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martes, 13 de marzo de 2012

medz yeghern: la gran catástrofe*


*Medz Yeghern (Gran Mal), es el término que emplean los armenios para referirse al genocidio que sufrió su pueblo a manos del Imperio Otomano durante la Primera Guerra Mundial (fundamentalmente entre 1915 y 1917). También da título a un cómic de Paolo Cossi sobre el tema que me regalaron por mi cumpleaños (¡gracias JL!) y que devoré (mejor engullí) el otro día porque los tragos amargos es sabido que es mejor pasarlos rápido. Y eso no quiere decir que no me gustara, pero es que el autor (a diferencia, por ejemplo, de Art Spiegelman en Maus) no da ni una pequeña tregua en la descripción de unos hechos insoportables por terribles. Sólo las citas introductorias entre capítulo y capítulo permiten respirar un poco (y no demasiado; para muestra esta brutal y certera de la escritora italo-armenia Antonia Arslan, que nos recuerda que: El día más funesto para un país es aquel en el que, para sentirse unido, cree necesario eliminar a sus ciudadanos más indefensos). Como no sé si se puede leer bien el diálogo entre soldados franceses que aparece en las viñetas de la foto os lo reproduzco aquí:

-(Se llevan a los habitantes de pueblos enteros. Los envían lejos de los ojos indiscretos... Al desierto) Los hacen desaparecer, se convierten en arena como si nunca hubieran existido.
-¡Hay que hacer algo! En el fondo son cristianos, como nosotros.
-¡No! ¡Antes de nada son hombres, como nosotros!

(Está bien recordar cuál debería ser siempre la perspectiva desde la que observar a quien tienes enfrente: la de un ser humano frente a otro ser humano)

La República de Turquía, sucesora del Imperio Otomano, no niega que las masacres de civiles armenios ocurrieran, pero sí que se las pueda considerar un genocidio, argumentando que no fueron el resultado de un plan masivo de exterminio diseñado por dicho Imperio, sino la consecuencia natural de los avatares propios de la Primera Guerra Mundial. Se calcula que entre 1915 y 1917 murieron entre un millón largo y dos millones de civiles armenios.

jueves, 15 de septiembre de 2011

algunas cosas para ver y comentar estos días*







*la lira de la Exarchia (¿la solución al euro y a esta tragedia que vienen padeciendo (especialmente) los griegos?), el beso de Brezhnev y Honecker o Mein Gott hilf mir, diese tödliche Liebe zu überleben (Dios mío, ayúdame a sobrevivir a este amor mortal, que es el nombre que le puso al mural de la East Side Gallery que acompaña a estas líneas su autor, el ruso Dimitri Vrubel) y que no sé por qué me ha llevado a pensar en esta noticia y la historia del St Pauli (o cómo convertir los espectáculos de masas en algo civilizado y concienciado, osease, en todo lo contrario a esto, de lo que una se avergüenza tanto tanto tanto que ni siquiera quiere escribirlo)

lunes, 18 de julio de 2011

18 de julio, toulouse, marcos ana



Toulouse es una ciudad espléndida. Estéticamente, algo a medio camino entre Florencia y Sevilla (... ¿Génova? pues la verdad es que nos recordó bastante a Génova, pero toda rosa). Nos encantó. Nos los pasamos de maravilla, comimos mejor aún. Entre otras muchas cosas, vimos la exposición Toulouse, capitale de l'exil républicain espagnol (aquí tenéis información y un vídeo por si tenéis curiosidad; el vídeo es muy cortito pero lo enlazo porque en el mismo canal hay otros tantos vídeos más sobre el tema que lo mismo os pueden interesar) y nos tocó también la fiesta Toulouse l´Spagnole, que lleva haciéndose varios años. Este año estaba dedicada a Cataluña. Vimos una exhibición de sardanas y a Mayte Martín for free. Había más conciertos para ver pero nos fuimos de ruta por el barrio para llegar al Hospital Varsovia, fundado y dirigido por los republicanos en el exilio (aquí tenéis un artículo al respecto; al margen de la polémica que propone, es interesante para conocer su historia) y que forma parte del Recorrido de la memoria organizado y promovido por el ayuntamiento de la ciudad y por su oficina de turismo, con el fin de señalar los lugares más representativos de la actividad política y social de los republicanos españoles en el exilio. También estuvimos en Les Siestes Electroniques, pero eso lo dejo para otro post.


El 27 de junio de 2009, el ayuntamiento de Toulouse bautizó uno de los muelles del río Garona Quai de l'exil republicain espagnol (muelle del exilio republicano español) en homenaje a los exiliados republicanos españoles en la ciudad, que llegaron a representar cerca del 15% de su población. Y es allí donde vimos los conciertos (y de allí es la foto que acompaña a estas líneas). Y sé que sobra que me ponga moñas (sobre todo sobra porque la vida de estos exiliados en Francia no fue precisamente un camino de rosas, sino más bien al contrario) pero no puedo evitar reconocer que lo que vi me emocionó. Porque, pasados los años, qué menos que corresponder a ese sufrimiento irreparable con un cierto reconocimiento que, imposible la justicia a estas alturas, al menos dé un poco de consuelo (tanto a la conciencia del reconocedor como a la memoria del reconocido). Y eso es tan poco, que debería ser tan natural, tan fácil, como respirar (pero no lo es, joder).


En esas nos acordábamos de Marcos Ana (aquí su blog), que en sus entrevistas (aquí una muestra) siempre insiste en una idea: hay que pasar página, sí, pero después de haberla leído. (Y copio de la entrevista que os enlazo) No es posible que después de 40 años de dictadura arranquemos esa página de la historia para que se la lleve el viento del olvido. Hay que escribirla para que se sepa lo que ha pasado en este país. La mejor vacuna para proteger la libertad y el futuro de las nuevas generaciones es la memoria histórica. A mí me van a ver a casa muchos nietos de fusilados que se han enterado hace pocos años que sus abuelos no murieron de pulmonía o en un accidente. Es muy triste que a los 30 años de la democracia eso esté ocurriendo en España. La memoria histórica tendría que ser una asignatura casi obligada en los institutos y universidades, repito, no para volver al pasado porque la venganza no es un ideal político, no quiero vengarme de nada. Quiero mis ideales de justicia y libertad y es la única venganza que me puede compensar los años de prisión. Ideales por los que luchó y murió una generación. Y 75 años después ya va siendo hora de que todo el mundo la lea. Os dejo aquí el que seguramente sea el más conocido de sus poemas:


¿Cómo es la vida?

