viernes, 11 de marzo de 2011

un poema de linda pastan (y al hilo, uno de dylan thomas)



Entra dócilmente*


Te han crecido alas de dolor

y te agitas en la cama como una gaviota herida

pidiendo agua, té, uvas

cuyas pieles no puedes mascar.

¿Recuerdas cuando me enseñaste

a nadar? Suelta, dijiste,

el lago te sostendrá.

Ansío decir, suelta Padre

que la muerte te sostendrá.

Afuera el otoño prosigue sin nosotros.

Con qué facilidad ceden las hojas,

las oigo en el último soplo de aire,

dejando atrás este lugar que desaparece.

*Copio de Siete poetas norteamericanas actuales, Editorial Pamiela, 1980: referencia el poema de Dylan Thomas Do Not Go Gentle into That Goodnight ("No entres dócilmente en esa noche quieta"**) en el que el poeta increpa a su padre moribundo para que no se entregue a la muerte y luche "contra la agonía de la luz"; según la traducción de Elisabeth Azcona Cranwell; Ediciones Corregidor, Buenos Aires, 1974.

**


No entres dócilmente en esa noche quieta.
La vejez debería delirar y arder cuando se cierra el día;
Rabia, rabia, contra la agonía de la luz.
Aunque los sabios al morir
entiendan que la tiniebla es justa,
porque sus palabras no ensartaron relámpagos
no entran dócilmente en esa noche quieta.
Los buenos, que tras la última inquietud lloran
por ese brillo con que sus actos frágiles
pudieron danzar en una bahía verde rabian,
rabian contra la agonía de la luz.
Los locos que atraparon y cantaron al sol
en su carrera y aprenden, ya muy tarde,
que llenaron de pena su camino
no entran dócilmente en esa noche quieta.
Los solemnes, cercanos a la muerte,
que ven con mirada deslumbrante cuánto
los ojos ciegos pudieron alegrarse
y arder como meteoros rabian,
rabian contra la agonía de la luz.
Y tú mi padre, allí, en tu triste apogeo maldice,
bendice, que yo ahora imploro
con la vehemencia de tus lágrimas.
No entres dócilmente en esa noche quieta.
Rabia, rabia contra la agonía de la luz.

4 comentarios:

emmagunst dijo...

Hola Carmen!!! qué sorpresa cuando me dí cuenta que es tu blog! es que llegué aquí buscando poemas de Linda P.
Qué texto mas hermoso (aunque no estoy segura de este adjetivo), el tema es que me gustó mucho. En estos días publico uno de ella. Un abrazo.

carmen beltrán falces dijo...

hola enmagunst!!!
qué gusto tenerte por aquí :)
linda p. es una poeta maravillosa (ya la volveré a leer estos días en tu blog)
un abrazo
pd: lo terrible y lo que duele también puede ser hermoso, claro que sí

Vir dijo...

Descubrí este poema en una vieja antología y me emocionó comprobar que alguien había descrito tan acertadamente lo que un tiempo antes había sentido yo mientras acompañaba a mi padre durante sus últimos días.
Hoy casualmente lo he leído en tu blog, que sigo también desde hace un tiempo. ¿Sabes si hay algo publicado en castellano de esta autora? Gracias!

carmen beltrán falces dijo...

hola vir!

yo encontré este poema en una antología de poetas estadounidenses publicada por pamiela muy muy recomendable, ahora bien, ahora mismo no sé si ella tiene algún libro en solitario publicado

investigaremos!

muchas gracias por pasarte por aquí