Mostrando entradas con la etiqueta david eloy rodríguez. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta david eloy rodríguez. Mostrar todas las entradas

sábado, 14 de mayo de 2011

15-05-11


Creo en la gente (¿de verdad creo en la gente?; sí, por supuesto que no en toda, pero sí en "mi gente", que son muchos y seguramente lo único en lo que de verdad creo). Todo es muy raro y muy violento en general. Innecesariamente cruel casi siempre. Todo excepto ellos. Tengo cara de boba todo el tiempo. No entiendo nada. Y sólo me sacan de este estado de turbación/desesperación/nosécómollamarlo, los afectos o algunos ataques de rabia repentinos. ¿Cómo hemos llegado hasta aquí? Voy a hacer un pequeño resumen de momentos que recuerdo al respecto. Me acuerdo de cuando hace 8 años hicimos campaña para las municipales con Iniciativa Ciudadana (un proyecto muy digno, con sus luces y sombras, pero que contaba con algunas de las personas más válidas que conozco) y manejábamos los datos de viviendas vacías en Logroño (15 mil pisos vacíos para una población de 150 mil habitantes. Tela). Recuerdo haber escrito un texto para una publicación que hacíamos que se llamaba Veredas sobre el miedo que daba que las universidades públicas empezaran a hablar de sus alumnos como de "sus clientes" y, sobre todo, a emplear términos como "escasa rentabilidad" para referirse a las carreras de letras (yo entonces estaba estudiando Humanidades). Recuerdo un ataque de rabia hace ya bastante tiempo (no recuerdo exactamente la fecha, pero creo que fue el año pasado en primavera), cuando un periódico alemán filtró la noticia de que España iba a tener que ser rescatada por la UE. Recuerdo que las bolsas se hundieron. Las bolsas me resbalan (cómo no), pero quizá no deberían, por lo menos no mientras sigamos funcionando en este sistema inhumano y cabrón. Digo que no deberían porque cada vez que el Ibex cae o Wall Street o cualquiera de esos agujeros infectos, hay gente como yo que pierde su trabajo o su casa o su vida entera (los tentáculos de las multinacionales llegan a sitios muy raros). Los mercados, esa perversión. Cómo es posible que una noticia interesada y filtrada en un periódico alemán mande a 10 mil españoles al paro (sí, y en realidad todo es muchísimo peor porque no solemos pararmos a pensar hasta qué punto cada una de nuestras inconscientes decisiones diarias manda a la ruina a familias enteras de Filipinas o de Senegal). Todo es terrible, sí, pero no podemos poner de excusa ese horror ni la magnitud del desastre (que nos supera, que es quizá más grande que nuestras fuerzas) para no hacer nada. Me acuerdo de mi madre hablando conmigo poco después de eso. Mi madre, que hace tiempo que sufre por mí y por mis hermanos porque no ve nada claro, porque entiende que las cosas no están bien. La herencia que, ley del suelo mediante (que unos aprobaron y otros mantuvieron), han dejado a nuestra generación, cercenando en gran medida nuestras posibilidades de independizarnos y de vivir bien a la vez (o de independizarnos a secas), es como una venganza inexplicable; un error tremendo que demuestra muy pocas miras por parte de quienes lo decidieron al hipotecar el futuro de un país entero. Hablamos del futuro y yo le explico a mi madre que así las cosas me conformo con que mis hijos (y si no mis sobrinos, o los hijos de mis amigos o los hijos del futuro en general) tengan los mismos derechos que yo he tenido. Y por desgracia no parece que vaya a ser así. Huelga general del 29 de septiembre. Me parte el corazón un señor mayor de CCOO intentando convencer a quienes han decidido trabajar de que deben luchar por defender sus derechos. Me parten el corazón las respuestas; los que lo encuentran gracioso o incluso ofensivo y los que se escudan en el miedo para trabajar ese día. La inconsciencia y el miedo, los no-motores de nuestro mundo. Y todo alimentándolos constantemente. La violencia de los medios de comunicación interesados. La dejadez en sus funciones de quien debe impulsarnos a conocer, a pensar, a ejercer la crítica. La absoluta falta de ética, de decencia y de respeto de nuestra clase política (¿cómo puede ser que los políticos sean una de las principales preocupaciones de la sociedad?, ¿no son ellos precisamente quienes deben solucionar problemas?; es inaguantable). Vemos Inside Job hace poco. Se me queda cara de boba. Ya lo sospechábamos pero caramba, ¡además es cierto!: nadie, absolutamente nadie, vigila a los vigilantes. ¿Cómo hemos podido abandonar así nuestra obligación moral de pedir explicaciones, de reclamar lo que es legitimamente nuestro, lo que tanto costó a otros conseguir? ¿Alguien podría decirme en qué momento concreto nos dejaron de importar las cosas que de verdad importan, las que son de todos? ¿Cómo ha sucedido esto? ¿Y por qué?