Decidme cómo es un árbol.
Decidme el canto de un río
cuando se cubre de pájaros.
Habladme del mar. Habladme
del olor ancho del campo.
De las estrellas. Del aire.
Recitadme un horizonte
sin cerradura y sin llaves
como la choza de un pobre.
Decidme cómo es el beso
de una mujer. Dadme el nombre
del amor: no lo recuerdo.
(¿Aún las noches se perfuman
de enamorados con tiemblos
de pasión bajo la luna?
¿O sólo queda esta fosa,
la luz de una cerradura
y la canción de mis losas?)
22 años. Ya olvido
la dimensión de las cosas,
su color, su aroma… Escribo
a tientas: "El mar", "El campo…
Digo "Bosque" y he perdido
la geometría del árbol.
Hablo por hablar de asuntos
que los años me borraron.
… … … … … … …
(No puedo seguir: escucho
los pasos del funcionario).


PD1: hace un par de años se publicaba El árbol talado que retoña, una obra colectiva en homenaje a Marcos Ana editada por El Páramo, la Fundación de Investigaciones Marxistas y la Fundación por la Europa de los Ciudadanos. Contó con un buen puñado de amigos míos y de poetas y artistas gráficos a los que admiro (todos los nombres aquí), entre ellos, Enrique Cabezón con este poema:


decidme cómo es el poeta
contadme el gemido y el temblor de sus hojas de parra
el gorjeo del verbo como el chapoteo de un crío en los charcos del tiempo
cómo evitó la vergüenza de omitir lo que dolía
aún incluso la manera en que bautizó lo que todavía duele
habladme de sus manos sarmentosas como raíces
hundidas como un rabo en la tierra y el polvo de los años
dueño de una simiente que cambiará el mundo

habladme del padecimiento y la ruina
de las máscaras y los desastres naturales
no olvidéis los incendios y la esperanza quemada
los ojos que se inundan como los campos baldíos
los ojos imperturbables de los asesinos
el abrazo tenebroso de la inanición y la anorexia
no olvidéis a los tahúres y a los fanáticos
no obviéis a los que viven en la calle
el ejercito de la mano de la muerte
la policía de la mano de la sangre
no calléis lo triste y la vergüenza
decidme cómo es el poeta

habladme de lo que a tientas ha construido
la luz que encontró cuando escarbó en sus entrañas
recordadme el compromiso con la furia que asumió hace años
el aroma épico de querer intervenir y no rendirse
habladme de lo que a tientas ha perdido

no olvidéis lo que le debemos

miércoles, 8 de junio de 2011

un extracto de una de las últimas entrevistas de jorge semprún*



El alma de Europa es la democracia, es el núcleo de valores esenciales, todos en torno a lo que llamo, en mi jerga personal-filosófica, la razón democrática. En esa alma entran elementos de la razón crítica griega, elementos judeo-cristianos, árabes... Pero el alma es el núcleo de todos esos valores tan diferentes y cuya diversidad hay que mantener. Por ejemplo, es erróneo, e incluso contraproducente, mantener Europa sólo como un precipitado de valores cristianos. No. Es evidente que cristiandad y Europa se han superpuesto como conceptos en toda una época de la historia, pero ha pasado mucho tiempo desde entonces. El foco es la democracia. Hay una definición de la Comisión Europea que dice: "La única frontera de Europa es la democracia". Ajustadísima.



*el escritor fallecía ayer 7 de junio en París. Este fragmento de una de sus últimas entrevistas (tomado de aquí) me ha hecho pensar en el titular de un artículo publicado hace un par de días en la web de Periodismo Humano que decía Somos los hijos de la democracia y aún no hemos hecho nada por ella. Es un fragmento, el de la entrevista, con el que podría sentirme bien identificada y bien a gusto si no fuera porque ya sabemos que ajustadísima no es sólo la definición de la Comisión Europea de la que habla, sino también el alcance y la capacidad de representatividad de nuestra democracia (de nuestras democracias europeas). Hay que trabajar por mejorarlas.


miércoles, 25 de mayo de 2011

algún apunte 10 días después del 15M

Aquí seguimos. Personalmente reconozco que un poco necesitada de ánimo, aunque esto me parece natural, incluso sano. Casi nada importante de verdad para muchos (a veces incluso para uno) es fácil, blanco, llano. Hoy, ayer, anteayer, han sido días complicados para mí. Días de darse de morros con la realidad y tener que admitir que no mola nada, ahora que parecía que ¡por fin! nos habíamos librado de ella (perdonadme la ironía, me concederé pocas más porque me ha producido cierto hartazgo estos días en otras personas). No con la realidad a secas, con mayúsculas, sino con la realidad de la mayoría. Es como si estuvieran la realidad y el deseo y luego (al menos ahora) la realidad de las minorías (que parecía ser algo así como el deseo hecho realidad) y la realidad de la mayoría (que es en la que, fuera de ciertos espacios burbuja, lugares casi acuáticos en los que una se siente flotar, yo habito en mis "días normales" o subnormales, qué leches, por soñar que no quede). La realidad del trabajo, de los compañeros, de la falta de tiempo, del quiero y no puedo o del no me sé explicar y es más, aunque supiera de nada me serviría porque esto que tanto nos mueve a algunos carece de interés para la mayoría de la gente.


