tozal) y concierto a cargo del grupo KYOTO.

sábado, 20 de septiembre de 2008

martes, 16 de septiembre de 2008

cuba! (casi final)



29-6-08, domingo

Amanecemos temprano. Ducha y desayuno. Después subimos a hacer nuestras maletas. Ordenamos como podemos todos los libros que hemos comprado (más de 20), los tambores, las maracas, las láminas y los grabados, el kilo de collares, la ropa sucia, las botellas de ron, las cajas de puros, el Che de cristal y madera de Cienfuegos, la ropa limpia... Nuestras maletas son ridículamente grandes para este viaje y las hemos estado maldiciendo todos los días, pero ahora agradecemos su desmesura. La operación nos lleva un buen rato. Después bajamos a dejarlas en recepción y salimos a despedirnos de La Habana. Un poco tristes a pesar de que tenemos ganas de marchar, de volver a casa, de veros a todos y de hablar con vosotros. Callejeamos para ver las plazas de la Habana Vieja. La de la Catedral y la de San Francisco. Aquí nos paramos a echar una cervecita fría en la terraza del Café del Oriente. Así, en esta mañana grisácea de domingo, me da la sensación de que estamos en San Sebastián, no sé por qué (desde luego no por la temperatura), como cuando íbamos al Festival de Cine Fantástico y de Terror. Echo de menos El País con su suplemento. Y una tostada con mermelada de albaricoque. Hay espectáculo callejero de música y tíos disfrazados de colores y subidos en zancos. En la mesita de al lado, una niña celebra sus quince posando con un vestido azul celeste. Tomamos la calle Obispo. Hay un par de tiendas de artesanía y compramos a Hugo unas maracas de papel maché de muchos colores (hacen ruido, no se rompen son bonitas). Para nosotros compramos una matrícula azul celeste también de papel maché. para ponerla en el salón. Cambiamos monedas para el padre de Enrique. Nos faltan dos. Y nos falta un libro para José Luis. En la misma calle hay una librería y lo intentamos por última vez. Jugada perfecta: tienen el libro que hemos estado buscando como locos y nos dan monedas de uno y cinco pesos cubanos no convertibles. Más contentos que ni sé nos vamos a la Plaza Vieja. Enfrente de la cervecería a la que hemos ido varios días, hay una cafetería con muy buena pinta. Nos sentamos en la terraza y pedimos un par de jugos de mango naturales que están acojonantemente buenos. Hace un bochorno terrible, pero estamos a gusto a la sombra, hablando de la obra que tenemos al lado (van a hacer un planetario). Nos acabamos los zumos y echamos a andar un poco sin rumbo, cotilleando el ambiente dominguero cubano. Hacemos tiempo para ver la final de la Eurocopa. Llegamos hasta la esquina del Hotel Ambos Mundos (por supuesto, Hemingway estuvo allí, como en casi todos los sitios). Nos fijamos en la terraza que hay en la azotea. Me dan ganas de subir. Convenzo a Enrique, que está un poco reticente porque el primer día entramos allí a llamar por teléfono y nos clavaron. Entramos y, cuando vamos a subir en el ascensor, nos encontramos con el gallego que teníamos anoche cenando detrás nuestro en el Hurón Azul. Nos saludamos y hablamos un poquillo. Subimos juntos a la azotea. Vemos casi todos los tejados de la Habana Vieja, los solares, los aparcamientos, el malecón, los patios y, por supuesto el mar. Enrique y él se piden un mojito y yo una cerveza. Es majo, profesor de la Universidad en Vigo y lleva aquí una temporada dando clases en una escuela de cine muy importante que queda a unos 30 kilómetros de La Habana (la Escuela Internacional de Cine de La Habana). Anoche García Márquez fue a visitarles porque es el presidente de la Fundación de Nuevo Cine Latinoamericano. Flipamos con cosas que nos cuenta de la escuela y de su curro. La escuela está en una finca en medio del campo que está llena de mosquitos