domingo, 27 de diciembre de 2009

niños mutantes-las horas perdidas

no hay nada mejor que hacer que sentarse a mirar
los árboles florecer y las nubes pasar

todo lo que hice fue una tontería
tan grande que llegué a creer en la astrología
y en la fuerza del movimiento de estrellas en el firmamento
en las cuchillas de afeitar de tus besos

radiante de suciedad, manchada de viento,
no hay nada mejor que hacer que perder el tiempo

desde hace cuatro días estoy plantado
pero no he visto crecer flores en mis manos

y recuerdo el movimiento y el humo de los motores
el brillo que llega del interior de la tierra

todo lo que hice fue una tontería
tan grande que llegué a creer en la astrología
y en la fuerza del movimiento de estrellas en el firmamento
en las cuchillas de afeitar de tus besos

de tus besos

domingo, 20 de diciembre de 2009

en el laberinto 7


siempre me pondré/al lado del hombre

aunque el hombre me niegue
(soy obstinada en mis afectos)

como el musgo
hasta en las piedras más frías
puedo echar raíz

no sé ser de otro modo

szymborska dice debo mucho/ a quienes no amo

yo diría debo mucho/ a quienes no me aman

sólo quienes no me aman me hacen libre
(soy persistente como el musgo
y siempre respondo al amor con amor)

ya soy como mi madre

mucho dejarse la piel pero yo no quise aprender a llegar
escribe yolanda castaño

y como mi madre prefiero la gravedad del invierno

sobre todo ahora que nieva, nieva, nieva
ahora que nieva sin parar aunque es inconveniente
(nada sabe la nieve de conveniencias)

nos gusta esperar la primavera
aunque no sabemos vivir en ella

nos duelen las heridas del invierno
pero la primavera no se acuerda de nosotras
(ni de nosotras ni de nadie)

cuánto le debemos a la levedad, mamá, a su desdén que nos ha hecho fuertes

nos divierte este caminar encogidas, tiritando, con los pies doloridos
nos angustia descubrir cada año que la primavera no es para tanto

somos un poco tristes mi madre y yo
aunque nos reímos más que nadie

nos exponemos tanto que nunca nos libramos de nuestro castigo

en este amar sin filtro
en esta forma de vivir, siempre a la espera,
hemos hecho de nuestro corazón el blanco perfecto

bien dice eduardo milán que tristeza es descubrirse el corazón

viernes, 18 de diciembre de 2009

un poema de wislawa szymborska


Agradecimiento

Debo mucho
a quienes no amo.

El alivio con que acepto
que son más queridos por otro.

La alegría de no ser yo
el lobo de sus ovejas.

Estoy en paz con ellos
y en libertad con ellos,
yeso el amor ni puede darlo
ni sabe tomarlo.

No los espero
en un ir y venir de la ventana a la puerta.
Paciente
casi como un reloj de sol
entiendo
lo que el amor no entiende;
perdono
lo que el amor jamás perdonaría.

Desde el encuentro hasta la carta
no pasa una eternidad,
sino simplemente unos días o semanas.

Los viajes con ellos siempre son un éxito,
los conciertos son escuchados,
las catedrales visitadas,
los paisajes nítidos.

Y cuando nos separan
lejanos países
son países
bien conocidos en los mapas.

Es gracias a ellos
que yo vivo en tres dimensiones,
en un espacio no-lírico y no-retórico,
con un horizonte real por lo móvil.

Ni siquiera imaginan
cuánto hay en sus manos vacías.

"No les debo nada",
diría el amor
sobre este tema abierto.

viernes, 11 de diciembre de 2009

un fragmento de bohumil hrabal


... Y mientras en las cloacas de la capital de Bohemia dos clanes de ratas se aniquilan en una guerra aparentemente absurda, en las cuevas trabajan los ángeles caídos, las personas cultas, los vencidos en un combate en el que nunca lucharon, e incluso allí, en esas cavernas, siguen perfeccionando la definición del mundo...


De Una soledad demasiado ruidosa

sábado, 21 de noviembre de 2009

vacaciones



nos vamos de vacaciones

nos merecemos estas vacaciones (curioso es que el pobre ser humano que escribe estas líneas no haya podido completar en 6 meses la crónica de sus vacaciones de verano...)

estamos tan cansados que no tenemos ganas

pero no hay escapatoria

nos espera una pipa de agua en el puente karaköy en estambul, viendo el bosforo y uno de los skylines más bonitos del mundo, sentirnos nada en santa sofía y en la mezquita azul, pasar horas en los puestos de libros de viejo de beyazit y en las librerías de istiklal, volver a ver san salvador en chora, hartarnos de berenjenas, de queso, de pistachos y de albaricoques (y ver si se vuelve a confirmar el hecho de que enrique sea turco para los griegos y griego para los turcos)

nos espera el ghetto veneciano, perdernos felizmente por las callejuelas entre la niebla hasta llegar a campo santa margherita, tintoretto y canaletto, la fundación peggy guggenheim, la polenta, la rúcula y los pulpitos, el palazzo grassi, los mosaicos de san marcos

nos espera el aperitivo florentino a partir de las 19:00, la bistecca y la vista desde los járdines de bóboli, probar vinos y setas, buscar trufa blanca para eduardo, mucho mármol de colores, la galleria de los uffizi y el pecorino, la ciudad reflejada al atardecer en el arno

subir al cementerio de génova y ver desde allí el mar y la ciudad entera, los callejones del puerto antiguo, apenas grietas sobre el asfalto más que lugares de paso, la via del campo y fabrizio de andré, hartarnos de cervezas en la piazza delle erbe entre semana, un buen pesto, el cappon magro de pescado con salsa de nueces

mi inglés y mi italiano fuleros (entiendo todo pero no hablo nada, que si nos toca algo raro, sea prestar ayuda en lugar de pedirla)

poder volver juntos a lugares maravillosos

poder volver

poder juntos



jueves, 19 de noviembre de 2009

lunes 15 de junio, nápoles (lo previo)



lunes 15 de junio, nápoles (lo previo)

