lunes, 2 de marzo de 2009

«¿un mundo en crisis?», debates en torno a nuestra "civilización gaseosa"


Jueves, 5 de marzo
Civilización gaseosa
Crisis inmobiliaria, demográfica, energética, ecológica, alimenticia, financiera…, qué sentido tiene que nos paremos un poco ahora a hablar de ellas.
Intervendrán:

LUIS ILLORO. Miembro de Iniciativa Ciudadana.
CARMEN BELTRÁN. Miembro del consejo editor de 4 de agosto.
CARLOS ÁLVAREZ. Autor de los libros: ¿Economía? La sociedad adicta y Civilización gaseosa.
Viernes, 6 de marzo
Sensibilidades necesarias
Para afrontar los variados problemas que nos aguardan en un futuro inmediato será imprescindible que impregnemos nuestros comportamientos de una serie de sensibilidades necesarias: humanismo, ecologismo, feminismo… ¿o no? La crisis sin embargo ha puesto de manifiesto la superficialidad con la que estos mensajes han calado en la sociedad, no hay más que mirar las recetas para salir de ella. ¿Cómo avanzar por este camino?

Intervendrán:

JUAN LUIS HERRERO. Librepensador.
PACHI BALDA. Psicóloga.
DAVID SAN MARTÍN. Miembro de Ecologistas en Acción.
Jueves, 12 de marzo
Territorios inexistentes
Desde el mundo rural a los países empobrecidos, cada vez es más clara la existencia de territorios “subsidiarios”, sin sentido propio, territorios al servicio de otros territorios. Territorios inexistentes en muchos casos que hacen que el mundo se “empequeñezca” con la globalización, que las actividades y los saberes se reduzcan, que el abanico de posibles respuestas al margen de lo establecido sea menor, válido para menos sitio, para menos gentes…
Intervendrán:

CONSTANTINO GIL. Técnico de la UAGR.
JOSÉ ÁNGEL BARRUTIETA. Ganadero de Cameros.
SAMUEL PÉREZ. Activista solidario.
Viernes, 13 de marzo
Respuestas a las crisis
Las respuestas a las diversas crisis que hemos mencionado se han caracterizado por la atonía. Nos estamos “dejando hacer”. ¿Hay capacidad de reacción?, ¿dónde está?, ¿cuáles son los enemigos?, ¿qué teníamos de verdad sin crisis?, ¿qué salvar de la quema y por dónde trabajar?
Intervendrán:

JESÚS RODRÍGUEZ. Fue diputado por IU en el Parlamento de La Rioja.
CHUCHI CÁMARA. Fue secretario general de CC.OO.
EDITH PÉREZ. Coordinadora estatal del área de Antiglobalización y Paz de Ecologistas en Acción.
Todos los actos se desarrollarán en el Ateneo Riojano (Muro de Cervantes, 1) de 20 a 22 horas.Todos los días, al acabar cada acto, nos iremos a tomar unos vinos y pinchos a la calle San Juan.
Decía El Roto en un chiste de hace unas semanas: “Si la bonanza económica era ficticia, ¿cómo podemos estar seguros de que la crisis es real?”
Si le damos la vuelta al argumento y nos miramos a nosotros mismos podemos preguntarnos: Si las recetas para salir de la crisis han demostrado que nuestras propuestas han sido barridas de la realidad, ¿cómo estar seguros de que tenían vigencia anteriormente?
No estaría de más que reestudiáramos nuestras posiciones emancipatorias en aspectos que enlazan con grandes líneas de reflexión, con terrenos de nuestro trabajo que creíamos ganados y que hoy resultan tan lejanos…
Como muestra un botón. Hace diez años enarbolábamos la bandera de las 35 horas como principio para repartir el empleo, feminizar el trabajo y la vida en general, como base para tantos cambios posibles: hoy reculamos y defendemos desde una trinchera sorda y triste que no nos vuelvan a imponer las 65.
Hablaba Adam Smith, y le han secundado otros padres del Capitalismo, de la existencia de una “mano invisible” que regulaba los distintos intereses del mercado para que todo funcionara. Callaron, por lo visto, que esa mano portaba un puñal.
Si la crisis ha puesto algo de manifiesto es lo poco que nuestras ideas han calado en la sociedad y nuestra debilidad a la hora de defenderlas como alternativas eficaces para luchar contra la sinrazón y la barbarie del capitalismo desbocado, aún cuando éste fracasa.
¿Por qué caminos debemos encauzar nuestra labor, qué formas organizativas debemos trabajar, qué respuestas pueden hacernos avanzar?
Cuenta Eduardo Galeano que paseando por Quito encontró una pintada que decía “cuando teníamos las respuestas nos cambiaron las preguntas”. Pero, ¿podemos, de verdad, estar seguros de que teníamos las respuestas?
Civilización gaseosa es un libro de Carlos Álvarez que aporta reflexiones, y nos ha resultado la disculpa perfecta para montar este ciclo de debates, abordar distintos aspectos, desde distintas perspectivas, con distintas sensibilidades, de una realidad actual desconcertante que debemos cambiar, y mucho, para ganarnos un futuro.
Esperamos contar con tu presencia.
Luis Illoro Arsuaga