Volver a los "días normales" a los "lugares normales" no ha sido muy agradable para mí. En absoluto. Ha sido aterrizar en la plaza de mi ciudad e inmediatamente ser consciente de lo difícil que será lograr que todo esto funcione. Supongo que esto será más notorio cuanto más pequeño sea el sitio. Más difícil en Logroño que en Valencia. Más difícil en Calahorra que en Logroño. Y así sucesivamente. Porque nos conocemos todos (o casi todos) y es más fácil ser consciente de la gente tan diversa que sostiene este movimiento. Y luego están los recelos personales, además de los ideológicos (como si estos no fueran suficientes), y es muy sencillo perder la perspectiva de qué era lo que nos unía (rectifico el pasado pero no lo borro, de qué es lo que nos une)


Estos días, de vacaciones, daba vueltas por las plazas de otras ciudades (Valencia, Zaragoza) y todo parecía bonito, aunque entiendo que en este caso pueda ser por la misma emoción y no por la falta de conocimiento. Pero ha sido aterrizar en la mía y encontrarme con que alguien en la plaza está gritando paz y amor con el micro (conste que me parecen guays tanto la paz como el amor) y que todo el "público" aplaude sin control; con que a la gente le molesta que la pancarta más visible de la plaza critique al capitalismo (¡¡¡!!!) ; con que si hablas de cosas como organización, participación real en las asambleas, funcionamiento de las mismas, etc., osease, la base de que esto funcione no molas. Y visto esto, de pronto todo parece repentinamente poco serio; una caricatura; un movimiento sin chicha, sin objetivos, sin proyección y, sobre todo, lo que me parece más grave, sin contacto alguno con la realidad.


Y yo entiendo que nuestra responsabilidad va en otra dirección (y estoy bastante de acuerdo con este artículo de Raúl Parra en Rebelión) y me desagrada enormemente que el término "apolítico" planee sobre esta historia. ¿Tanto les vamos a dejar salirse a los políticos con la suya? Que hayan pervertido absolutamente el término pase, pero, o yo no he entendido esto en ningún momento o ¿no estamos luchando por recuperar lo que nos corresponde, por recuperar el verdadero significado del término "política", por dirigir la acción del Estado al beneficio de todos? ¿No se trata de devolverle su dignidad y de devolvérnosla a nosotros mismos? O al menos eso creo recordar que era uno de los puntos fundamentales del manifiesto del 15M. ¿Cómo que "apolítico"? No, no y mil veces no. Esto es un movimiento radicalmente político. Político ante todo. En serio, no permitamos a quienes han abusado y denigrado el término que nos priven de él.


Así las cosas, y haciendo lo que yo entiendo como renuncias en pos de aglutinar a más gente (ayer leía en un foro en el que participo que lo que importaba en este movimiento es que hubiera mucha gente y no tanto las ideas y un escalofrío de terror me invadía), empiezan a haber discrepancias serias y es normal. Y cansancio. Y decepción. Y desilusión. Aunque en este sentido soy bien optimista porque sé que hay muchas personas de verdad involucradas con esto (entre las que me cuento) y que, fases y ciclos anímicos aparte, tienen (tenemos) un compromiso serio y firme con esta historia y muchas ganas de trabajar por ello.


Enrique Dans dice aquí que hay que "moderar" las intervenciones de las asambleas y de los acampados y no le falta razón. Moderarlas fuera de lo que son canales oficiales porque es cierto que hay un problema clarísimo y grave de comunicación (porque una vuelve al trabajo y se encuentra con todos los vaciles del mundo; con que la mayoría de la gente no sabe de qué está hablando y los que supuestamente saben tienen una información absolutamente sesgada y falsa) Está muy bien que todos hablemos y de eso se trata en parte pero también de que, si ejercemos realmente nuestro sentido crítico, todos sepamos cuándo debemos callarnos (sin argumentaciones sólidas no deberíamos hablar en nombre de, si no en el nuestro propio, porque ciertas frivolidades, cierta laxitud, no le hace bien a algo tan serio como esto).


Por otro lado sé que hay mucha gente preparada detrás de esto; un montón de mentes bien armadas y a punto, que piensan distinto, pero que pueden encontrarse en ciertos lugares cuya conquista es importante para todos. Por ejemplo y en uno de los lados (porque no sólo hay dos) Julio Anguita. Por otro Agustín García Calvo. Y me revienta especialmente que a veces, en ciertas discusiones del grupo de debate de mi ciudad (y me consta que en esto no somos muy originales), parezca que todo esto se está reduciendo a una competición a ver quién es más listo o quién tiene más razones para estar enfrentado con "el sistema" o quién tendrá que decir la última palabra. Menos grupos para construir esto hay veces que parece cualquier cosa.


De todas formas hasta en esto encuentro un cierto consuelo. Andaba pensando que es posible que me jodan las discusiones estériles porque yo siempre voy con prisa y no tengo realmente tiempo de intervenir, pero para superar eso y poder llegar a las demás cosas quizá haya que pensar en que no hay discusiones estériles. En que ninguna discusión es estéril. Quizá lo suyo sea pensar en que de momento, no teniendo (demasiada) prisa y ensayando como estamos ensayando algo nuevo, tal vez tenga valor la discusión en sí misma, en la medida en que es algo que antes no hacíamos o que hacíamos siempre con la misma gente. Y es que lo nuevo no es el hablar sino el sentir que a uno le escuchan. Ahora bien, lo que, a mi entender, hay que tener muy muy claro es que con eso no basta. Y al que le baste pues me alegro por sus días de felicidad y gozo. Pero no hay que olvidar que no era por eso por lo que empezamos a movernos. Muy esclarecedor en este sentido (y en otros muchos, es un texto recomendabilísimo), sobre los peligros de un cierto conformismo que se palpa y que ralentiza las cosas y que comienza a ser insufrible para la "gente de acción" es este artículo de Manuel Delgado (su espacio tertulia en la Cadena Ser con el también filósofo Manuel Cruz es una de las mejores cosas que se pueden escuchar en la radio hoy). Hablar es bonito y alegrarse y sentirse parte de la Historia con mayúsculas, sí, pero con eso no nos basta. Pero tampoco basta con ser impacientes o con comprender sólo a nuestros afines dentro del movimiento. Hay que esforzarse (nadie dijo que esto fuera fácil).


En cualquier caso, y sin entrar en más detalles concretos de cosas que veo en los foros de discusión logroñeses y que no me gustan, ni tampoco de otras que sí que me gustan (y mucho), diré que yo estoy a tope en esta historia. Y que lo seguiré estando, porque partiendo de donde partimos, todo lo que se consiga será mucho. Y será bueno. Volviendo a los mínimos-máximos comunes, podríamos empezar a partir de los 4 puntos que propone Escolar. Esta mañana, por cierto, me ha llegado una convocatoria a través de Actuable para que vote para decirles a las acampadas y a las asambleas que por la gloria de su madre que se centren y que retomen los que quienes han iniciado la campaña consideran los 3 puntos básicos comunes a todo el movimiento (aquí los tenéis). Habrá a quien le parezca poco, pero por favor, volvamos a pisar la tierra, conseguir esto sería muchísimo y un paso enorme para ir sumando y cumpliendo reivindicaciones (para hacernos una idea de donde partimos en lo que a niveles de representatividad real se refiere, aquí tenéis un resumen estupendo). No sé. Seguiremos trabajando, comentando, informando... Esto me parece, afectos a parte, por supuesto, una de las cosas más interesantes e importantes que me ha tocado vivir, así que no pienso tirar la toalla. De ninguna manera.