monstruosos. Nuestro compañero el Fandi tiene una oreja hinchada de una picadura tremenda y está tomando medicamentos para curarse, con lo que su mojito se lo tiene que acabar Enrique. Estamos allí un rato antes de ir a buscar un sitio para comer. Dudamos entre quedarnos allí, que tienen una tele pequeñica, o irnos. Nos vamos. Andamos con todo el sol buscando un restaurante para comer y ver el partido a la vez. Muchos cubanos nos paran y nos desean suerte: Cuba entera está con España, hermanos. En realidad ya tenemos uno localizado, (Enrique y yo hicimos ayer labor de zapa), pero por el camino vamos mirando si alguno nos gusta más. Acabamos en el que ya teníamos fichado. En un salón fresquito y sombreado que se llama Salón Bilbao y que está decorado con todo bufandas y banderas de equipos españoles (la más grande es la del Real Madrid, así que echo una foto con el móvil y se la mando a mi hermano Pedro, que a esas horas estaba ya ciego como una puerta). Tiene dos pegas: una leve (no hay españoles con los que alegrarse en grupo) y una grave (no se puede fumar). Pedimos para compartir los tres y la comida no está muy allá. Pero casi que es lo de menos. Yo estoy nerviosa, y cada poco tengo que salir a fumar al patio. Afuera hay una mesa enorme de argentinos que me dan conversación cada vez que salgo a echarme un piti. Sólo vemos la primera parte allí y yo me pierdo la mitad fumateando. Volvemos a la azotea en la que habíamos estado antes de comer. Hay como 20 españoles que no se conocían de nada comiendo juntos mientras ven el fútbol. También hay alemanes. Nos sentamos y pedimos cervezas. El partido mola realmente. Me pongo un poco ciega. Ganamos y se acaba ahí la cosa. Hablo con Pedro y me cuenta el ambiente que hay en Logroño. Me gustaría estar allí. Cuando salimos del hotel los tres, vemos al señor de la portada de la guía de Lonely Planet de Cuba que me regalaron José Luis y Patricia por mi cumple. Me quiero hacer una foto con él (sólo él y Arguiñano han suscitado en mí esa necesidad imperante en toda mi vida). Me siento a su lado y un señor que pasa por ahí se pone con nosotros. Le damos un peso al señor de la portada, al que no le damos más de tres días de vida, y el hombre que se nos ha acoplado en la foto pone cara de tristón y nos dice que le demos algo a él también, que es su representante. Nos acercamos hasta la embajada de España (el edificio más iluminado de noche de prácticamente toda la ciudad) por si hay algún español borracho e idiota como nosotros mismos (Xaime perdona, esto lo digo sobre todo por Enrique y por mí) festejando la victoria. No hay nadie. Andamos sin rumbo otra vez como aquel domingo berlinés con Isa y Domingo. El cielo está casi negro, con unos nubarrones densos y pesados. Vamos hablando y estamos a gusto. Fandi nos hace una foto delante del Museo de la Revolución con la tormenta casi encima de nuestras cabezas. Con el bochorno y el pedal me nace un dolor de cabeza, el primero de todo el viaje. Aquí, al sudar tantísimo, el alcohol no se metaboliza del todo, supongo. Algo raro sucede en este sitio en el que puedes ingerir litros de cerveza, de mojito o de ron collins sin tener ni siquiera asomo de resaca ni del clavo en la sien típico de los domingos logroñeses. Por supuesto, apenas se mea. Por la mañana sí (y poco) pero por la tarde basta con sudar. Callejeamos y un perro nos ladra. Fandi y yo nos asustamos un poco y Enrique se ríe de nosotros. A las 19:00 viene un taxi a recogernos al hotel. Son más de las 17:00, así que vamos para allí a echar la última. Nos sentamos en el patio. Por supuesto hay música. Esta vez no nos molesta porque pensamos que es la última. Nos despedimos, recogemos nuestras maletas, le damos un bote de súper repelente de mosquitos a Fandi y nos vamos