martes, 24 de febrero de 2009

miércoles, 18 de febrero de 2009

laurie y el dr manhattan en marte



D.M: No creo que tu vida sea insignificante

Laurie: Oh, no, obviamente eso es lo que dirás porque tú no crees en todas las estupideces que yo creo y..uh...¿de verdad?

D.M: No

Laurie: Pero hace un momento decías que la vida no tiene sentido, ¿Por qué...?

D.M: He cambiado de opinión

Laurie: ¿Por qué?

D.M: Los milagros termodinámicos. Acontecimientos tan improbables que son efectivamente imposibles, como que el oxígeno se convierta en oro. Deseo contemplar algo así. Pero en el apareamiento humano, mil millones de espermatozoides buscan un solo huevo. Multiplica eso por las poquísimas posibilidades de sobrevivir que tenían vuestros ancestros, de engendrar a un hijo en concreto...esa hija concreta...hasta que tu madre ama a un hombre a quien tiene todos los motivos para odiar, y de esa unión, de los miles de millones de niños que compiten por ser fertilizados, naces tú, solo tú.Destilar algo tan específico entre ese caos de improbabilidad es como convertir el aire en oro. Esa es la cúspide de la improbabilidad. El milagro termodinámico.

Laurie: Pero y si mi nacimiento es un milagro termodinámico...¿Podrías decir lo mismo de cualquier persona?

D.M: Sí. De todo el mundo. Pero el mundo está tan lleno de gente. Tan lleno de estos milagros, que se vuelven habituales y los olvidamos...Yo lo olvido.Miramos tan a menudo al mundo, que se vuelve monótono a nuestra vista. Pero visto desde otra perspectiva, como si fuera nuevo, vuelve a ser asombroso.Vamos sécate esas lagrimas porque eres vida, más rara que un Quark y más improbable que los sueños de Heisenberg; el barro en el que las fuerzas que dan forma a las cosas deja su huella de forma más clara.Sécate las lágrimas y vámonos a casa.

viernes, 6 de febrero de 2009

london´s chronicle 4 (the last one!)




toca madrugar, preparar maletas y recoger

a eso de las nueve y media dejamos el apartamento, salimos por partes para que no nos pillen en la ilegalidad (dormimos seis en un apartamento para cuatro) y vamos a echarnos nuestro último desayuno inglés

lo tomamos en una sucursal de una mega cadena inglesa de comida rápida y parecemos abuelos (patrióticos) con nuestras pastis rojas y amarillas para el catarro (todos tomamos, incluido odón que no está acatarrado, dice que por no sentirse solo)

enrique nos da la clave de nuestro acatarramiento grupal cuando nos confiesa que ha estado dejando secar sus pañuelos moqueados de tela (no le gustan los de papel porque le irritan la piel, dice) en el mismo radiador en el que los demás dejábamos secando nuestras toallas

tenemos que coger el stansed express desde la liverpool street station y tenemos varias horas libres así que pillamos el autobús 23 que tarda una hora y cuarto en llegar a nuestro destino en vez del metro y hacemos nuestra última visita panorámica de la ciudad