*La ilustración que acompaña a este texto la he cogido de aquí; un banco de imágenes y carteles de libre descarga al que también se puede contribuir con aportaciones propias. Lo que os decía, un montón de talento y un montón de justas razones nos avalan. No dejemos que esto se desvanezca (si elegimos sumar será mucho más difícil que esto se vaya como vino)



sábado, 14 de mayo de 2011

15-05-11


Creo en la gente (¿de verdad creo en la gente?; sí, por supuesto que no en toda, pero sí en "mi gente", que son muchos y seguramente lo único en lo que de verdad creo). Todo es muy raro y muy violento en general. Innecesariamente cruel casi siempre. Todo excepto ellos. Tengo cara de boba todo el tiempo. No entiendo nada. Y sólo me sacan de este estado de turbación/desesperación/nosécómollamarlo, los afectos o algunos ataques de rabia repentinos. ¿Cómo hemos llegado hasta aquí? Voy a hacer un pequeño resumen de momentos que recuerdo al respecto. Me acuerdo de cuando hace 8 años hicimos campaña para las municipales con Iniciativa Ciudadana (un proyecto muy digno, con sus luces y sombras, pero que contaba con algunas de las personas más válidas que conozco) y manejábamos los datos de viviendas vacías en Logroño (15 mil pisos vacíos para una población de 150 mil habitantes. Tela). Recuerdo haber escrito un texto para una publicación que hacíamos que se llamaba Veredas sobre el miedo que daba que las universidades públicas empezaran a hablar de sus alumnos como de "sus clientes" y, sobre todo, a emplear términos como "escasa rentabilidad" para referirse a las carreras de letras (yo entonces estaba estudiando Humanidades). Recuerdo un ataque de rabia hace ya bastante tiempo (no recuerdo exactamente la fecha, pero creo que fue el año pasado en primavera), cuando un periódico alemán filtró la noticia de que España iba a tener que ser rescatada por la UE. Recuerdo que las bolsas se hundieron. Las bolsas me resbalan (cómo no), pero quizá no deberían, por lo menos no mientras sigamos funcionando en este sistema inhumano y cabrón. Digo que no deberían porque cada vez que el Ibex cae o Wall Street o cualquiera de esos agujeros infectos, hay gente como yo que pierde su trabajo o su casa o su vida entera (los tentáculos de las multinacionales llegan a sitios muy raros). Los mercados, esa perversión. Cómo es posible que una noticia interesada y filtrada en un periódico alemán mande a 10 mil españoles al paro (sí, y en realidad todo es muchísimo peor porque no solemos pararmos a pensar hasta qué punto cada una de nuestras inconscientes decisiones diarias manda a la ruina a familias enteras de Filipinas o de Senegal). Todo es terrible, sí, pero no podemos poner de excusa ese horror ni la magnitud del desastre (que nos supera, que es quizá más grande que nuestras fuerzas) para no hacer nada. Me acuerdo de mi madre hablando conmigo poco después de eso. Mi madre, que hace tiempo que sufre por mí y por mis hermanos porque no ve nada claro, porque entiende que las cosas no están bien. La herencia que, ley del suelo mediante (que unos aprobaron y otros mantuvieron), han dejado a nuestra generación, cercenando en gran medida nuestras posibilidades de independizarnos y de vivir bien a la vez (o de independizarnos a secas), es como una venganza inexplicable; un error tremendo que demuestra muy pocas miras por parte de quienes lo decidieron al hipotecar el futuro de un país entero. Hablamos del futuro y yo le explico a mi madre que así las cosas me conformo con que mis hijos (y si no mis sobrinos, o los hijos de mis amigos o los hijos del futuro en general) tengan los mismos derechos que yo he tenido. Y por desgracia no parece que vaya a ser así. Huelga general del 29 de septiembre. Me parte el corazón un señor mayor de CCOO intentando convencer a quienes han decidido trabajar de que deben luchar por defender sus derechos. Me parten el corazón las respuestas; los que lo encuentran gracioso o incluso ofensivo y los que se escudan en el miedo para trabajar ese día. La inconsciencia y el miedo, los no-motores de nuestro mundo. Y todo alimentándolos constantemente. La violencia de los medios de comunicación interesados. La dejadez en sus funciones de quien debe impulsarnos a conocer, a pensar, a ejercer la crítica. La absoluta falta de ética, de decencia y de respeto de nuestra clase política (¿cómo puede ser que los políticos sean una de las principales preocupaciones de la sociedad?, ¿no son ellos precisamente quienes deben solucionar problemas?; es inaguantable). Vemos Inside Job hace poco. Se me queda cara de boba. Ya lo sospechábamos pero caramba, ¡además es cierto!: nadie, absolutamente nadie, vigila a los vigilantes. ¿Cómo hemos podido abandonar así nuestra obligación moral de pedir explicaciones, de reclamar lo que es legitimamente nuestro, lo que tanto costó a otros conseguir? ¿Alguien podría decirme en qué momento concreto nos dejaron de importar las cosas que de verdad importan, las que son de todos? ¿Cómo ha sucedido esto? ¿Y por qué?