en taxi al aeropuerto. Vamos hacia el interior, viendo las calles por las que entramos. La Habana, incluso con todo medio destrozado o precisamente por eso, no sé, es una ciudad maravillosa. En que salimos de la parte que bordea el mar, empezamos a ver unos charcos tremendos. El taxista nos cuenta que casi todos los días llueve a 5 kilómetros del centro y que a primera hora de la tarde ha caído tremenda tormenta. Llegamos al aeropuerto y vamos a las oficinas de Iberia a que nos validen el billete como nos pidió el responsable de Angalia. Nos mandan a la mierda. Es la primera vez en quince días que vemos a cubanos perdiendo los nervios. Nos dicen que no hay asiento para nadie que tuviera que volar con el avión de Cubana estropeado. Le extiendo los papeles en los que aparecen nuestros nombres y nuestros números de asiento nuevos y ni los miran. Que nos vayamos. Ya. Flipamos. Bajamos al mostrador de Cubana. Hay mucha gente sin billete protestando e intentando que los recoloquen. Con la tormenta se ha estropeado el sistema informático del aeropuerto. Una de las chicas de información se está limando las uñas como en las pelis. Flipamos otra vez. Llamo al señor de Angalia. Nos dice que viene a rescatarnos. Enrique se pone en la cola para facturar. Me empieza a doler muchísimo la cabeza. Logro llegar al mostrador. Les enseño a las chicas mis billetes nuevos después de una hora esperando. Me dicen que vaya a facturar a Iberia, que sí que tenemos billetes. Vamos a Iberia. El mismo señor que nos mandó a la mierda antes me pide disculpas y me dice que me ponga a la cola para facturar, que salvo que haya un overbooking de esos podremos irnos esta noche. Nos ponemos en la cola pero no respiramos tranquilos. Dejo a Enrique solo con las maletas envueltas en plástico y me subo a tomarme un espidifén a la cafetería, el primero del viaje también. No me lo puedo creer pero es cierto: hay un grupo tocando la conga en el bar. Los quiero matar. Se me pasa. Vuelvo a la cola. Menos mal que se puede fumar en el aeropuerto, porque en esa hora y media de espera me fumo hasta las uñas. Llega el de Angalia. Está con nosotros y con otras dos parejas que viajan con ellos. Cuando por fin parece que nos toca, nos cuela delante a dos hermanos de Santander que no tenían asiento asignado y que no hacen más que repetirnos que Varadero es una mierda. Pasan. Nos toca a nosotros y una maleta se nos pasa de peso nueve kilos. Le quitamos el plástico y vamos sacando bolsas de ropa sucia, libros y demás. Reorganizamos todo como podemos en diez minutos. La gente que está detrás nuestro nos mira mal. El del mostrador nos dice que paremos de sacar cosas, que paguemos. Pagamos, sí, pero a él. Nos da nuestros billetes. Entramos. Respiramos, ahora sí. Vamos a pillar algo de comer con mogollón de bolsas de ropa sucia de equipaje de mano. Tenemos que cambiar algunos pesos pero no hay nadie en la ventanilla de cambio. Nos cabreamos porque no aparece ni perri en media hora y nos tenemos que montar en el avión. Nos fundimos los pesos en unas obras completas del Che. Llegamos por los pelos al avión. Nos sentamos. Intentamos descansar pero hay bronca antes de despegar porque uno se ha colado y no se quiere bajar. Se me ha pasado el dolor de cabeza pero estoy a punto de que me ataque otro. La azafata se enzarza con el pasajero. La escena es brutal. A la chica que llevo a mi izquierda le da pánico volar. Su novio le dice que se tome no sé qué tranquilizante y ella parece estar bastante pasada de vueltas. Se la toma y se tranquiliza. Por fin podemos despegar, con más de una hora de retraso. Enrique se duerme enseguida. Yo de primeras no, pero cuando nos dan de cenar caigo como un cesto. Nos despertamos justo una hora antes de llegar, cuando nos dan el desayuno.