vamos en el piso de arriba, hago fotos, grabo un vídeo, enrique esputa y enseña a odón a serlo, digo a hacerlo, enrique también sigue con sus clases de fucking english, nos hace reír, la ciudad está muy muy bonita con esta luz no-luz, pasamos por delante de la national gallery, que es la espinita que me queda y que me tendré que quitar en otra ocasión (turner, la virgen de las rocas, las bañistas de cezanne y el matrimonio arnolfini, la retrospectiva de francis bacon que se inaugura esta semana en el prado...), atravesamos la city llena de gente (es lunes por la mañana)

voy pensando cosas sueltas, los inconvenientes y ventajas de viajar en grupo (todo tiene su encanto), que apenas hemos visto niños estos días, que el agua sale súper caliente aquí (en el apartamento y en los bares), todas las cosas que tengo que hacer al llegar a casa, que anoche estuvimos hablando de dónde podríamos irnos otra vez todos juntos (sicilia, budapest, rumanía, marruecos, malta, córcega, estocolmo, las repúblicas bálticas...)

también me da por pensar en lo que dijo en una entrevista hace un par de años una pintora logroñesa de mi edad que hasta donde sé está viviendo en berlín y hace muy bien su trabajo (ha ganado muchos premios) y que venía a decir que para ella era imposible desarrollar su vocación y su impulso artístico vivivendo en una ciudad como logroño, que eso sólo podría darse si se dedicara a pintar paisajes

conocí a la chica hace bastantes años porque jugaba a baloncesto como yo y siempre me cayó muy bien, de verdad, nada personal en contra, pero ese comentario me pareció una gilipollez tremenda, una de esas cosas que son aparentemente lógicas, que las escuchas o lees y piensas "claro, normal", pero que en realidad son una chorrada como un piano

no puedo estar más en desacuerdo con eso porque no veo por ningún lado la necesidad de vivir en un sitio como berlín o como londres (y son dos ciudades maravillosas, si bien me gustó más la primera, aunque eso es lo de menos) para crear, quizá sí para otras cosas (promocionarte, buscar oportunidades, mercado...) y quizá también para perder tu norte y despistar a tu brújula, pero no para llevar a cabo el acto creativo en sí, de ninguna manera

pienso más bien justo lo contrario, que en esos lugares puedes encontrar paisajes distintos a los de logroño pero no necesariamente historias distintas, las historias, lo que te permite aprender para poder contar, para poder gritar, son siempre las mismas, siempre, y sinceramente creo que quien piense lo contrario se engaña (tengo un problema con quienes tienen por bandera el menosprecio de lo cercano y/o de lo pequeño)

otra cosa es que uno pueda necesitar aire, libertad, escapar, irse a otra ciudad porque en la suya ya conoce a todo el mundo y se aburre o porque necesita seguir estudiando (que en cualquier caso son cosas distintas a crear), pero insinuar que en las ciudades pequeñas no suceden cosas, referirse a ellas como a escenarios vacíos huérfanos de acción y de historia, es absurdo (o que estás ciego, pero entonces no vas a poder ver en ningún sitio y el problema ya es otro)

puede que dependa de temperamentos y es evidente que pintar no es lo mismo que escribir pero los dos actos responden a la misma necesidad y a mecanismos muy muy parecidos si no iguales

quizá lo que quiso decir c.(esa es la inicial de su nombre) es que había encontrado el amor en berlín (una pareja, buenos amigos, cómplices de verdad, un lugar amable para seguir creciendo) y que sin ese amor (no tener que abandonarlo por obligación es el privilegio fundamental de los ricos, algo que por ejemplo no pueden permitirse siempre en senegal o en pakistán) todo le parecía vacío, sólo paisaje, decorado, escenario de una obra que no es la suya

y para mí eso sí que tiene todo el sentido del mundo

aunque también pienso que las ciudades medianas son las más crueles del mundo (sin la posibilidad de esconderse de las grandes y sin la absoluta imposibilidad de hacerlo de las más pequeñas) y que para un espíritu sensible que se encuentre solo, aislado, que quiera huir o empezar de nuevo, tienen que ser una jodienda

