jueves 19 de enero de 2012

fragmentos de bronwyn, de juan eduardo cirlot*



Bronwyn, mi corazón,

si nunca has existido eres posible

porque la realidad es muerte viva.


Bronwyn, mi corazón,

tócame con tu nada y con tu nunca.


*


La tierra es de terror, pero yo busco

una flor de cristal inaccesible.


Dámela con tus ojos desde el lago

donde blanca apareces.


Cuerpo resucitado no abandones

esta mano de herida.


En Occidente el mar también acaba.


*


Triste como un sonido inmemorial

las armas me abandonan de repente.


Estoy bajando siempre y no lo sé.


Me lo dicen las piedras sobre mí

ya casi mar.


*


Los sepulcros sollozan junto a un agua

difunta.


¿Nunca seremos, Bronwyn, otra cosa?


*


Resucitado ya, no sólo muerto

abro las cataratas de la roca

y desgarro los velos espaciales.


Detrás del universo estamos juntos

más allá de las llamas y los mares.


La distancia no es más que una palabra.


*


Nada me vencerá, cuando la nieve

recubra con la piedra lo que tierra

encierra.


Tú estás dentro de mí y estarás viva

cuando digan de mí que no existo.


*


Las aves son palabras de agonía.


*


Graves planos de plomo son el cielo.


He de llamar amor a lo que es ir

hacia.


*


Los álamos inciertos de las almas

se alejan por el campo.


Los álamos se alejan, Bronwyn.


Los gritos permanecen, y el incendio.


*


(...)


Cuando todo se invierte,

en el bosque me buscan

y es tu voz

en el ávido abismo de mí mismo:

me buscan entre trozos, entre pozos:

me buscan sin saber que soy el bosque.


Nunca te encontraré porque el encuentro

habría de ser fuera y estás dentro.



*con fotografía de Francesc Catalá-Roca