30-6-08, lunes

El aterrizaje es bastante desagradable (botes, tumbos, estómago del revés...) y a la chica de mi derecha a punto está de darle un síncope. Bajamos, andamos por esa ratonera de colorines que es la T4, recogemos las maletas, pillamos un hotel, un taxi... La idea era volver a Logroño de seguido, pero como nos han desmontado las maletas enteras, pensamos que es mejor quedarnos y tratar de organizar todo un poco. Es buena idea. Vemos a Lucas y a Ana, comemos jamón, salmorejo, ensaladas, mucho pan de verdad, tortilla de patata... Vamos a Plaza Colón a ver cómo se celebra el tema este de la Eurocopa con Manolo Escobar, aviones de las fuerzas aéreas que echan humo de colores, neonazis, falangistas, mascachapas, vicentines, guiris, antidisturbios a manta y todo el copetín. Sé que Lucas y Enrique, que llevaba su camiseta de Los Suaves, me hubieran apaleado bien a gusto, pero insisto en que fue buena idea: cualquier acontecimiento medianamente histórico, aunque sea estúpido, hay que vivirlo si se tiene la oportunidad. Volvemos al hotel y pasamos nuestra primera noche de jet lag, viendo la teletienda a las cuatro de la mañana cogiditos de la mano y con los ojos como platos. Ya casi estamos en casa y a este relato larguísimo sólo le falta la coda, la posdata o qué se yo, algo así, unas reflexiones finales, flecos sueltos en los que me ha traicionado la memoria y cosillas que se me han ido ocurriendo mientras escribía todo esto. En breve estará. Gracias a los que habéis aguantado la parrafada... ¡a algunos hasta os ha gustado!. Estáis locos...




lunes, 8 de septiembre de 2008

cuba!




28-6-08, sábado

Después de desayunar quedamos con el responsable de Angalia. Nos da nuestros nuevos billetes y nos pide que le llamemos desde el aeopuerto para que sepa que todo está bien. Es nuestro último día completo aquí y no nos faltan ganas de volver. Nos acercamos al Museo de Bellas Artes que está justo al lado de nuestro hotel. Nos encanta. Disfrutamos muchísimo con la pintura y con las colecciones de grabados y de dibujos. Siempre estoy muy a gusto en los museos. Casi independientemente de su contenido. Y más si fuera, en la calle, hacer un calor de mis demonios o mucho frío o llueve. He tenido la suerte de visitar muchos ya pero no recuerdo todos con el mismo amor.