Hay que tomarse esto en serio, de verdad, por responsabilidad con el futuro, sí, pero también con el pasado. ¿Cuánta gente luchó, sufrió o quedó en el camino por conseguir las cosas que tenemos hoy? No sé. No estoy de humor. Me desagradan sobremanera los partidos políticos. Me pone enferma la compaña electoral, esa celebración constante de la hipocresía y del cinismo. Me avergüenza. No siento que nadie me represente. Hay honrosas excepciones, pero son muy muy pocas. Sí que siento que me representa "mi gente" y por eso me parece importante lo de mañana. Por otro lado, comprendo perfectamente los recelos de ciertos grupos de izquierda al margen de los partidos políticos sobre esta inicitativa (pinchando aquí tenéis un artículo al respecto). Los comprendo pero en este caso no los comparto. No tengo muy clara la alternativa, si es que la hay. Pero no me parece soportable que nos tomen así el pelo, que nos utilicen así, que nos sangren de esta manera sin que nos quejemos siquiera. Todos nos usan, lo sé, pero no está mal dar oportunidades a las cosas nuevas. No sé si esto servirá de nada pero puede ser bonito, puede ser importante. Si funcionamos por estímulos es posible que ver a gente, ver a mucha gente, encontrarnos, pueda llevarnos a un estado diferente, a un nuevo refugio frente a la apatía generalizada.

Me vienen poemas a la cabeza. Me acuerdo de uno de David Eloy Rodríguez que dice que el poema es la erección del ahorcado./ Demasiado tarde y para nadie./ pero ahí (pues así nosotros) y también de los dos versos finales de Salta antes de mirar de Auden, que dicen aunque te quiero, tendrás que saltar/ nuestro ensueño de seguridad debe desaparecer. Sí, debe desaparecer porque realmente ya no existe. Hace tiempo que saltar no es una opción, sino un imperativo. Dejo ya de escribir; me están entrando unas ganas locas de fumarme un cigarrillo aunque llevo ya más de cuatro meses sin fumar. Yo sólo quería escribir un textito rápido, no sé, cuatro líneas, y la cosa se me ha vuelto a ir de las manos. Perdonad el tostón. Me gustaría que mañana fuera un día importante y quería dejar constancia de ello. Dejo aquí también una canción que me gusta un mucho, un clásico de los argentinos Todos tus muertos con Fermin Muguruza. En un momento dado cantan porque esperanza es palabra de blancos para negros indígenas y explotados, y quizá no esté mal repensar quiénes son "los blancos" ahora mismo, en un mundo en el que las diferencias son cada vez más grandes y más terribles (y también cantan se acabó el esperar, se acabó el mendigar, no hay nada que perder y sí mucho que ganar ¡dignidad!; y no está mal que nos creamos eso). Cruzo los dedos porque mañana haya mucha gente en la calle. Porque esto sea esperanzador, aunque me digan que sólo los ingenuos tienen esperanza.




viernes, 11 de febrero de 2011

y este sábado...


Este sábado 12 de febrero a partir de las 20 horas en el Museo WÜRTH de Agoncillo (La Rioja), Benjamín Larrea presentará su trabajo de vídeo-arte y fotografía sobre la India El río sensible. Las imágenes que en él se muestran han sido realizadas a lo largo de diferentes viajes realizados allí desde 1981 y recogen los más diversos aspectos del país. A ocho poetas, entre los que me encuentro, junto a mi compañera del metal Sonia San Román, y a Teresa Sebastián, Pilar González España, Peter Wessel, Desiderio C. Morga, Francis Quintana, Ángel María Fernández y Juan Carlos Blancas, se nos ha invitado a que escribamos sobre las diferentes imágenes agrupadas por temas. El trabajo conjunto ha dado lugar a la citada presentación, que aunará vídeo-arte, fotografía, paisaje sonoro y lectura de poemas.

Parece ser que las entradas llevan días agotadas. Yo, que me apunto a un bombardeo, he de confesaros que después de apuntarme a este casi he sudado tinta para encontrar las palabras con las que acompañar a esas imágenes, a pesar de que el tema bajo el que se agrupan las mías, La búsqueda, me pareció en su momento apetecible y relativamente asequible. Finalmente, a falta de palabras propias, he recurrido a los versos de 18 poetas (18 poetas para 18 imágenes) pertenecientes a la generación beat e influenciados en su mayoría por su interés por las filosofías orientales y por sus viajes a la India (espero no haberlos estropeado mucho al mezclarlos con los míos). Con la excusa, he leído cosas muy molonas estos días, entre ellas estos versos levanta-espíritus de Michael McClure, que me he ido repitiendo cada vez que el mío iba decayendo:



Sabemos que no somos naufragios

sino momentáneos y radiantes

dioses.




jueves, 3 de febrero de 2011

recordando "cómo fui bombardeado por el mundo libre"*...



*Esta mañana me he acordado del cómic de Zograf. En él nos narra, en primera persona, los bombardeos de la OTAN sobre Serbia y Kosovo en 1999. Sus comics fueron absolutamente contemporáneos a los hechos que relataban, ya que la mayoría de ellos iban llegando por fax a sus amigos y editores a las pocas horas de que hubieran sucedido los acontecimientos. Los enviaba desde su casa en Pancevo, una pequeña ciudad serbia que fue fuertemente bombardeada (¿y cómo así?: pues porque en ella había una refinería de patróleo, plantas químicas y una fábrica de aviones). Inevitable asociar esta forma de transmitir los acontecimientos a nuestras redes sociales modernas.

Pienso en qué se estará escribiendo, componiendo o dibujando en este momento en Egipto, en Túnez, en Marruecos o en Jordania (por ejemplo y por no seguir ennumerando países). Perdonad que compare unas cosas con otras (mi madre siempre me dice que soy muy "fisonomista"), creedme que a veces siento no saber evitar esta querencia, consecuencia seguramente de mi pobreza de razonamiento, pero es que suceden a mi alrededor cosas casi-nuevas, extrañas y naturales a la vez, inquietantes y maravillosas y terroríficas, que me desconciertan, y tratar de encontrarles analogías con cosas ya vistas, aunque sea con algo tan tontorrón como el título de un comic, es lo único que me calma un poco. Me pregunto si alguien, en algún lugar de los países citados, estará creando algo que se pueda titular de forma parecida al cómic de Zograf; algo así como "Cómo mi lucha por la libertad fue bombardeada por el vergonzante silencio del mundo libre". O por su complacencia y complicidad con nuestros dictadores. O directamente porque los quieren un montón. O por su pánico a nuestra democracia. O por su hipocresía. O por la manera en que dicen que sí mientras cruzan los dedos por detrás de la espalda. O por cómo sólo saben hacer las cosas tarde y mal. O algo así, yo qué sé. Y no sigo porque no tengo más tiempo (¿para cuándo una revolución contra la privación de tiempo que padecemos?, ¿cuándo sacaremos tiempo los que nunca tenemos tiempo para quejarnos de ello como merece?)