en fin

entramos al dirty dicks pub, nos tomamos un café frío y malo y enrique se compra una camiseta, volvemos a andar los callejones de whitechapel y localizamos el mercado de spitalfields pero no hay casi nada abierto, entro con sonia y héctor a un tesco para que compren muffins de arándanos y scottish shortbread de mantequilla (yo también compro una cajita de eso y nos la comemos antes de llegar a logroño), paseamos por algunas de las calles en las que jack the ripper la lío parda (gunthorpe street, fournier street, wilkes street, thrawl street, hanbury street o middlesex street, que se llama como el libro de eugenides que tanto me gustó en su día), vemos la christ church de spitalfields y atravesamos un mercadillo donde hay un montón de textiles africanos e hindúes y por lo que voy viendo en el google maps nos las apañamos para esquivar todo el rato (involuntariamente) brick lane o banglantown (la mayor comunidad de inmigrantes bangladesíes del mundo y un sitio curioso y recomendado en las guías)

empieza a nevar, volvemos a la estación, compramos el billete y nos dan un palo que nos dejan temblando, montamos en el tren, vemos congelada toda el agua que nos vamos cruzando (riachuelos, lagos, charcos) y a patos andando por encima del hielo, enrique sigue con su fucking english en el vagón (todo el mundo nos mira porque dice cosas como esta: mmmm oral sex mmmm with dogs is mmm not a great idea....), nos morimos de risa, imaginamos posibles episodios pilotos (enrique en un pub, enrique vestido de bobby, enrique saliendo de una cabina, enrique frente a un english breakfast, enrique leyendo the sun con una gabardina en un banco en el parque de st james con buckingham de fondo, enrique atravesando la city con un vaso gigante de starbucks coffee...) y es la risión absoluta

llegamos al aeropuerto, comemos, compramos dulces con nuestras últimas libras, montamos en avión, dormimos, comemos chocolate y mentos, leo la revista de easyjet, aterrizamos, recogemos el coche, volvemos a casa, llueve

nos llevan odón y ana, yo sigo con mi runrun mental, pensando en que sólo me iría de mi ciudad si enrique me abandonara, entonces sí, y que probablemente me iría a madrid o a zaragoza (sitios en los que tengo gente y que me encantan aunque me parezcan menos bonitos que otros), o si la necesidad de escapar me empujara más lejos quizá sí a londres si antonio y marga siguieran allí, me pregunto si le dio a marga por hablar y estudiar español por antonio o si fue al revés (la próxima vez que la vea se lo preguntaré a ella), juego al arkanoid con el móvil de enrique, escuchamos las maquetas de enblanco y del cuarto verde, llegamos a casa y quedamos para el sábado (menos mal, porque los voy a echar de menos)






miércoles, 4 de febrero de 2009

jueves, 29 de enero de 2009

london´s chronicle 3





sonia se levanta la primera para ducharse y lavarse el pelo, luego yo que hago lo mismo y poco a poco los demás, regulín todos

mi primer pensamiento de la mañana es para antonio y el galletón que se metió anoche en las escaleras de su casa

nos metemos un desayuno inglés en el pub de debajo de casa (the mason arms se llama), nos organizamos el día, hablamos de nuestros problemas estomacales (tenemos por exceso y por defecto), entramos a comprar pastillitas para nuestro catarro colectivo a una mega perfumería-droguería-farmacia en oxford street (flipo con la de accesorios que tienen para tunerarse uñas y pestañas), bajamos al subsuelo

nuestra primera parada es abbey road y sonia está emocionada

es lo que tiene ser fan y está guay, me recuerda a cuando estuvimos en viena y fuimos hasta la casa en la que nació y vivió parte de su vida el escritor stefan zweig (antes de emigrar a petrópolis y suicidarse con el convencimiento de que los nazis dominarían el planeta), a la ilusión que me hizo y a la pinta de cerveza que nos tomamos al lado de su portal y a la trallada que le metí a enrique tratando de explicarle por qué stefan sí y otros no o no tanto (lo aparentemente irracional está lleno de razones la mayoría de las veces)


a la salida del metro (con mil tramos de escaleras mecánicas) hay una tiendecita de souvenirs de los beatles, todos entran mientras yo fumo, nos perdemos un poco antes de llegar al paso de cebra de la portada del disco y sonia goza a muerte cruzándolo una y otra vez

todos lo hacemos, nosotros y mucha más gente y la reacción de los conductores es igual y desigual, unos pitan de buen rollo, otros pitan de mal rollo, todos pitan en cualquier caso