Por distintos motivos sí que recuerdo casi con un escalofrío la Galería de los Uffizi en Florencia; el Leopold Museum en Viena; el D´Orsay en París; la Neue National Gallery en Berlín; el Museo Arqueológico Nacional en Nápoles y el Thyssen en Madrid; el Museo de Artes Turcas e Islámicas de Estambul; el Museo Nacional de Arte de Cataluña; la Galeria Borghese en Roma... El Museo Nacional de Bellas Artes de La Habana es ya otro de mis favoritos. Porque tiene espacios maravillosos, porque su tamaño es manejable y porque el contraste entre su interior diáfano, silencioso, fresco y ordenado, con el exterior achicarrante, caótico y ruidoso, hace de él en un pequeño paraíso. Soy muy feliz en los museos, quizá hubiera hecho bien en hacerme un máster en Museología, como Pablo Casares, y así trabajaría pensando en esos espacios, en ordenar todos esos falsos cadáveres, en construir esos luminosos templos paganos. Allí estaban todos: Wilfredo Lam, Portocarrero, el maravilloso Fidelio Ponce (Niños, una de sus pinturas más conocidas, acompaña estas líneas), Carlos Enríquez, Eduardo Abela, la inquietante Antonia Eiriz... Nos tomamos una cervecita bien fría en su patio antes de salir. A los dos nos encanta. Volvemos al hotel y subimos al restaurante del piso 9 a mirar y a echar unas fotos de la ciudad desde arriba. Locura total. Nos vamos porque la señora de la limpieza nos advierte con la mirada de que no es hora de que estemos allí. Caminamos hacia el centro con la intención de ver el Centro de Arte Contemporáneo Wilfredo Lam. Está cerrado por reforma, pero tiene abierta la tienda. Enrique se compra un recopilatorio de Benny Moré que se quedó con las ganas de pillar en Cienfuegos. Después entramos en el Taller Experimental de Gráfica que hay justo al lado. Hay una exposición de grabados, chicos trabajando (algunos muy guapos) y se venden originales. Pillamos un par de ellos muy bonitos. Y un taxi para que nos lleve al Castillo del Morro. Es la primera vez que cogemos un taxi con taxímetro en todo el viaje y nos damos cuenta de que hemos sido unos pringados. El taxista nos da conversación. Subimos a lo alto de la muralla pero no entramos dentro. En los alrededores hay un mercadillo y aprovecho para comprar un millón de collares de semillas. Son muy bonitos y es prácticamente lo único que se puede comprar aquí para regalar a las chicas. La vista de La Habana es alucinante. El día está brumoso y a ratos parece un espejismo. El taxi nos deja en el centro y nos acercamos a otro mercadillo a comprar los regalitos de rigor (imanes de nevera, instrumentos para los sobris...). Queremos comprar otra caja de puros (unos cohibas robustos que nos ha encargado Francis). Es fácil porque todo el mundo nos ofrece. Enrique entra en una librería de la Plaza de Armas. Yo me quedo fuera apurando un cigarro y un litro de agua casi de un trago y un tipo se acerca a ofrecerme puros. Le pregunto que de cuáles tiene. Es la primera oportunidad que tengo de negociar algo en el viaje. Como aquí la mayoría de las veces, allí siempre se dirigen al hombre cuando hablan. Me dice que de todo un poco. Le pregunto por los cohibas robustos y por el precio. Me cuadra. Entro a buscar a Enrique y nos vamos detrás del negro a una casa que está en una callejilla de la Habana Vieja. Es un palacete precioso hecho un desastre. Se supone que tiene dos alturas como el edificio de enfrente de la piscina del hotel. Pero cuando entramos al piso al que vamos nos damos cuenta de que no. Apenas tiene dos metros de alto, el suelo y el techo están totalmente desnivelados y se ve una escalerilla de caracol al fondo. En que entramos a la casa, empieza a salir gente de todas las habitaciones (una señora de mediana edad, dos niños, un chaval joven y dos perrillos pequeños). El jefe es un mulato flaco que está sentado en un sofá al lado de un saco de rafia gigante. Tiene las piernas más largas que he visto en mucho tiempo. Tiene mucha encía o poco labio, no sé, y enseña los dientes aunque no sonría, lo que da un poco a engaño (como aquel perrillo malencarado de Trinidad). Empieza a sacar del saco todo tipo de cajas de puros. Le pedimos los cohibas robustos. Le decimos que sólo queremos esos y porque nos los han encargado. Nos dice un precio más alto que el que nos había dicho el negro que hace de gancho. Le decimos que o a ese precio o nada. Medio discute con el negro y nos lo deja al precio pactado. Después de ese momento medio tenso, hablamos todos un rato. Los niños y los perrillos nos miran. El chaval joven que ha salido de una habitación nos ofrece maría y polvo blanco. Le decimos que no estamos para líos. Que el caloraco este ya coloca un rato largo. Lo que nos faltaba para anularnos como personas es emporrarnos con un 90% de humedad ambiental y 33 grados. Me acuerdo de ese estudio que leí en la Introducción a la Antropología General de Marvin Harris y que afirmaba que los jamaicanos trabajaban mejor fumados que sin fumar. Los estadounidenses no. En ese sentido tenemos más que ver con ellos que con los jamaicanos. No depedimos y nos vamos. Sólo nos quedan pillar las monedas para el padre de Enrique y algo bonito y que haga ruido y que no se rompa para Hugo. Por fin podemos comer en ese chino al que le habíamos echado el ojo. Son más lentos que ni sé, pero la comida mola. Allí lo italiano sabe a cubano; lo español y lo árabe también, pero el chino sabe a chino. Está bien cambiar de sabores. Vamos a descansar un poquito al hotel. Poco, una hora y media o así, y echamos a andar de nuevo. Andamos el malecón entero. Es sábado tarde, y está más animado que de costumbre (si cabe). Queremos callejear un poco por el Vedado. Andamos buscando un restaurante que nos han recomendado Eduardo y Lara. Se llama el Hurón Azul. También andamos buscando el centro socio-cultural de la UNEAC, que curiosamente también se llama el Hurón Aul, así que nos vemos en una inédita y seguramente irrepetible: localizar dos hurones azules en la Habana. Preguntamos primero por el restaurante y toda la gente con la que hablamos nos lo desaconseja (que si es caro, que si no merece la pena, que si yo concozco un paladar mucho mejor...). No hacemos caso. Lo localizamos (el día que buscábamos el Hotel Nacional pasamos justo al lado sin verlo) y pedimos mesa. Segimos andando. Vemos Coppelia y la cola tan enorme que hay nos produce sonrojo (más que la cola en sí, todos hemos hecho colas infames en la administración pública, que la cola sea sólo para los cubanos). No comemos ningún helado. Nosotros somos más de cerveza fría. Un joven nos engancha y se ofrece a compañarnos al Hurón Azul de la UNEAC. El chaval es majo. Nos va enseñando las embajadas, explicándolos los carteles propagandísticos del régimen (algunos sólo dan cifras hirientes, así que poca explicación tienen, pero otros, los más retóricos, sí que ganan a veces con cierta traducción). Parece otra ciudad. Hay mansiones preciosas, por supuesto con un mantenimiento muy deficiente (exceptuando las que acogen embajadas y centros de estudios extranjeros), con su jardincito y su coche de los 50 aparcado, arboledas, espacios verdes... Tiene mucho encanto. Llegamos a destino. Gente mayor y arreglada espera a que lo abran para coger buen sitio. Hoy hay concierto de una banda de boleros muy popular allí. Enrique va con pantalones cortos y le dicen que así no va a poder entrar. Muy amablemente, eso sí. Nos vamos. Decidimos que no vamos a ir al hotel a que se cambie, que ya entraremos otra vez que vengamos. Desandamos el camino entre mansiones desconchadas de colores pastel. Pasamos por las discotecas donde se diverten los mascachapas cubanos de hasta 17 o así. Se pillan sus ciegos como cuando yo era más joven e iba al Yo qué sé o al Área 7 (discotecas chuscas de Logroño, por si tengo algún lector de fuera) y se enciscan, hay peleas, y se morrean y se meten mano y vomitan por la calle. El ambiente me resulta familiar. Pillamos un par de latas de cerveza y nos paramos un poco a cotillear. Nos despedimos del joven que nos ha acompañado y le damos un peso. Le ofrecemos