I
ya había estado a los 17 y redescubrí nápoles en un artículo del país semanal de finales del 2005 sobre su periferia norte; los barrios, los riones (el 167, el dei fiori), el terzo mondo, scampia, miano, casavatore, secondigliano, piscinola, melito..., de los que el cronista en cuestión decía que algunas de sus partes eran inconcebibles en un país europeo que no estuviera en guerra

y desde entonces, como soy una tía rara que se obsesiona a veces con cosas extrañísimas, me dió por localizar los nombres de las calles (via praga mágica, via bakú, vialle de la resistenza...), las referencias, los edificios (las vele, case celeste...)... de modo que me he pasado horas de mi vida gastadas en el estúpido acto de localizar en el google earth calles, plazas y parques, lugares a los que no iré nunca, y en el youtube cortos, vídeos, proyecciones de diapositivas y demás asuntos de ese pelo

para mí, que vivo en un sitio en el que nunca pasa nada, que llevo una vida relativamente ordenada, segura y estable, esos paisajes, esos contextos, esas realidades, esos verdaderos estados paralelos (con sus propias leyes, con sus propias lógicas), son un exotismo absoluto, más si cabe por su cercanía espacial

sé mucho de los barrios y de las ciudades más chungos del planeta

tengo desde hace mucho tiempo una carpeta en favoritos que se llama "chungüordl", en la que voy recopilando enlaces que hablan sobre la decadencia y la degradación urbanas, sobre ruinas y sobre ciudades fantasmas (y sobre otro tipo de cosas que no vienen mucho a cuento, pero chungas y decadentes igualmente)

me interesan morbosamente y sí que sé que eso no es una rareza

me interesan mucho, por ejemplo, las dinámicas que generan las drogas más duras (sobre todo la heroína que no deja de ser hoy una especie de anacronismo) como proveedoras de enseñanzas sobre la tremenda fragilidad del ser humano y sobre sus límites (pienso en mí hace unos cuantos años, ansiosa perdida, interrogándome obsesivamente sobre esos límites)

los opiáceos me intrigan mucho, sus composiciones, sus antagonistas, sus efectos, su drama

noloxona, morfina, pentazocina, estrictina, oxicodona... son palabras que conozco y que sé lo que significan aunque no tendría por qué

nunca vimos tantos yonquis como en oporto, hace poco leí que se estima que en irán hay 3 millones de yonquis, en plaka una noche, vimos a 3 escondidos en un rincón pinchándose al lado de un restaurante para turistas como nosotros en el que tocaban rembetika, un sábado por la mañana temprano, cuando trabajaba en una librería en el centro de logroño, vi a uno pinchándose en el cuello en medio de una de las calles más populares de aquí ayudándose con el retrovisor de un coche

una chica que me cuidó cuando era pequeña tenía varios amigos yonquis (eran los 80), algunos murieron ya en circunstacias extrañas (y yo de todo eso me enteré después)

yo no lo sabía y de ellos sólo recuerdo que eran chicos muy tiernos, entre tristes y sonrientes, en lo que a mí me tocó ver, yonquis controlados en cualquier caso, yo sólo tenía 6 ó 7 años y me reía cuando tocábamos la guitarra con todos esos melenudos del barrio en un parque al lado de la vía del tren y algunos se iban y luego volvían (dos de ellos, diez años después, se arrojaron a esa misma vía y los otros dos están en la cárcel con condenas serias por cosas mucho más graves que un delito contra la salud pública)

en la perifieria napolitana hay muchísimos yonquis, pero no sólo me interesan los yonquis o no sólo me interesa nápoles por sus yonquis (faltaría más! sospecho que jamás veré yonquis napolitanos), me interesa porque es una ciudad marginal y un lugar profundísimamente mediterráneo con todo lo que ello implica

y me interesa, me preocupa, me enternece la marginalidad en el más amplio sentido de la palabra, porque yo también soy una marginal según alguna acepción del drae
II
cuando estuvimos de viaje de estudios en italia, 17 días de viaje en el 98, al bajar al sur no nos hospedamos en nápoles sino en sorrento

los cursos anteriores hasta el de mi hermano (que estuvo en el 93) siempre se hospedaron en nápoles pero se ve que los curas del colegio se cansaron de pagar el pizzo para que les cuidaran el autobús y terminaron por cambiar de ciudad

una vez un romano al que le dije que nápoles me había gustado muchísimo me dijo que seguramente fuera porque es la ciudad más "española" de toda Italia (y no lo dijo refiriéndose a los siglos de dominación)

no lo sé, pensándolo así en frío es probable que pueda relacionar la atmósfera de algunas de sus calles con las de la ciutat vella de barcelona, sus colores rojizos con algunas partes de madrid o de sevilla o su bahía con cádiz, así cogiéndolo con pinzas, ... no sé, probablemente el romano ni tan siquiera se refiriera a eso sino a lo negativo, a los tópicos folclóricos, al supuesto ambiente fiestero, a la fama de peligrosa o incluso a la tolerancia hacia el pillo y hacia el trapicheo (que tiene narices estando las cosas como están desde hace años en italia)

no lo sé, posiblemente el romano me lo dijo sientiéndose mi hermano rico

aunque es probable que nápoles sí que tenga en común con españa un cierto ambiente relajado, si bien, en nápoles, ese relajo no está en absoluto exento de pose (estamos en italia, amigos)

ese artículo del país del 2005 decía, entre otras muchas cosas, que esos barrios eran de los más peligrosos del mundo, que en determinados momentos de su historia (siempre reciente porque son barrios de construcción muy reciente), como en el 2004 durante la faida de scampia, que enfrentó a miembros de un mismo clan por el control del mismo y de todos sus negocios e influencias, tuvo el número más alto de muertes por metro cuadrado desde luego de europa entera y de parte del mundo

un agujero negro en medio de la aparentemente ordenada y relativamente equilibrada a pesar de todo "vieja europa"

en el 2006, por fin visitamos nápoles, antes (también después), casi todas las mañanas me metía a leer la edición digital de la repubblica para nápoles o la del corriere della sera y varios blogs (uno de ellos, el mejor, vetó el acceso a los que no tuvieran invitación y yo no tenía)

