lunes, 23 de marzo de 2009

en el laberinto 1


todo sucede tan rápido que es casi como si no sucediera (con la intensidad misma de rosas abriéndose muy rápido, escribe sofía castañón) y a pesar de eso, o precisamente por eso, apenas queda recuerdo

la extensión del tiempo es inversamente proporcional al tamaño de la ciudad en el que transcurra

y hay conceptos, como "mi sitio", que nunca están claros y apenas guardan proporción o lógica con (casi) nada

la gente me gusta hasta que dejo que gustarme (qué culpa tendá la gente de mis ataques de irregularidad) pero hay gente que me gusta hasta cuando yo no me gusto (mamá, mi amor, apenas un par de amigos)

llevar mejor, con más dignidad y más comodamente, las críticas que los halagos forma parte de nuestra educación sentimental (y alimenta con pan amargo a los molestos cisnes decía osip maldestam y a enrique también le cuadraba muy bien ese verso para contar lo mismo en un poema)

le robo la idea

los molestos cisnes

llegar a casa deseando hacer cosas como dormir la siesta, aburrirte leyendo el periódico, cocinar, planchar, reciclar papel, preparar la bolsa de la piscina y la ropa para el día siguiente, remolonear hasta el límite (que es llegar tarde) antes de levantarte para ir trabajar

y así siempre

las cosas duran lo que uno quiere (cuando acaban siempre pueden perpetuarse sus consecuencias)

y esas malditas dudas, todas esas bobadas que te sobrevienen a veces (si acaso fuiste cobarte al no irte o si acaso eso no significa que eres precisamente lo contrario)

jugar al pacman con el móvil y ver en ello una metéfora tontuna de la vida misma: el laberinto, corre, corre, corre... y traga (y otra duda: si es ella o tu cerebro el que corre demasiado)

y las rosas abriéndose muy rápido...

y qué puñeta eso de perderse siempre en los detalles... ¿qué es "un todo" o "el todo"?

ni idea

y eso de que a base de pensarlas las cosas dejen de tener sentido

y eso de que uno que desea vivir con todas sus fuerzas desee con las mismas fuerzas que los días pasen, que se evaporen, todos, hasta que ocurra algo que cambie todo, algo que quizá jamás suceda

deja que el viento despeine los tigres de tu razón con sus dedos fugaces dice isabel bono

qué hacer si no

esperar a la noche para reptar en el sofá y buscar calor y alimento, como el más elemental, como el más pequeño de los animales

7 comentarios:

sara dijo...

Me ha encantado la reflexión.

antonio alfaro sánchez dijo...

jaja lo de las verificaciones a veces es simbolicos si, tu texto me ha dado que pensar, la cobardia , el tiempo, la gente, firmo mucho de lo que expresas, un abrazazo

kb dijo...

chulo

Óscar Garrido García dijo...

"La piedra canta submarina" decía Egea en Troppo Mare (III)...

Pedro Montealegre dijo...

Me gustó, Carmen, sobre todo, porque a veces me pasa lo mismo como a ti (o como a quien habla en el texto) con el pacman, pero yo con el Word of Warcraft del ordenata.

Anuska dijo...

Ya echaba de menos tus reflexiones...
Un beso gordo.

Leo Zelada Grajeda dijo...

Entre tu post y el pac mac me has creado un cataclismo metafisico.