PD: Parece que para algunos no somos tan importantes (al mundo libre me refiero). Ojalá.

jueves, 30 de diciembre de 2010

make a wish...*



*así, pero en color, termina asterios polyp, la maravillosa novela gráfica de david mazzucchelli (si tenéis en mente leerla no me odiéis: estas páginas no desvelan el destino del protagonista; y además casi que el final, como en todas las historias bonitas, es lo de menos) es una de las últimas cosas que me he leído este año que pienso acabar igual que todos los anteriores, esto es, pidiendo un deseo, respondiendo a la invitación que hace el autor en el libro (ya lo pedí también antes de cerrarlo, soy así, no puedo remediar ser un poco tontorrona casi todo el tiempo)



la estrella fugaz, el fin de año, la ceniza del cigarrillo formando un triángulo rojo y puntiagudo, los palitos que se cuelan en las bolsas de pipas, las pestañas que se caen y que uno se encuentra en las mejillas de los amigos, las matrículas de los coches con todos sus números iguales (o capicúas, que esto es a gustos), las velas de la tarta de cumpleaños..., son excusas para recordarnos que tenemos deseos (o sueños; permitidme que escape hoy de los matices) y que incluso existe la posibilidad de que se cumplan

y eso está bien, porque los deseos siempre nos sostienen (igual que levantar la vista, enderezarse, creerse que las cosas buenas también tienen que pasar y trabajar por ello)


mis deseos, desde que tengo uso de razón, siempre han tenido que ver con los afectos en positivo y en estas circunstancias no serán distintos porque sé que los afectos lo contienen todo, que conforman un buen mapa, una buena guía también (y sobre todo) en estos tiempos raros

así pues, este pequeño acantilado y quien lo cuida desean que todos los que estáis ahí (al otro lado pero cerca)tengáis un muy feliz 2011


y que sigáis ahí (por favor)



sábado, 11 de diciembre de 2010

asociando imágenes (la realidad y v de vendetta*)




* apunto esta cita de V en el capítulo quinto de la serie: El ruido depende del silencio del que procede. Cuanto más absoluto es este más escandaloso es aquel.


lunes, 6 de diciembre de 2010

llamando a spiderman*!


*a él o, así las cosas, a a alguien que tenga claro eso de que un gran poder conlleva una gran resposabilidad

sábado, 27 de noviembre de 2010

a roma!*



Me llevo unos días a mis padres a que conozcan Roma. Es la primera vez que salen del país y no imagino mejor lugar para desvirgarse en esos asuntos (por bello, por cercano, por cálido; esto último en todos los sentidos, ahora que aquí estamos a -3º y allí están a 12º). Lo pasaremos bien. Rescato aquí un textito que escribí la segunda vez que estuve allí. Reencuentro ocho años después en el Foro Romano (13-02-2006) Sólo quien tiene expectativas es decepcionado. Nosotros tuvimos-tenemos-tendremos (sólo el hombre tropieza dos veces en la misma piedra). Es normal, en cualquier caso. ¿Cómo no tenerlas, si a los diecisiete años ya habíamos sentido el vértigo de la Historia al poner nuestros pies en el Foro Romano? A los diecisiete uno se cree que podrá ser imperecedero como esas piedras. Misteriosamente, inconscientemente, uno tiene entonces confianza plena en el futuro. Posiblemente porque desconoce cómo se construyó su pasado y su posibilidad de estar vivo. Desconoce que es fruto de millones de fracasos, decepciones y alguna que otra victoria pírrica, inesperada y casi milagrosa (su propio nacimiento quizás). Desconoce también que, sólo unos años después, ese vértigo cálido, esa velocidad de su sangre, le desconcertará y le dará pánico. Un pánico tremendo. El pánico de asumir que a cada segundo muere, que el tiempo avanza a una velocidad superior a la soportable y, lo que es peor: que bajo ningún concepto se detendrá. Que cada inundación de sangre nueva que sacude sus venas es sólo un paso más hacia la nada. Por fortuna, ese vértigo desaparece un día. El veinteañero toma conciencia del tiempo, asume su condición de ser abocado a la tierra y determina que ha de hacer algo de provecho con su vida. El vértigo entonces sólo vuelve a veces, como la nieve en nuestras latitudes. Golpea las sienes cuando uno se desvía de su camino. Es incomprensible que uno se salga de la ruta que tiene perfectamente trazada en su imaginario. Pero es algo que, salvo contadas excepciones, sucede constantemente. Y casi siempre es para mal. Uno no alcanza a comprender cómo ha llegado al lugar en el que se encuentra. Cómo, cuándo y por qué se ha perdido. Y ese vértigo, igual que cuando uno se vuelve en el monte al anochecer y comprueba que el barro está húmedo y que sus huellas se han borrado, es tan fuerte que produce náuseas, contrayendo nuestras alegres vísceras nunca antes atenazadas por ningún hambre que no haya sido voluntaria. Desde el Palatino trato de adivinar los planos de las casas. Es febrero del año 2006. Recuerdo, mientras el sol fríe literalmente mis ojos de miope, cuando en los 80 proyectaba lo que sería mi vida en el 2000. Me imaginaba pelirroja y con los dientes grandes, pecosa (por alguna extraña razón soñaba con un rostro así muchas noches. Es posible que fuera el de mi madre). No recuerdo qué quería ser, pero sí que para los diecinueve años sería algo. Algo importante, además. Nada más lejos de la realidad ya con veinticinco. Poco queda de los planos de las casas, así que me los invento. La belleza del lugar, revisitado, me estremece. No hay vértigo ahora. Lo hubo en el 98, cuando lo visité por primera vez. Ahora, supervivente de aquel vértigo primero, me identifico más con los perros que se desperezan al sol del invierno que con los posibles protagonistas de la Historia: sólo quiero atrapar momentos, permanecer al margen y dejar que la belleza acaricie dulcemente mi decepción y mi cansancio (y también, por qué no, mi esperanza). Me lamo las heridas a la luz de las machacadas piedras.
*con algunas de las Vedutas de Piranesi como postales previas