nápoles y sus sucesos, todo turbio. siempre malas noticias, la emergenza rifiuti constante; los asesinatos en moto; niños de 13 años drogados y jugando con pistolas en piazza dante (algún turista muerto); miles de rolex robados; malas partidas de heroína y cientos de yonquis agonizando en la periferia y en el centro histórico; tiendas cerrándose a cientos por el impuesto revolucionario; éxodo de turistas; peligro y mal rollo en general (nápoles es, de todas las ciudades en las que he estado, la que peor fama tiene con diferencia)

antes de ir la primera vez perdí un montón de tiempo entrando a algunos foros de viajeros mayormente ingleses a los que la forma de hablar de la gente (expresiva, gritona) les resultaba violenta; la estacion centrale la entrada al infierno; los callejones de los quartieri spagnoli trampas para ratones..., demasiada información mal enfocada

llegamos en tren y deseando salir pitando de esa estación, nos cogió un taxista en el taxi más viejo en el que hemos montado, con cestas de mimbre y muchas plumas de ave incluidas, era un fiat y el taxista era encantador, nos preguntaba, quería saber, se quejaba de que a nápoles cada vez iban menos turistas, nos explicaba todo lo que había para ver

era febrero y había una luz maravillosa, una luz invernal trasnparente y limpísima, bordeamos el puerto, enorme y feo, los bloques de edificios de enfrente también (hay que leerse gomorra para saber lo que son muchos de esos pisos; de hecho, hay que leerse gomorra por un puñado de motivos)
durante una temporada estuve dando vueltas a la idea de hacer una especie de reportaje poético literario ilustrado sobre las grandes ciudades portuarias del mediterráneo (incluyendo portugal, eso sí)
yo escribiría (una breve introducción histórica, datos curiosos, relaciones y literatura; luego un poema o algo así) y enrique lo ilustraría
(diré que es una idea que no he descartado todavía)

sospecho que en realidad eso no es más que una excusa para volver a mis ciudades favoritas de las que he conocido hasta ahora y para conocer más, mucho más profundamente, esa única ciudad que son todas las que me intrigan y que en realidad deben de ser yo o algo mío
lo bello y lo sucio
las oscilaciones, la fragilidad, la irregularidad
lo imperfecto = lo humano
aquí también, en nápoles, como dice ahmet rasim (orhan pamuk usa esta cita para abrir su estambul, ciudad y recuerdos) la belleza de su paisaje está en su amargura

viernes, 13 de noviembre de 2009

siempre será más



hablemos de la pérdida

de lo previo

de los presentimientos (esa misma tarde se me rompe mi pantalón preferido; tengo todo el tiempo un frío inexplicable; sé lo que ha pasado justo antes de que el teléfono empiece a sonar)

la pérdida no es un territorio del presente

implica pensar en lo que fue, pensar en lo que será

pero no sabemos lo que es en presente porque no permitimos que ese presente sea

se rompe un hilo, algo se desata, algo se me desprende, algo de lo que fui no volverá a ser jamás

es necesario el futuro para calibrar la pérdida, para saber lo que es la pérdida, lo que duele (o no)

ahora sólo sé que ya no estás, pero aún no sé cuánto significa eso

(y ya han pasado dos semanas de esto y presiento que nunca habrá una cantidad exacta y cerrada que responda a ese cuánto: siempre será más, siempre será más)



*la ilustración que acompaña al texto es un grabado que pertenece al ciclo el miserere de georges rouault


martes, 3 de noviembre de 2009

un fragmento de "historia de la libertad" de francisco ayala

Nunca debe perderse de vista que el problema de la libertad es, ante todo, un problema de índole moral. El estímulo y resorte último de la Libertad se encuentra en el fondo del alma humana: su implantación y su defensa en la sociedad es siempre la obra de una especie de heroísmo ético, y requiere una inagotable energía espiritual y una actitud de incesante y celosa vigilancia

Y tanto.

jueves, 29 de octubre de 2009

de la decadencia y sus caminos



no soy muy amiga de perderme por el ciberespacio
tengo un mapa de "puertos seguros" ("las mejores playas" los llamo aquí) que junto con un par de periódicos digitales, un par de páginas de predicción meteorológica (no me gusta, qué se yo, que la lluvia me pille en chanclas o los 27 grados de máxima diarios de este octubre de mierda con la bufanda puesta) y mi correo electrónico, visito a diario con ese gusto que sólo son capaces de proporcionar algunas agradables rutinas
a veces voy a los puertos seguros que recomiendan los puertos seguros que yo recomiendo (de ellos me fío)

aparte están las miles de webs que visito cuando tengo que preparar viajes (para mí o para quien me lo pida, en eso soy así de maja) y mi carpeta de favoritos "chungüordl", una joya repleta de enlaces que tratan, como su propio nombre indica, de algunos de los lugares más chungos del planeta (chungos no sólo en una acepción o en una dirección sino en todas las posibles)
todo lo que hay en esta carpeta me genera sensaciones extrañas y poco agradables, aparte de curiosidad claro (nada en contra de la curiosidad) y de una atracción morbosa e irrefrenable
miedo, inquietud, decepción, vacío, angustia, tristeza, son algunas de esas sensaciones
agregar un enlace a esa carpeta implica que me he perdido en el ciberespacio
estos días me he perdido mucho en el ciberespacio (con mucha mala leche, porque precisamente estos días he andado aún peor de tiempo que de costumbre)
y he vuelto espantada y con un montón de enlaces nuevos para incorporar a mi carpeta de sitios chungos
os dejo aquí de lo bueno lo mejor
he encontrado blogs a manta en los que chicas de todo el mundo se dedican a colgar entradas en las que aparecen fotografiadas con diferentes outfits para que la gente se los comente (se los pelotee más bien: no he encontrado ni un sólo comentario negativo en ningún blog; confieso también que tampoco he estado horas y horas buscando; quizá de haberlas estado hubiera encontrado alguno)
no me enfría el exhibicionismo (yo también soy una exhibicionista en este blog, yo y todos los que tenemos blog), pero hay algo en todos estos blogs que me inquieta y que me produce una mezcla entre vértigo y vacío difícil de explicar
los mejores (los que aparecen en el elle, en el vogue y demás lugares de ese tipo): fashiontoast de una tal rumi, modelo y habitante de california para más datos e inside am-lul closet, de gala, una española que vive en londres y que es diseñadora y modelo y sobre todo, lo que viene siendo una it girl
los dos son estéticamente impecables
pero lo más relevante que me ha sucedido en estos días de despiste ciberespacial ha sido descubrir la decadencia de la ciudad de detroit
algunos datos así rápidamente (la historia merece un post entero y extenso):

