miércoles, 5 de septiembre de 2012

un poema de raquel lanseros*




El hombre que espera


Una vez más remueve

el poso del café la cucharilla triste.

Diez dedos bailotean en la mesa del bar

un tango a media luz con el olvido.

Está solo, cansado,

sentado entre una multitud ajena

que lo mira sin verlo.

Un anillo de oro gastado por los años

es el único rastro de brillo que le queda.

La pasión una vez le estalló entre las manos.

Y perdió la esperanza en los abismos

de un corazón humano.

No hay desdicha que le haya sido ajena.

No existe humillación que desconozca.

Es por eso que sabe hablar de amor.

Es por eso que espera.    


*incluido en Un sueño dentro de otro sueño, número 118 de la Colección Planeta Clandestino, que se presentará este jueves 6 de septiembre en el IRJ a partir de las 20 horas, dentro del VIII (y extenso) Agosto Clandestino.




3 comentarios:

Horacio Beascochea dijo...

Profundo, lapidario, una verdadera belleza

Anónimo dijo...

de verdad te parece bueno?

carmen beltrán falces dijo...

sí, anónimo, me parece un muy buen poema

gracias a los dos por pasaros por aquí