Hay que tomarse esto en serio, de verdad, por responsabilidad con el futuro, sí, pero también con el pasado. ¿Cuánta gente luchó, sufrió o quedó en el camino por conseguir las cosas que tenemos hoy? No sé. No estoy de humor. Me desagradan sobremanera los partidos políticos. Me pone enferma la compaña electoral, esa celebración constante de la hipocresía y del cinismo. Me avergüenza. No siento que nadie me represente. Hay honrosas excepciones, pero son muy muy pocas. Sí que siento que me representa "mi gente" y por eso me parece importante lo de mañana. Por otro lado, comprendo perfectamente los recelos de ciertos grupos de izquierda al margen de los partidos políticos sobre esta inicitativa (pinchando aquí tenéis un artículo al respecto). Los comprendo pero en este caso no los comparto. No tengo muy clara la alternativa, si es que la hay. Pero no me parece soportable que nos tomen así el pelo, que nos utilicen así, que nos sangren de esta manera sin que nos quejemos siquiera. Todos nos usan, lo sé, pero no está mal dar oportunidades a las cosas nuevas. No sé si esto servirá de nada pero puede ser bonito, puede ser importante. Si funcionamos por estímulos es posible que ver a gente, ver a mucha gente, encontrarnos, pueda llevarnos a un estado diferente, a un nuevo refugio frente a la apatía generalizada.

Me vienen poemas a la cabeza. Me acuerdo de uno de David Eloy Rodríguez que dice que el poema es la erección del ahorcado./ Demasiado tarde y para nadie./ pero ahí (pues así nosotros) y también de los dos versos finales de Salta antes de mirar de Auden, que dicen aunque te quiero, tendrás que saltar/ nuestro ensueño de seguridad debe desaparecer. Sí, debe desaparecer porque realmente ya no existe. Hace tiempo que saltar no es una opción, sino un imperativo. Dejo ya de escribir; me están entrando unas ganas locas de fumarme un cigarrillo aunque llevo ya más de cuatro meses sin fumar. Yo sólo quería escribir un textito rápido, no sé, cuatro líneas, y la cosa se me ha vuelto a ir de las manos. Perdonad el tostón. Me gustaría que mañana fuera un día importante y quería dejar constancia de ello. Dejo aquí también una canción que me gusta un mucho, un clásico de los argentinos Todos tus muertos con Fermin Muguruza. En un momento dado cantan porque esperanza es palabra de blancos para negros indígenas y explotados, y quizá no esté mal repensar quiénes son "los blancos" ahora mismo, en un mundo en el que las diferencias son cada vez más grandes y más terribles (y también cantan se acabó el esperar, se acabó el mendigar, no hay nada que perder y sí mucho que ganar ¡dignidad!; y no está mal que nos creamos eso). Cruzo los dedos porque mañana haya mucha gente en la calle. Porque esto sea esperanzador, aunque me digan que sólo los ingenuos tienen esperanza.




miércoles, 9 de junio de 2010

un poema de david eloy rodríguez*

Ciudades secretas

Hay palabras como una flecha afilada
atravesando extensiones
sin encontrar su objetivo.

Son su blanco las cosas, pero las cosas
se resisten, se desplazan a su paso
de un sitio a otro.