-en 40 años ha pasado de tener más 2.000.000 de habitantes a no alcanzar apenas los 900.000
-en los mismos 40 años su población ha pasado de estar compuesta en su 90% por blancos a estar compuesta en su 90% por negros (white flight se llama el fenómeno; 1.400.000 de blancos se han ido de la ciudad en los últimos 40 años)
-el centro de la ciudad tiene a día de hoy más de 40.000 edificios vacíos y en ruinas (algunos alucinantes), en un alto porcentaje estructuras de más de 10 pisos
-es la ciudad en la que se producen más incendios provocados en fincas urbanas (en lo que se llama las "noches del diablo")
-es la ciudad donde están las centrales de ford, general motors y la chrysler (todas ellas de mal en peor)

-la ciudad con más criminalidad de estados unidos, la que tiene el aire más contaminado, la que tiene la renta per cápita más baja, la que tiene un mayor porcentaje de obesos...

-todo esto en lo que un día se conoció como "el parís del este", la cuna de la motown y de la música tecno, de iggy pop, the los kiss, de eugenides...

me estuve todo el sábado con un nudo en el estómago después de visitar, entre otras muchas, estas webs: forgotten detroit; el proyecto fotográfico the ruins of detroit o the fabulous ruins of detroit (fue mi monotema de conversación con mi madre durante nuestro café del sábado a la mañana y nuestra visita a la pescadería, a la joyería que la llama mi cuñada; como podréis suponer, a mi madre lo que pase en detroit le importa un carajo, pero aún así me escuchaba con cariño y fingida atención)

y desde entonces dándole vueltas a lo que tiene que ser vivir en un lugar que se desmorona de esa manera, lo que tiene que ser criar niños en un contexto así, lo que significa lo que le está sucediendo a esa ciudad

a lo dicho, a la decadencia y sus caminos, su belleza y su horror

viernes, 23 de octubre de 2009

domingo 14 de junio, etna, catania





domingo 14 de junio, etna, catania

el desayuno del hotel tiene un aspecto estupendo pero no podemos catarlo porque nos vienen a buscar para llevarnos de excursión media hora antes de lo previsto, para aguantar la mañana me echo al bolso unos cornettos de chocolate y unos plátanos

tengo resaca y el estómago fatal

y la naturaleza me inquieta y más en verano, con todos los insectos en su plenitud (hacemos esta excursión por enrique, yo hubiera preferido pasar el día en siracusa)

en un todoterreno color caqui nos esperan el guía y una chica argentina (luego, en la cima del volcán, nos contará su viaje de casi dos meses por europa: berlín, hamburgo, amsterdam, bruselas, parís, londres y oxford, viena, roma, nápoles y sicilia, madrid, barcelona y el país vasco, lisboa, oporto...), recogemos a una familia de malteses y nos juntamos con otro jeep en el que van 3 parejas de italianos

conducen peor que mal
el maltés nos suena como el turco

nos explican cosas por el camino, el padre maltés nos habla de la estupenda situación económica de su país, pasamos por nicolosi y zafferana etnea, arrasadas por el volcán en varios momentos de su historia

entramos al parque natural del etna y es una maravilla

el volcán mide 3222 metros, unos 20 más que hace dos siglos, y es el lugar en el que la mitología griega situaba la fragua de hefestos, con sus cíclopes y sus gigantes dándole al martillo y al yunque

hay erupciones documentadas desde hace más de 2000 años y virgilio nos dejó lo que probablemente sea una descripción de primera mano en la eneida:

Portus ab accessu ventorum immotus et ingens
ipse; sed horrificis iuxta tonat Aetna ruinis;
interdumque atram prorumpit ad aethera nubem,
turbine fumantem piceo et candente favilla,
attollitque globos flammarum et sidera lambit;
interdum scopulos avolsaque viscera montis
erigit eructans, liquefactaque saxa sub auras
cum gemitu glomerat, fundoque exaestuat imo.


(Es este puerto grande y está libre del acoso/ de los vientos, mas cerca ruge el Etna en horrible ruina/ y, si no, lanza hacia el cielo negra nube/ que humea con negra pez y ascuas encendidas,/ y forma remolinos de llamas y lame las estrellas;/ otras veces se levanta vomitando piedras y las entrañas/ que arranca del monte y al aire con estruendo amontona/ masas de roca líquida y hierve en el profundo abismo)

hubo erupciones importantes en el 2007 y en el 2008, las explosiones de lava alcanzaron los 400 metros de altura y nuestros guías nos explicaron que seguramente habría otra pronto porque salían de la boca del volcán muchas fumarolas

todo es rojo y negro, salpicado de flores amarillas que despiden un olor muy fuerte y dulzón

las plantas, la mayoría especies endémicas y perfectamente diferenciadas, tienen nombres bonitos: spinosanto, betulla dell´etna, saponaria sicula (osease, siciliana), genista aetnensis (que es esa amarilla de olor dulzón)....

