jueves, 29 de octubre de 2009

de la decadencia y sus caminos



no soy muy amiga de perderme por el ciberespacio
tengo un mapa de "puertos seguros" ("las mejores playas" los llamo aquí) que junto con un par de periódicos digitales, un par de páginas de predicción meteorológica (no me gusta, qué se yo, que la lluvia me pille en chanclas o los 27 grados de máxima diarios de este octubre de mierda con la bufanda puesta) y mi correo electrónico, visito a diario con ese gusto que sólo son capaces de proporcionar algunas agradables rutinas
a veces voy a los puertos seguros que recomiendan los puertos seguros que yo recomiendo (de ellos me fío)

aparte están las miles de webs que visito cuando tengo que preparar viajes (para mí o para quien me lo pida, en eso soy así de maja) y mi carpeta de favoritos "chungüordl", una joya repleta de enlaces que tratan, como su propio nombre indica, de algunos de los lugares más chungos del planeta (chungos no sólo en una acepción o en una dirección sino en todas las posibles)
todo lo que hay en esta carpeta me genera sensaciones extrañas y poco agradables, aparte de curiosidad claro (nada en contra de la curiosidad) y de una atracción morbosa e irrefrenable
miedo, inquietud, decepción, vacío, angustia, tristeza, son algunas de esas sensaciones
agregar un enlace a esa carpeta implica que me he perdido en el ciberespacio
estos días me he perdido mucho en el ciberespacio (con mucha mala leche, porque precisamente estos días he andado aún peor de tiempo que de costumbre)
y he vuelto espantada y con un montón de enlaces nuevos para incorporar a mi carpeta de sitios chungos
os dejo aquí de lo bueno lo mejor
he encontrado blogs a manta en los que chicas de todo el mundo se dedican a colgar entradas en las que aparecen fotografiadas con diferentes outfits para que la gente se los comente (se los pelotee más bien: no he encontrado ni un sólo comentario negativo en ningún blog; confieso también que tampoco he estado horas y horas buscando; quizá de haberlas estado hubiera encontrado alguno)
no me enfría el exhibicionismo (yo también soy una exhibicionista en este blog, yo y todos los que tenemos blog), pero hay algo en todos estos blogs que me inquieta y que me produce una mezcla entre vértigo y vacío difícil de explicar
los mejores (los que aparecen en el elle, en el vogue y demás lugares de ese tipo): fashiontoast de una tal rumi, modelo y habitante de california para más datos e inside am-lul closet, de gala, una española que vive en londres y que es diseñadora y modelo y sobre todo, lo que viene siendo una it girl
los dos son estéticamente impecables
pero lo más relevante que me ha sucedido en estos días de despiste ciberespacial ha sido descubrir la decadencia de la ciudad de detroit
algunos datos así rápidamente (la historia merece un post entero y extenso):

-en 40 años ha pasado de tener más 2.000.000 de habitantes a no alcanzar apenas los 900.000
-en los mismos 40 años su población ha pasado de estar compuesta en su 90% por blancos a estar compuesta en su 90% por negros (white flight se llama el fenómeno; 1.400.000 de blancos se han ido de la ciudad en los últimos 40 años)
-el centro de la ciudad tiene a día de hoy más de 40.000 edificios vacíos y en ruinas (algunos alucinantes), en un alto porcentaje estructuras de más de 10 pisos
-es la ciudad en la que se producen más incendios provocados en fincas urbanas (en lo que se llama las "noches del diablo")
-es la ciudad donde están las centrales de ford, general motors y la chrysler (todas ellas de mal en peor)

-la ciudad con más criminalidad de estados unidos, la que tiene el aire más contaminado, la que tiene la renta per cápita más baja, la que tiene un mayor porcentaje de obesos...

-todo esto en lo que un día se conoció como "el parís del este", la cuna de la motown y de la música tecno, de iggy pop, the los kiss, de eugenides...

me estuve todo el sábado con un nudo en el estómago después de visitar, entre otras muchas, estas webs: forgotten detroit; el proyecto fotográfico the ruins of detroit o the fabulous ruins of detroit (fue mi monotema de conversación con mi madre durante nuestro café del sábado a la mañana y nuestra visita a la pescadería, a la joyería que la llama mi cuñada; como podréis suponer, a mi madre lo que pase en detroit le importa un carajo, pero aún así me escuchaba con cariño y fingida atención)

y desde entonces dándole vueltas a lo que tiene que ser vivir en un lugar que se desmorona de esa manera, lo que tiene que ser criar niños en un contexto así, lo que significa lo que le está sucediendo a esa ciudad

a lo dicho, a la decadencia y sus caminos, su belleza y su horror

4 comentarios:

Sonicya dijo...

Cuanto disfruto leyendote, Carmela...aunque no te comente.
Besos sureños pa ti y pal que te ve mas guapa que a nadie.

kb dijo...

Besos ara ti también Sonia, le puedes dar uno, si se ha portado bien, al único Franco que nos cae bien.

Sonia dijo...

Pues sí, como dice mi tocaya, siempre es un disfrute leerte.
No hay día que no salga de este blog con los pensamientos llenos de arañazos.
Y es que en este mundo virtual sobreinformado en el que navegamos cada día todos cuentan muchas cosas pero pocos conmueven como tú lo haces.

(+ip) dijo...

hey!
me contagiaste... llevo la mañana en detroit. Confieso una atracción fatal por las ciudades que se deshacen, los paisajes industriales y las ruinas jóvenes.
Para edificios de ese tamaño es algo así como si la descomposición fuera la primera señal de que estuvieron vivos de verdad...
un saludo