Y así la flecha continúa
traspasando el mundo sin ser mundo,
persiguiendo plenitud en el aire que corta,
señalando vacíos,
apuntando inmensidades.


*de su maravilloso poemario Para nombrar una ciudad (decir que es muy recomendable es decir poco)

jueves, 15 de octubre de 2009

david eloy rodríguez, poemas*

( *aprovechando para felicitarle por haber ganado el III Premio Internacional Francisco Villaespesa con Para nombrar una ciudad... grande, aunque el ebro le parezca poco río... ;) )
(Seis aproximaciones) para nombrar una ciudad
I
Nombrar: atrapar un animal que no existe.
II
Qué es vivir, esa sigue siendo la pregunta, qué es vivir, qué ciudad fundar dentro de cada piel y en las calles y en las casas, volver o no milagro el mundo, ser o no ser pasto del olvido, carroña de los buitres de la muerte. Cada uno muestra sus documentos de dolor, las astillas que le tocan en los huesos. Ciudad de gente sola que aprende a vivir sin aventura. Ciudad que respira bajo el alud violento de la falsificación.
III
¿Qué se siente en la tormenta cuando uno es el sitio en donde va a caer el rayo? Gente a cielo herido. Acampados en mitad de la vía. Gente en el polvo. Braceros en la tempestad. Viven en avenidas desolladas, viven en cantinas sobre la cuerda floja, viven en la mandíbula desencajada de la ciudad. Ellos esperan los añicos del amanecer pero no esperan nada. Ellos esperan que todo estalle pero no esperan nada. Miradas en un espejo roto, caracolas sin mar. Habitantes de arenas movedizas. Hermanos del filo sin más propiedad que las lágrimas, sin más propiedad que lo perdido, sin más propiedad que lo que resta. Un puño feroz les golpea cada día. Yo sé a quiénes pertenecen las manos que golpean. Yo sé, y usted sabe, quiénes empuñan su muerte lenta, quiénes vierten las paladas de tierra que cu­bri­rán sus ataúdes. Yo sé quiénes les entregan cada día. No hay crónicas de su desalojo. Pero yo sé. Usted sabe.
IV
La noche sigue color de rubí, barrio de demonios y esplendores. Hay pruebas: lugares sin techo, habitaciones, azoteas, alamedas del deseo. Hay pruebas: antídotos, insinuaciones, enfermerías. Hay pruebas: un amor, un lápiz, un cuerpo en el espejo. Corren tiempos de redada. Pero también de almacenes, alivios, goces, reuniones sagradas y secretas.
V
Como nos deslumbran los besos desconocidos de una boca bien cono­ci­da, así nos asalta de repente una ciudad nueva, espigas de tiempo en­cen­di­do, el lugar exacto en el que ser.
VI
Hay una ciudad sin mapa, fugitiva e inasible, cierta: la compuesta de deriva e intemperie, la que cada uno escribe en su tiempo, la que se bautiza con el corazón y ya jamás pierde su nombre.

jueves, 14 de agosto de 2008

esta tarde, cuarta cita del AC4

14 DE AGOSTO DE 2008 20.00 HORAS LA GOTA DE LECHE —LOGROÑO—


LOS POETAS DAVID ELOY RODRÍGUEZ E IVÁN MARISCAL PRESENTAN EN LOGROÑO SUS ÚLTIMAS OBRAS

Se trata de los poemarios Los huidos de David Eloy Rodríguez (cuya poesía mereció el Premio Surcos de Poesía en el año 2000) y Comprensión de la penumbra de Iván Mariscal que ha musicado algunos de los poemas y los interpretará acompañado de su guitarra. Conducirá el acto el poeta Íñigo San Sebastián Barja.