vemos una casa sepultada por el barro de una erupción, los restos de las coladas más recientes, un paisaje absolutamente marciano en las partes más elevadas (negro, rojo, apenas algún arbusto aquí y allá o alguna flor blanca y amarilla; enrique lleva sus sudadera de jamaika clash que es de esos mismos colores), las fumarolas, las nieblas perennes... y de verdad que es precioso, un lugar a la vez espléndido y tremendamente desolado

aún así nos aburrimos un poco porque todo va muy lento

en la bajada entramos a una cueva de lava, nos ponen un caso y menos mal porque enrique se da en la cabeza todos los golpes que es posible darse, tiene unos 600 metros de profundidad y como la entrada es como una especie de tobogán enseguida se pierde la referencia de la luz

no me gustan las cuevas, pero como hay gente en el grupo a la que le gustan aún menos que a mí, nos volvemos sin llegar andar los 600 metros

tras todas las paradas de rigor (en la tienda de los colegas de los guías para que compremos miel, pisto de pistacho y cosillas así que no compramos, en el hotel de los malteses...), llegamos a nuestro hotel

antes de bajarnos, el guía nos pregunta que dónde vamos después y le contamos que a nápoles y nos dice que es una ciudad de mierda, un sitio peligroso, un sitio terrible que no representa al resto de italia (jódete y baila)

tras la ducha de rigor, y con un calor insoportable, nos comemos unos arancini y unos cannoli en una heladería en la plaza de la universidad, andamos un poco, nos tomamos un café con panna, cogemos (horror) un trenecito turístico, recorremos calles que nos recuendan una barbaridad a la ciutat vella de barcelona, vemos el teatro, el anfiteatro, la basílica inacabada, el convento de los capuchinos (hoy la facultad de letras, donde estuvieron de erasmus un par de amigas mías), compramos unos imanes de sicilia, nos echamos una cerveza frente al teatro bellini, cenamos (yo muy poco, por alguna extraña razón tengo un nudo en el estómago), viendo un partido de españa (están muy de moda en estos lares los televisores gigantes en las terrazas de bares y restaurantes), nos vamos a acostar

en nuestro hotel hay una fiesta de fin de curso y todo está lleno de adolescentes borrachos y la música a tope y el recepcionista cubano (que previamente, muy gentil, ha chorizado 2 botellas de vino de la bodega del hotel para regalárnoslas) le dice a enrique que tenga cuidado, que hay chicas muy guapas
y enrique no las ve (o no le parecen para tanto, o eso me dice) porque al pobre todavía, después de tantos años, yo le sigo pareciendo más guapa que nadie (o eso me dice)






martes, 20 de octubre de 2009

un fragmento


... Los padres olvidaban los hechos ante el pretigio de la imagen. Los escritores lo mismo.

Publican libros por el placer de verlos encuadernados, si notar que son los aspectos más tristes de sus personas los que hallaremos en sus páginas.

¿Y no llegará a ser el libro como un derivativo de esa idea del crimen que desearía cometer? ¿No podría ser cada página un trozo de vidrio diminuto en la sopa cotidiana de mis semejantes?

Un libro es un residuo vegetal del hombre. Después de una serie de siglos de palimpsestos y tablillas acumuladas, se explica recién que las ciudades muertas y abandonadas sean cuabiertas por la tierra de aluvión. El libro es una catástrofe lenta, y segura.

De La elegancia mientras se duerme. Vizconde de Lascano Tegui. Ed. Impedimenta.

lunes, 19 de octubre de 2009

sábado 13 de junio, catania





sábado 13 de junio, catania
no madrugamos y desayunamos bastante en el buffet (el desayuno del hotel de palermo era un tanto espartano, así que mola reencontrarse con el yogur, los huevos duros, las tostadas, los zumos, la fruta, el queso...), bajamos en bus a pillar el tren
tontamente suponemos (en realidad supongo, porque yo soy la encargada de transportes y logística) que taormina estará muy bien comunicada con catania (error: esperamos casi 2 horas; eso sí, viendo el mar, oyendo música, hablando con una señora inglesa muy simpática)
nuestra primera impresión es que catania es un desastre, por mucho que desde la estación también se vea el mar
vamos andando hasta nuestro hotel (estupendo, por cierto) y la última cuesta casi nos mata, andamos la via 6 de aprile y la via antonino di sangiuliano y a medida que avanzamos por esta última la ciudad se va refinando (de desastrón a cosa fina)
la recepcionista del hotel es una chica muy simpática, muy morena y que habla muy alto y que nos informa de que su relevo habla castellano (es cubano)

desde el balcón de nuestra habitación también se ve el mar, patios y tejados de casas
antes de salir a la calle nos perdemos (subimos a buscar el jacuzzi de la azotea, bajamos por donde no debemos, nos quedamos encerrados en un patio, nos rescata una pareja española)
andamos buscando un sitio para comer entre edificios negros y blancos
el etna ha sepultado catania en varias ocasiones, de hecho tuvo que ser prácticamente reconstruida en su totalidad después de la erupción de 1693, hoy todo el centro histórico es de estilo barroco tardío enlucido con ceniza volcánica y es verdaderamente bonito (en nuestra ruta nos acordamos de que alguien nos dijo que no merecía mucho la pena y alucinamos con su ojo clínico)
comemos ensalada de pescado, carpaccio de pez espada y pizza en un lateral de la catedral, vemos la plaza de la universidad, el mercado de la pescheria, el del carmine, el duomo, el elefante símbolo de la ciudad (que en principio carecía de sexo, como los ángeles, pero tuvieron que añadirle un par de testículos a posteriori porque los hombres cataneses se sintieron insultados en su virilidad), andamos via etnea, vemos el anfiteatro romano, villa bellini...
volvemos al hotel a contratar una excursión al etna para el día siguiente y charlamos con el recepcionista cubano (que es un poco petardo pero majo y nos cuenta parte de su vida y de sus circunstancias y que no le gusta vivir aquí porque no puede vivir tranquilo)

nos mete un poco demiedo en el cuerpo cuando nos dice que evitemos todo un barrio (un barrio de paso, uno de los más antiguos de catania, que está a 3 minutos de nuestro hotel) porque según él ese barrio pertenece a la mafia (me hago a la idea de que será un poco como la sanitá en nápoles pero a lo bestia) y que allí cada chaval tiene su pipa para procurarse pasta que le permita echar gasolina al motorino, un collar de pinchos para su perro de presa, un poco de farlopa... esas cosas (la caricatura del tópico, ya de por sí una caricatura, pero por lo que se ve alarmantemente cierto)
en una web encuentro este fragmento que me sirve un poco para localizar el asunto a linea dei pub del centro storico rappresenta quasi un confine, il cui lembo estremo è l'antica circonvallazione (oggi via Plebiscito, popolata di venditori di carne alla piastra e di stigghiole), oltre il quale si trovano i quartieri degradati di San Cristoforo e Angeli Custodi