martes, 13 de julio de 2010

el alcohol, el fútbol, las excusas para el amor


recuerdo todos los partidos de la eurocopa de 2008 (con quién los vi, dónde, cómo) los cuartos, la semifinal y la final nos tocaron en cuba de viaje de novios, mano a mano, en trinidad y en la habana en el de cuartos contra italia bebimos mojitos como si se fuera a acabar el mundo y después nos bañamos en el caribe en playa ancón (y recuerdo que llegamos a la orilla esquivando cangrejos) el de rusia lo vimos en el hotel sevilla en habana centro y también acabamos ciegos y en remojo el gol de torres lo cantamos desde la terraza de la azotea del hotel ambos mundos en la habana vieja (la tarde anterior nos la pasamos deambulando por la ciudad buscando el sitio perfecto) recuerdo las llamadas de mis hermanos, de mis padres, el ruido de fondo de mi ciudad y nosotros tan lejos, recuerdo la vista de la bahía de la habana mientras tanto, recuerdo también la añoranza recordaré todos los partidos del mundial de 2010 (con quién los vi, dónde, cómo) los octavos y los cuartos en el barco, con barra libre (que siempre viene bien) y con gente maravillosa como compañera la semifinal en nuestra casa con mi padre y mis hermanos, bebiendo cerveza y comiendo queso, jamón, sobrasada y almendras la final hasta en cuatro sitios distintos (los nervios nos obligaban a mover las piernas), con eduardo, lara, francesca y jorge, con un calor espantoso, con una resaca tremenda supongo que soy muy básica pero me emocionó ver a un montón de gente de todos los sitios disfrutando con el gol de iniesta (nada une-integra más que alegrarse y sufrir por las mismas cosas) y que todos nos abrazásemos y que sintiésemos la necesidad de compartir nuestra alegría con las personas a las que queremos y tenemos lejos y el beso de iker casillas a sara carbonero (...il capitano innamorato che guida la Seleccion. Trofeo in mano, cuore che batte... leía esta mañana en La Repubblica)

y ver el empire state iluminado con la bandera de españa

y además me gusta mucho la selección; su juego en equipo de verdad y no de boquilla, que se lleven bien y que dé la sensación de que realmente se divierten, que jueguen limpio y que parezcan chavales majos, normales, todo eso (todo lo que hace que sean un espejo en el que no nos disguste mirarnos)

supongo que soy muy básica, insisto, y seguramente muy ingenua, pero me gusta entender estas cosas (el alcohol, la fiesta, el fútbol) como excusas para el amor

(habrá quien piense que el amor no precisa de excusas y es cierto; sólo que a veces nadie puede evitar que la rutina, o lo que ya dijimos e hicimos nos hagan olvidar que aún nos quedan muchas cosas por decir y hacer) que en realidad todo esto sea una ficción, un espejismo, no importa porque es la realidad la que la mayoría de las veces nos condena y es la ficción (o los sueños) lo que casi siempre nos salva

domingo, 2 de mayo de 2010

en el laberinto 8


en marsella el mar no es para tanto, la luz sí, el fuego no sé

me he acordado de el extranjero de camus porque imagino argel como algunas calles que andamos en marsella

en un momento dice lo que importaba era una posibilidad de evasión, un salto fuera del implacable rito, una loca carrera que ofreciese todas las vías de esperanza. Por supuesto, la esperanza era ser abatido en la esquina de una calle, en plena huida, de un tiro al vuelo. Pero, considerándolo bien, nada me permitía ese lujo, todo me lo negaba, y volvía a ser presa de la mecánica

(me parece una maravillosa poética)

me acuerdo ahora de jesús lizano cuando escribe El pan es curvo/y la metralla recta

y es un hallazgo precioso aunque ahora yo ya sepa que la metralla que nos persigue es curva
y que el camino al pan es bien recto


y que la poesía es la metralla y no el pan

y que el amor es la metralla y no el pan

¿y qué nos han dado las dos cosas? algunos buenos amigos

por lo demás, todo es tan pequeñito y tan triste que no conviene ni referirse a ello

niños tristes
niños morenos tristes (los rubios no lo son)
niños que se escuchan el corazón cuando se quedan solos
niños a los que su corazón les da miedo
niños que adoran lo mecánico porque es lo único que les salva
niños que sienten que están siempre a punto de morir
niños que saben más de lo que les gustaría

(ayer no quise quedarme sola por miedo a escucharme el corazón)

niños así había en el argel de camus y también en marsella y también en la casa de agustín y josé antonio y también en el tren que nos devolvió a casa (me suele resultar sencillo reconocer a esos niños, como un tigre que reconoce a otro tigre)

a nuestra casa que es también vuestra

(cuanto más me doy más sola me siento...¿será porque me abandono?)

dijo cioran que el deber de un hombre solo es estar aún más solo

¿es el deber, es el destino o es la maldición?


no sé

qué bello el silencio estos días

qué bello que se sucedan la luz y la sombra con tanta naturalidad, casi como andar en bici bajo una arboleda y que la velocidad y la mecánica no te dejen apenas sentir que el sol algunas veces acierta a darnos pero que otras veces no

cuánta belleza hay en la lógica de las cosas y aún más en pervertirla (como cuando anteayer los pájaros despistados piaban de noche porque la luna llena parecía un sol enfermo o como cuando esta mañana me ha amargado la boca justo después de tocar alcachofas frescas)

Y da a tu decir sentido: / dale sombra, escribió paul celan

qué poco importan las palabras a veces, sobre todo las palabras bellas (podéis ahorrároslas conmigo)