Dos de los poetas más activos de la joven poesía andaluza recalan en Logroño para protagonizar la cuarta jornada de Agosto Clandestino (Poetas en Logroño). La Palabra Itinerante es un colectivo de agitación y expresión cultural. Tiene su nacimiento en Sevilla y Cádiz, y se dedica a la acción poética a través de diversas vías, lenguajes y cauces, en un continuo proceso de investigación hacia una comunicación honda y transformadora.Entre las múltiples dedicaciones de los autores que integran el colectivo se encuentran: la creación de su propia obra y su difusión; la búsqueda de modos eficaces de accionar los textos (con propuestas y soportes que contemplan el anudamiento de música y poesía, la poesía escénica, la poesía sonora... en actuaciones en vivo o a través de registros); la organización de actividades para la difusión de la literatura (como es el caso del ciclo permanente Poesía en Resistencia, que se celebra en El Almacén de la Imperdible, en Sevilla, todos los miércoles desde 2001 y por el que han pasado para recitar más de sesenta autores de todo el Estado hasta la fecha); tareas de edición; organización de actividades para la animación a la lectura y la escritura, como es el caso de los diversos talleres de creación literaria que coordinan e imparten para diversos públicos e intereses... Todas las actividades de La Palabra Itinerante parten de los presupuestos de una fuerte implicación con el entorno social y una conciencia de la responsabilidad y función social del arte, el hecho literario, y de aquellos que lo ejercen.

David Eloy Rodríguez
David Eloy Rodríguez (Cáceres, 1976). Vive desde 1993 en Sevilla, adonde se trasladó desde Jerez de la Frontera (Cádiz), donde transcurrió su infancia. Es licenciado en Comunicación Audiovisual y ha realizado también estudios de Antropología. Se dedica a la literatura y a la difusión cultural.Ha publicado varios libros de poesía y su obra ha sido recogida en numerosas antologías nacionales e internacionales y volúmenes colectivos dedicados a la poesía española actual. Además participa desde 1996 en diferentes proyectos escénicos vinculados a la palabra poética. Con ellos ha intervenido, accionando de viva voz su propia obra, en numerosos festivales literarios y artísticos, bien sólo o bien en compañía del cantautor Iván Mariscal -quien ha adaptado musicalmente e interpreta algunos de sus poemas-, del Circo de la Palabra Itinerante o de los poetas Miguel Ángel García Argüez y José María Gómez Valero. Ejerce crítica literaria y textos suyos han aparecido en revistas y otras publicaciones literarias, artísticas, de pensamiento. Ha intervenido con sus creaciones en diversas exposiciones colectivas de arte contemporáneo. Es uno de los editores de la aventura independiente Libros de la Herida.Vinculado al colectivo de escritores La Palabra Itinerante desde 1996, realiza desde allí acción cultural y social, imparte talleres de creación literaria, participa en tramas e intervenciones artísticas y coordina iniciativas culturales.
OBRA: Es autor de los libros de poemas: Chrauf (Ediciones de la Universidad de Sevilla, 1996), Miedo de ser escarcha (Qüasyeditorial, 2000, Premio Internacional Surcos), Asombros (Imagoforum, colección Carne y Sueño, Sevilla, 2006; con imágenes del artista Miki Leal) y Los huidos (ediciones 4 de Agosto, Logroño, 2008). Textos y poemas suyos han sido incluidos en diversas antologías, entre ellas: Voces del extremo (Fundación Juan Ramón Jiménez, en 2001, 2002 y 2008); Once inicial (Fundación Municipal de Cultura de Cádiz, 2002); No doblar las rodillas: siete proyectos críticos en la poesía española reciente (Universidad de Chile, Santiago de Chile, 2002); Poesía de la Conciencia (Zurgai, Bilbao, 2003); Sevilla: 24 poetas y 24 artistas (Imagoforum, Sevilla, 2004); Andalucía Poesía Joven (Editorial Plurabelle, Córdoba, España, 2004); Alzar el vuelo (Imagoforum, Sevilla, 2006); Literatura Joven de Andalucía (Punto de partida, UNAM, México DF, 2007); Poesía Viva de Andalucía (Universidad de Guadalajara, México, 2007); Once poetas críticos en la poesía española reciente (Baile del Sol, Tenerife, 2007), Poesía española 2008 (Alhambra Publishing, Bélgica, 2007), Poetas en el camino (Nuño, Sevilla, 2008), Palabras que se mojan (Diputación de Sevilla, 2008) o Aquí y ahora (Igriega, Madrid, 2008).Ha participado también en libros colectivos como Miradas, ecos y reflejos (Cgt, 2004), Vida de perros (Ediciones del 4 de Agosto, La Rioja, 2007), Poetas en bicicleta (Nuño editorial, Sevilla, 2007) u Once poéticas críticas (Contratiempos, Madrid, 2007) y textos suyos han aparecido en revistas y publicaciones literarias, artísticas y de pensamiento como Mercurio, Renacimiento, La hamaca de lona, Alhucema, La última canana de Pancho Villa, Cámara lenta, Ágora, Ex Libris, Puerto... Poemas suyos han sido traducidos al catalán, al italiano, al francés y al portugués.
PREMIOS: Premio de poesía Universidad de Sevilla 1995; premio Fernando Quiñones 1998; premio internacional Surcos 2000; premio Creación Joven de Sevilla 2007; premio Muestra Andaluza de Literatura Joven, Málaga, 2008.
POÉTICA: El malentendido es la norma. La comunicación es la excepción. El amor es el milagro. Así pues: Escribir por amor. Escribir para entender el mundo. Escribir para la transformación. O bien, dicho por Juan José Saer (1937 - 2005): La cultura no se declara, se hace. Y casi siempre en un paisaje de barbarie. El trabajo puede parecer a veces inútil y amargo, y la lucha desigual ante el poder ilimitado de lo adverso. Pero eso carece de importancia porque la creación, aun en un universo indiferente, es una especie de redención práctica en la que el agente transformador se transforma a sí mismo aunque el mundo que ha querido cambiar siga igual. Antes que nada la creación es alegría, pero también arma y consuelo.
Líneas de fuga