por lo que leo a posteriori en lugares varios, los dos últimos, sobre los que nos ponía en aviso nuestro colega de la recepción, son los barrios de la mafia por antonomasia (como son lo zen en palermo, scampia y secondigliano en nápoles, san paolo en bari, corvo en catanzaro, paradiso en brindisi o librino en la misma catania) y conviene andarse con cuidado porque los visitantes no son bienvenidos

es tan sencillo como no ir; es tan brutal como asumir que esa frontera en el mismo centro de la ciudad existe realmente
vamos a comprar unas zapatillas para mí para la excursión del día siguiente
nos vamos a conocer la famosa movida catanesa
localizamos el pub nievski en la escalinata alessi, el más antiguo de catania, con su aire filo-comunista y macarrilla
andamos calles llenas de bares y restaurantes alrededor del teatro massimo, cenamos pizza, quedamos con mario (el milanés que conocimos el día anterior), nos vamos a echar unos bebibles (yo sigo con la cerveza, ellos beben mohitos)
verdaderamente el ambiente está muy bien, muchos bares, mucha gente, mucho ruido, algo muy parecido a lo que es un sábado noche en cualquier ciudad española, pero una rareza en italia
mario no está muy acostumbrado a beber así que se empipa un poco, se ríe, es muy majo, estamos a gusto
duerme al lado de la estación de trenes, así que cogemos antonino di sangiuliano en direcciones opuestas, son cerca de las 3 y media y mañana madrugamos todos: nosotros para ir de excursión al etna, él para coger el avión a milán y cerrar una importante operación inmobiliaria con una clienta rusa
qué cosas
sospecho que nuestra resaca será más llevadera





sábado, 17 de octubre de 2009

viernes 12 de junio, taormina





prefiero (supongo que como casi todo el mundo) a la gente que no puede evitar a veces enfadarse (incluso en público!), sorojarse, decir alguna inconveniencia, a la que tiene ataques de risa descontrolada, a la que se emborracha, a la que siempre piensa que tiene algo de lo que arrepentirse, a la que erra (mi padre siempre confunde "error" con "horror" y me parece un hallazgo maravilloso), a la que se ensucia, a la que no siempre comprendo a la primera

no me gusta el descontrol especialmente pero sí la humanidad

con las ciudades me pasa igual

el viaje en tren desde palermo a taormina es largo

antes de llegar hacemos escala en mesina, antes de montarnos en tren el taxista que nos lleva a la estación (innecesariamente porque el camino es muy corto) se queda con nuestro cambio
el tren nos deja en giardini naxos y tenemos que esperar a que llegue un bus que nos suba hasta taormina

mientras, en la parada, conocemos a mario, un milanés que vivió en argentina y que no tiene más que ganas de practicar su castellano

hablamos un rato con él y nos damos los teléfonos para vivir a la noche siguiente en amor y compañía la famosa "movida catanesa"

me fijo en una pareja joven con la que hemos venido en el tren, con la que vamos en el bus, con la que nos cruzaremos varias veces más a lo largo del día y saco la conclusión de que son griegos

curvas, curvas, los hoteles carísimos recomendados en el tripadvisor, nuestro hotel (acertadamente descrito en la misma página por un huésped como "algo como el peor motel americano pero con una piscina preciosa", que no llegamos a utilizar)
dejamos las cosas y echamos a andar, comemos porquerías en una gasolinera, vemos paraguayos pequeñísimos carísimos, andamos la ciudad entera (impresionante, bonitísima) que es una calle larga con un calor infame, pagamos 6 euros por un puto café y 5 euros por el cedé de ayuda a los abruzzos (perro mundo), localizamos el teatro griego (que está tapado porque empieza el taormina film fest y no sentimos nada parecido al síndrome de sthendal)

ahora, repasando las fotos para colgarlas en el blog, la ciudad me parece mucho más bonita de lo que me pareció allí

siempre suele ser al revés y ver las fotos y enseñarlas y dar la coña a amigos y hermanos, va acompañado indefectiblemente de comentarios del tipo "las fotos no le hacen justicia" o "no llegan a captar lo que deben" o cosas de ese pelo

taormina es una ciudad muy bonita y tremendamente fotogénica, pero nos da pereza y un poco de aburrimiento

el etna y el mar de la bahía de naxos desde el mirador de la piazza 9 de aprile me gustan inevitablemente y también a enrique aunque se empeña un poco en que no le guste nada de esta ciudad de mentirijillas (y el nombre: taormina, también sensual como palermo)
no podemos contratar desde ellí la excursión para subir al etna pero aún así damos muchas vueltas intentando encontrar unas zapatillas para mí

bajamos a la playa de isola bella en el teleférico (la marea está baja así que no es isola bella sino península bella)
la playa es de piedras y duele

enrique se baña y yo no, y me dedico a hacer fotos al erizo césar y a mí misma en un ataque de coquetería (todas horrendas, por cierto, a pesar de mi biquini rojo nuevo, creo que me pasa lo contrario que a la ciudad), a la roca, al mar transparente, a las olas rompiendo contra las piedras

volvemos al hotel y buscamos un sitio para cenar, corso vittorio enmanuel arriba, corso vittorio enmanuel abajo, más fotos desde el mirador (el etna, el mar, el atardecer), las tiendas llenas de coral, de limoncello, de cerámica de colores, los balcones petados de flores, las enredaderas, la gente muy arreglada, una procesión con san antonio en volandas y la banda municipal, una terraza junto al mirador, pescado, ensaladas y vino blanco, desasosiego cero, más que suficiente con un día de visita, la belleza sin misterio tiene poco recorrido
en la habitación de al lado han colgado el cartelito de no molestar y cuando salgo a echarme un cigarro al balcón veo a una pareja bastante entrada en años bebiéndose una botella de champán, nos deseamos good night, no me llego a acabar el cigarro para dejarlos solos, lo de menos es que desde nuestros balcones sólo se vea una pared blanca, el carrito del jardinero, todos sus aperos y dos pinos tristones