también cerveza pero no quiere. Casi es hora de cenar. De camino al restaurante nos paran para pedirnos fuego. Acabamos dando fuego y varios cigarrillos camel. Así es casi siempre aquí. A cambio, nos han dado un rato de conversación. No está mal. Ellos pensaran que son ellos quienes salen ganando, pero yo no lo tengo tan claro. A Enrique y a mí comentar algunos de los chascarrilos que nos cuentan nos hace pasar un buen rato. Por fin logramos llegar al paladar. No hay ventanas y el aire acondicionado está a tope, pero el sitio está decorado con bastante buen gusto. Tiene un botellero con riojas y cosas así. La dueña es muy rara. Mucho. Nos da una tarjetita con los datos del sitio, le damos la vuelta y vemos que pone "si alguien les dice que el Hurón Azul está cerrado no le crean, siempre estamos abiertos". En la mesa hay un bol con un montón de frutas tropicales. Le meto al mango y a la piña, que están buenísimos. Nos da la carta. Flipamos. Venimos de una austeridad gastronómica bastante importante y todo nos parece una maravilla. Hay pan de verdad y no bollo de ese medio dulce que llevamos quince días comiendo. Pedimos aguacate relleno de cangrejo, ropa vieja y otro plato que no recuerdo cómo se llamaba de lomo ahumado con frutas tropicales. Comemos hasta petar. Las raciones son enormes. Va entrando gente. El sitio se llena y se ve que es así todos los días. La dueña es extrañísima. En la mesa de detrás se sienta un señor con acento gallego. Le doy la espalda pero Enrique lo ve. Pide sólo un plato. La señora le insiste en que pida más, pero se ve que él ya ha estado aquí y ya sabe cómo se las gastan. Al final logra pedir sólo un plato de pescado y la dueña se aleja con el morro torcido. Comemos y bebemos. Estamos guay, pero acabamos y nos vamos pitando. El sitio es una bajera sin ventanas pero todo el rato hay gente llamando a la puerta. La señora sale, a veces se le oye gritar y entra enfandada; otras entra sonriente (con una sonrisa más falsa que un eusko de popeye) y acompañando a clientes a sus mesitas. Al pagar me regalan una rosa roja. Salimos andando y la abandono en el capó de un coche que está en una gasolinera. Pienso que a alguien le hará más labor que a mí. Enfilamos el malecón. El ambiente es el de una especie de macrobotellón español pero más silencioso y escuchando y oliendo el mar. Poca luz y mucho besuqueo. Pedro Juan Gutiérrez habla muchas veces en sus libros de gente follando ahí en medio y de gente pajeándose mirando a los que follan encima de las piedras. Supongo que será a otras horas. Nos vamos asomando por las calles de Habana Centro. Están oscurísimas. Nos volvemos locos con la idea de una Habana en la que de repente aterriza la heroína. Sería una pesadilla. Al ánimo evasionista cubano le cuadraría la sensación, supongo, y el impacto en un sitio como este que visualmente, sobre todo de noche, acojona, a pesar de que hay un poli en cada esquina de lo sitios por los que pasamos los turistas, sería terrible. Nos imaginamos todos los recodos, las ruinas, la oscuridad, las callejuelas, los agujeros de las paredes llenos de yonquis y se nos ponen los pelos de punta. Hasta donde sabemos, hay muchas drogas que no han llegado a Cuba. No saben la suerte que tienen. Un señor que parece un poco desesperado nos para pidiéndonos un medicamento muy concreto, no recuerdo cuál. Le decimos que no tenemos de eso y le hablamos del tío de Ivana, de la misión en la que curra, de que igual puede ir allí. Nos dice que de eso los franciscanos no tienen tampoco y nos pide que, cuando lleguemos a nuestra ciudad, vayamos a alguna ong para hacérselo llegar. Suena descabellado pero no es imposible, pero él mismo se desanima, se va negando con la cabeza, nos deja con la palabra en la boca. Nos deja un poco tristes. El ambiente está bien. Lo suyo sería ir a un badulaque, comprar unas cervezas bien frías y sentarnos a no hacer nada, a mirar y a escuchar romper las olas Pero no tenemos ánimo. Ha sido un día muy largo y mañana toca preparar las maletas y marchar.