Huir lejos del odio y sus madrigueras
encendidos de pasión y búsquedas.
Huir por desesperaciones y refugios
con un equipaje de amor y desasosiego.
Huir hacia una hora sin puntos cardinales,
como equilibristas por el fino cordel de la cordura
o como mendigos que persiguen
un merecido corazón sobre la tierra.
Huir guiados por brújulas rotas.
Huir confiando en la fuga.
Huir para encontrarnos.



Iván Mariscal
Iván Mariscal. Andaluz de Jerez de la Frontera, nacido en 1976, licenciado en Filología hispánica. Escritor, músico, cantautor, filólogo y periodista. Integrante del colectivo La Palabra Itinerante, Comprensión de la penumbra es su primer libro de poemas. Sus poemas han sido publicados en numerosas revistas tanto impresas como digitales de Latinoamérica y España (Lunas rojas, Alhucema, La vaca de muchos colores, etc) y ha sido antologado por la Fundación Juan Ramón Jiménez en el libro Voces del extremo. Poesía y canción y recientemente en Voces del extremo. Poesía y capitalismo. En 2007 se le le concedió el primer premio de poesía del XIV Certamen Expresión Joven de Jerez de la Frontera. En 2001 publicó el CD Un día en el país de los humanos, y actualmente está en proceso de aparición su nuevo trabajo, Canciones en tiempo de guerra. Ha actuado por todo el territorio español en teatros y salas de conciertos, solo o acompañado de los poetas David Eloy Rodríguez y José M. Gómez Valero. Iván Mariscal interpreta actualmente canciones de la grabación que actualmente está realizando, con la colaboración de músicos de prestigio, centrada en la poesía de jóvenes autores andaluces, trabajo en el que continúa una fructífera trayectoria dedicada a las relaciones entre la palabra poética y la música. Mantiene un blog en la Red: http://www.elcazadordemariposas.blogspot.com/ Poemas en: http://lasafinidadeselectivas.blogspot.com/2007/10/ivn-mariscal.html

Variaciones sobre una suite amarga
Mi infancia son recuerdos de chocolate
y pan duro, también de lagartijas
sin rabo, de bocata en la mochila,
de tardes con rumor de comba y tiza.

De mis quince años queda la visión
de una puerta, con todo lo que eso
significa, de faldas de colegio
de monja, de una noche a frío lento.

De lo que pasó luego
no hay mucho que contar.
Me fui haciendo viejo.
Creo que este poema lo confirma.