jueves, 15 de octubre de 2009

david eloy rodríguez, poemas*

( *aprovechando para felicitarle por haber ganado el III Premio Internacional Francisco Villaespesa con Para nombrar una ciudad... grande, aunque el ebro le parezca poco río... ;) )
(Seis aproximaciones) para nombrar una ciudad
I
Nombrar: atrapar un animal que no existe.
II
Qué es vivir, esa sigue siendo la pregunta, qué es vivir, qué ciudad fundar dentro de cada piel y en las calles y en las casas, volver o no milagro el mundo, ser o no ser pasto del olvido, carroña de los buitres de la muerte. Cada uno muestra sus documentos de dolor, las astillas que le tocan en los huesos. Ciudad de gente sola que aprende a vivir sin aventura. Ciudad que respira bajo el alud violento de la falsificación.
III
¿Qué se siente en la tormenta cuando uno es el sitio en donde va a caer el rayo? Gente a cielo herido. Acampados en mitad de la vía. Gente en el polvo. Braceros en la tempestad. Viven en avenidas desolladas, viven en cantinas sobre la cuerda floja, viven en la mandíbula desencajada de la ciudad. Ellos esperan los añicos del amanecer pero no esperan nada. Ellos esperan que todo estalle pero no esperan nada. Miradas en un espejo roto, caracolas sin mar. Habitantes de arenas movedizas. Hermanos del filo sin más propiedad que las lágrimas, sin más propiedad que lo perdido, sin más propiedad que lo que resta. Un puño feroz les golpea cada día. Yo sé a quiénes pertenecen las manos que golpean. Yo sé, y usted sabe, quiénes empuñan su muerte lenta, quiénes vierten las paladas de tierra que cu­bri­rán sus ataúdes. Yo sé quiénes les entregan cada día. No hay crónicas de su desalojo. Pero yo sé. Usted sabe.
IV
La noche sigue color de rubí, barrio de demonios y esplendores. Hay pruebas: lugares sin techo, habitaciones, azoteas, alamedas del deseo. Hay pruebas: antídotos, insinuaciones, enfermerías. Hay pruebas: un amor, un lápiz, un cuerpo en el espejo. Corren tiempos de redada. Pero también de almacenes, alivios, goces, reuniones sagradas y secretas.
V
Como nos deslumbran los besos desconocidos de una boca bien cono­ci­da, así nos asalta de repente una ciudad nueva, espigas de tiempo en­cen­di­do, el lugar exacto en el que ser.
VI
Hay una ciudad sin mapa, fugitiva e inasible, cierta: la compuesta de deriva e intemperie, la que cada uno escribe en su tiempo, la que se bautiza con el corazón y ya jamás pierde su nombre.

jueves, 8 de octubre de 2009

jueves 11 de junio, agrigento, palermo




jueves 11 de junio, palermo, agrigento madrugamos más que ningún día hemos tratado durante los dos días anteriores de contratar una excursión a segesta y agrigento, porque combinar por nuestra cuenta los dos yacimientos es complicado


nada y yo, a pesar de eso, me alegro de que no hayamos alquilado un coche al final tenemos que conformarnos con ir a agrigento a ver el valle de los templos (que sabe dios que no es poco) y nos toca madrugar un montón y chuparnos 3 horas de tren para ir y otras tantas para volver en la estación compramos manzana desecada en una máquina expendedora y en las teles que hay nos bombardean con trailers de resacón en las vegas y de otra película que no recuerdo y con anuncios de una ong en la primera parada, begheria (ahora en la mostra de venecia se acaba de presentar una peli producida por berlusconi y rodada en esa ciudad), se monta en el tren una clase entera de niños de unos 4 años con sus respectivas mamás y papás, que hacen mucho ruido pero me gusta (descubro en ellos otro lugar común tranquilizador)



vamos hacia el interior y atravesamos campos de cereales, montañas considerables, algunas estaciones fantasma, una que se llama cerda y nos hace mucha gracia porque somos así la ciudad, agrigento, no es apetecible en absoluto, por mucho que aquí viviera empédocles y naciera pirandello (en un suburbio llamado kaos, por cierto) el valle de los templos, sin embargo, es una auténtica maravilla, a pesar del calor de mil demonios, de que lo visitamos de 12 a 16 horas y el sol nos quema, de que nos bebemos 3 botellas de litro y medio entre los 2 en esas 4 horas, de que antes nos hemos comido un par de arancinos un poco reguleros que no nos han dejado buen cuerpo una maravilla: se ve el mar, el cielo es de un azul muy profundo, la piedra color arena, las flores amarillas, las chumberas, los templos..., de no haber sido por el calor (y por las prisas) me hubiera encantado tumbarme debajo de un olivo, sacar un libro, echar ahí un par de horas los yacimientos arqueológicos, igual que los museos, igual que las clases de niños de 4 años con sus papás y sus mamás, tienen un impacto absolutamente tranquilizador sobre mi ánimo después vamos al museo arqueológico, que nos gusta, comemos en un jardín a la sombra, salimos al sol y entramos a una de las necrópolis, pillamos el bus, pillamos el tren, volvemos a palermo palermo es un nombre sugerente, sexy incluso, sensual (supongo que porque ya sólo pronunciar ese "..erm.." obliga a autoacariciarse el paladar, cosa que si se hace muy despacito y marcando mucho la sílaba en cuestión produce un agradable cosquilleo) echamos algunas fotos, volvemos a ver san cataldo, vamos a cenar por ahí, se nos hace medianamente tarde en los bares de via candelai criticando a la juventud de la zona (lo de los cuellos subidos, la pose constante, lo bajito que hablan...) siempre pensamos en a qué nos recuerdan las ciudades en las que estamos, buscamos analogías