tocadme, besadme, corregidme, hacedme reir: eso basta


desconfío de los elogios tanto como de los cobardes


jueves, 4 de marzo de 2010

de las cosas inútiles, willy toledo y roque dalton


tengo la cabeza llena de cosas inútiles
imágenes, frases, declaraciones, cosas de esas de las que es imposible huir si a uno le gusta estar medianamente informado
me acuerdo de topo y sobre todo de mireia, que ha elegido, para su bienestar, no estar apenas informada de lo que acontece en el mundo (y eso le libra en gran medida de que la cabeza se le llene de cosas inútiles)
de esta semana me quedo con el maravilloso duelo de hombres feos y maravillosos ribery-carles pujol
de una madre chilena llorando y abrazando a una niña pequeña que también lloraba a las puertas de un mercado saqueado mientras le decía al periodista-hiena en cuestión que ella no podía robar como robaban todos sus vecinos, que si fuera de regalo sí, pero que así no (recuerdo cómo le temblaban las manos y sospecho que no mentía)
de pedro piqueras diciendo con total tranquilidad y sin cuestionarse cosas que las cámaras habían llegado a chile mucho antes que la ayuda humanitaria
de chiquito de la calzada y de un chiste muy malo pero que me encantó que decía "pedro, tu perro parece un gato/¡es que es un gato!/pues vaya, tu gato parece un perro"
de john cobra y de anne igartiburu, de la peineta de aznar, de la ciudad amurallada de koowlon, de una babosa gigante que se me puso ayer en la mano mientras pasaba escarolas sucias para un cliente de pamplona
y sobre todo de la saña desproporcionada con la que cientos de progres de postal han insultado a willy toledo por sus declaraciones sobre orlando zapata (del que dijo que era un delincuente común y no un disidente político, cosa que coincide con los datos aportados por el gobierno de cuba, que, a lo visto, siempre, siempre, y repito, siempre, miente)
la manipulación de este caso ha sido brutal y bochornosa
la semana pasada escuché a la madre de orlando en la ventana de la cadena ser en riguroso directo diciendo "mi hijo no protestaba por los 25 años de condena que tenía que cumplir, sino porque le pusieran en su celda un calentador, una radio y una televisión, lo mismo que tuvo fidel cuando batista lo hizo preso"
y yo no di crédito ante tamaña miseria y sentí una pena profundísima por la madre y por el hijo muerto
no seré yo quien defienda el régimen cubano (no por no polemizar, sino porque me faltan datos) pero es innegable que de su contexto (el caribe, centroamérica, latinoamérica al completo incluso) es prácticamente el único país en el que la vida tiene todavía algún valor, el que tiene los índices de criminalidad y de violencia más bajos y eso sí que me parece un gran logro (aunque todavía habrá quien quiera comparar a cuba con francia, por ejemplo, en vez de con quien le corresponde: el salvador, jamaica...)
todo esta historia me ha tenido muy cabreada estos días
y me he refugiado en roque dalton, en su humor duro, en su ironía (y me he encontrado con este poema que me ha gustado mucho para acompañar este reflexión inútil sobre cosas inútiles como morir antes de tiempo)

SOBRE DOLORES DE CABEZA
Es bello ser comunista,
aunque cause muchos dolores de cabeza.

Y es que el dolor de cabeza de los comunistas
se supone histórico, es decir
que no cede ante las tabletas analgésicas
sino sólo ante la realización del Paraíso en la tierra.
Así es la cosa.

Bajo el capitalismo nos duele la cabeza
y nos arrancan la cabeza.
En la lucha por la Revolución la cabeza es una bomba de retardo.
En la construcción socialista planificamos el dolor de cabeza
lo cual no lo hace escasear, sino todo lo contrario.

El comunismo será, entre otras cosas,
una aspirina del tamaño del sol.


lunes, 8 de febrero de 2010

que viva Eλλάδα!!!!


me irrita enormemente que cuando se comparan dos cosas y uno quiere defender una, en vez de ensalzar sus valores, lo que marca la diferencia cualitativa entre ambas, se dedique a criticar a la otra

estos días he contemplado, escuchado y leído, primero con asombro y después con enfado, como tertulianos, presentadores, periodistas, políticos, blogueros y demás cuadrilla de todo pelaje, tendencia, pose y opinión se han dedicado a criticar a grecia como país (que no a su economía) a partir de la comparación al parecer poco afortunada que ciertos popes de las finanzas han hecho de su economía y de la nuestra

me angustia y me preocupa la pobreza argumental (cuando no moral directamente) de quienes tienen la voz

(συγγνώμη)

viernes, 5 de febrero de 2010

7 idiomas, 7 canciones

mañana de 12:00 a 13:00 en punto radio la rioja (en el 98.2 de la fm) ejerceré de pincha discos

mi misión, elegir 7 canciones

reivindicando la belleza y la musicalidad propia de los distintos idiomas, he escogido mis 7 canciones en 7 distintos (francés, turco, italiano, inglés, euskera, catalán y castellano)

estará bien, por si os apetece (yo intuyo que voy a gozar como una enana...)

miércoles, 3 de febrero de 2010

district 9




me ha alegrado leer esta mañana que distrito 9 está nominada al óscar a la mejor película
es una de las pelis que más me han hecho disfrutar de las que he visto últimamente
(muy muy recomendable)

sábado, 30 de enero de 2010

en el laberinto 8


siempre el corazón al aire
absolutamente expuesto
más expuesto que el rostro
(para el observador
un rostro siempre es un misterio
una víscera no)
me he rendido un poco
(y lo digo aquí porque siempre
puede planear sobre estas líneas
la sombra de lo ficticio)

y así es como el mundo acaba/no con una explosión sino con un gemido (escribió t. s. eliot)
y así es
exploté ayer, exploté cuando me preguntaste que qué tal estaba la comida y te dije que mal, que muy mal, que el cuscus era una puta mierda, que no me gustaba el romero y que habías jodido el pescado
y el mundo no se acabó tras esa impertinencia, ni tras la llorera posterior, ni tras la llorera mientras limpiaba la cocina, ni mientras lloraba lavándome los dientes, ni mientras lloraba poniéndome las lentillas
pensaba en las personas a las que quiero
en su fragilidad que me duele infinitamente más que la mía
mi mundo-drama acabó cuando abracé mi rutina con el gesto/suspiro/gemido
de un perro ciego apaleado que no sabe de dónde le vienen los golpes
pasé frío, hablé de fútbol, de economía, de gran hermano
buscamos por doquier el absoluto y sólo encontramos cosas dijo novalis

y menos mal porque las cosas consuelan
(y la búsqueda duele)

tú también explotaste ayer
cómo no, amor
no te preocupes
lo raro es que no reviente todo
lo raro es que no estén todas las ciudades ardiendo
lo raro es el equilibrio

(este jodido equilibrio que es lo opuesto a la paz
este equilibrio tenso, tensísimo, agotador,
este equilibrio construido sobre el miedo)

tú sabes/ no perdonas/estás ardiendo vivo/la llama que nos duele quería ser un ala (escribió celaya)

nosotros somos gente rara
arrojándonos al fuego como si fuera el mar