aquí, la playa amplia nos recuerda a tánger, los mercados destartalados a los de monastiraki en atenas, los callejones de los barrios viejos de albergueria, de capo, de la kalsa, a centro habana nos gusta palermo, nos genera ternura (el poco palermo que hemos visto estos días) porque parece que está a punto de derrumbarse, como un frágil ecosistema, como un animal herido (herido a pesar de tener la más bonita de las pieles)

echo tremendamente de menos la inconsciencia de mis primeros viajes: pasear por el tarlabaçi de estambul (el barrio al que no hay que ir) tranquilamente, no ver casi nada en lisboa pero disfrutar cosa mala y despistarnos en los anjos y en el barrio da liberdade, perdernos en barrio da sé de oporto (que por otro lado era lo más bonito de la ciudad), no sentir amenaza alguna, tener siempre más ganas que miedo

me doy cuenta de que me sobra información, cada vez más, en todos los sentidos


pero también de que es inevitable que eso suceda, y de que lo que distingue a un turista de alguien que no lo es, aquí y en todos los sitios, es que sonríe más que el resto, a veces incluso ante cosas y personas que no merecen sonrisa alguna






jueves, 1 de octubre de 2009

martes 10 de junio, palermo, monreale, cefalú




miércoles 10 de junio: palermo, monreale, cefalú los dueños del hotel (literalmente familiar) no esperan que bajemos tan temprano a desayunar, así que la señora tiene que salir corriendo a comprar los cornettos de crema para acompañar al capuccino la idea es ver la capilla palatina, pillar el bus para ver la catedral de monreale, volver y pillar el tren para ir a cefalú a echar la tarde en la playa la capilla palatina es impresionante, era la capilla real de los reyes normandos y se construyó en el siglo doce, la decoración de mosaicos dorados es una maravilla y la la catedral de monreale es aún más impresionante, también del siglo doce, también encargada por un rey normando, también llena de mosaicos de oro (2000 kilos se calculan cubriendo paredes y techos), un claustro precioso llenito de incrustaciones de mármol, una capilla barroca delirante... de regreso, de camino a la estación de trenes, andamos las vias porta di castro y del ponticello, "la pequeña habana" en estado puro si no fuera por las mantas de leopardo que cuelgan de algunos de sus balcones (no por el estampado que puede ser muy habanero, sino por el material) las calles de la antigua guidecca (judería) hoy están llenas de kebabs, pequeños talleres, copisterias..., los nombres de las calles (via calderai, vicolo meschita, via del giardinaccio...) están escritos en italiano, árabe y hebreo llegando a la estación de trenes un señor que vende pescado se empeña en regalarme un par de peces porque le he dado un cigarro y hoy es su cumpleaños el camino a cefalú es una sucesión de playas y más playas mientras enrique dormita yo voy buscando palabras en el diccionario (hablo mucho en italiano estos días a pesar de tener poca idea)

la playa de cefalú, concretamente la de la marina vecchia, donde se recogen las barquitas de pescadores al atardecer, es una de las imágenes más fotografiadas de sicilia (de hecho, es la portada de nuestra guía) y una de las localizaciones de cinema paradiso parte de la ciudad antigua y de su muralla se vuelcan literalmente en el mar, de forma que uno puede bañarse y tomar el sol y estar tocando muros que tienen siglos de antigüedad la calma de cefalú, sus calles cuidadas, los colores de sus fachadas (piedra, crema, blanco), su ambiente delicado, contrasta terriblemente con el desastre que es palermo, pero, aún así, no llega a parecer una ciudad de mentira comemos atún a la brasa, pulpo, gambas, calamares, vino blanco y vino de marsala en un restaurante en el lungomare, subimos a la catedral normanda que es una pasada (curioso el contraste de estilos decorativos del techo), callejeamos hasta llegar a la playa que, verdaderamente, invita

nos bañamos mucho y, antes de volver a palermo, probamos la casatta y los canolis (los dulces típicos sicilianos hechos con queso ricotta) que están riquísimos

y nos volvemos y yo sigo buscando como la gañana que soy palabras en el diccionario que no me llego a aprender mientras enrique dormita y cuando llegamos a palermo casi nos atropella un coche (igual que antes otras mil veces) y no sé por qué pero enrique decide volverse y quejarse al conductor precisamente esta y resulta que es el tío más malencarado de toda la isla y con una mirada turbia y cruzada que nos hace unos gestos bastante malrrolleros dos perros callejeros que chivan en la puerta de nuestro hotel me ponen al borde del colapso nervioso pasado el susto y la tontería y las ganas de encerrarme para siempre, ya de noche, localizamos un sitio estupendo justo detrás del teatro politeama (antes vemos por el enrejado a una compañía de ballet preparándose para salir a escena, todos tutús, maquillajes teatrales y mallas rojas) se llama berlín y nos invita de nuevo al maravilloso mundo de las happy hours de estas latitudes (comida y más comida por la patilla con un dj que nos pone la cabeza como un cesto hasta que empieza a pinchar a los bee gees y cosas por el estilo) buscando un restaurante recomendado en la guía andamos por la palermo más señorial (que no es muy señorial aún así), la del ensanche, la de via della libertá, de amplias avenidas, edificios nuevos y bares en los que la gente tira mucho del hippy o boho chic y fuma petas en la puerta odio la moda de subirse las cuellos de los polos de los jóvenes italianos en general en el restaurante, en la plaza luigi sturzo (un lugar no-encantador en absoluto, igual que no-encantadoras en absoluto eran las camareras) cenamos bien, un cuscus de pescado muy abundante y unos tagliatelle con ricotta y berenjenas volvemos despacito hacia el hotel, aunque desde aquí más bien parece que volvemos a otra ciudad distinta un grupo de mascachapas palermitanos miran (lo juro) con un poco de miedo a enrique un señor vestido de cocinero prepara crepes con nutella hacemos un intento de andar la via candelai completa hasta la catedral pero estoy nerviosa, estoy rara, tengo ganas de dormir el desasosiego es real, como un dolor leve pero persistente, como un temblor, como si tuviera frío todo el tiempo