después vamos a candem en el overground, esperamos un rato en una estación al aire libre, hace un frío brutal, nos reímos de un cuadro, me gusta la estación y le hago fotos (nada del otro mundo: ladrillos renegridos, grafittis, esqueletos de árboles pelados, vigas negras y amarillas, cables, postes de madera)

desde el tren vemos parte del mercado, al bajar entramos al primer bar que encontramos, que se llama gansa y es español, tomamos colacaos y capuchinos, nos hacen fotos, chicos y chicas nos separamos y nos damos dos horas de margen (nos vamos a las tres y quedamos a las cinco, las chicas llegamos a las seis menos cuarto)

empezamos por el primer mercadillo, el que está debajo del rótulo (yo lo recordaba más grande, la otra vez que estuve me compré un bolso de tela de colores, pulseras de cuero, pendientes, unas martins azules sin punta de acero y papel de fumar de colores y calaveras; esta vez me compro un bolso rojo súper cutre, una camiseta de m.a. barracus para enrique y un puñado de chapas)

salimos y vamos por las tiendas, es una locura, entramos, buscamos, nos probamos y no compramos nada, seguimos y seguimos y seguimos y las tiendas no se acaban, sonia se compra un vestidito negro y una gorra, ana un bolso para ella y otro para su hermana, las dos compran pendientes de madera

llegamos a los puestos de comida, sonia se pilla una bandejita de fideos chinos con pollo y verduras, ana un gofre

me encapricho de una camisa de cuadros amarillos y blancos, larga y con los cuellos grandes, me encanta pero no me convence cuando me la pruebo, y también de un bolso precioso azul celeste de segunda mano que cuesta ¡100 libras! y que no me compro tampoco

mi catarro está en su punto álgido y estoy jodida en la calle pero aún estoy peor dentro de las tiendas

recogemos a los chicos, nos cuentan su jugada, enrique y odón han comprado camisetas (odón de los clash, enrique de los clash y de black flag), odón se ha comprado una gorra, héctor se ha contenido, nos vamos todos juntos a los puestos de comida (los chicos no habían llegado hasta ahí), comemos un poco, estamos a punto de sentarnos a fumar una shisha pero nos da pereza con el frío, andamos por la zona de las caballerizas, sonia y héctor se compran un pañuelo gigante con un mandala de muchos colores para ponerlo de cabecero en la habitación de su casa de san román, yo me encapricho de una barca de papel maché y de una rana y un ratón vestidos de marineros, pero tengo más capricho de irme que de ninguna otra cosa

volvemos al apartamento a dejar las cosas, hablamos con antonio que está magullado de la noche anterior y sin ánimo fiestero y salimos andando hacia el soho

paramos en un pub muy bonito que hace esquina y pedimos unas pintas (más baratas que en ningún otro sitio), como no hemos bebido en todo el día y hay tanto contraste entre el frío de la calle y el calor del pub, las pintas nos suben enseguida y nos ponemos medio pedos, nos reímos, hablamos de todo un poco, a la segunda pinta, en un momento del proceso de exaltación de la amistad y de sinceridad gratuita y totalmente prescindible, les explico que soy mucho de enfadarme, muy gruñona, que aunque se me pase enseguida soy muy protestona, muy chinche, muy triste muchas veces, muy raruna... y sospecho que no me entienden

salgo a fumar con odón y pasa al lado nuestro un hombre vestido de mujer rara y que lleva mucha prisa (falda a la rodilla con estampado liberty, rebeca de punto, medias gruesas claras, zapato plano, bolso grande de mano, peluca de corte bob del color castaño más feo que pueda imaginarse)

me entran ganas de ir a un restaurante mejicano, hablo en un inglés aceptable supervisado por héctor con el camarero y nos manda a covent garden, no vamos, nos volvemos locos buscando un sitio donde cenar, encontramos uno de comida mediterránea en el que nos tratan fatal, pero como vamos ciegos nos da igual

cuando salimos a las once de la noche empieza nuestra ruta desesperada a la búsqueda de un sitio en el que echar una cerveza más

nada, misión imposible oiga, nos indignamos, ¡cómo es posible que en todo el soho no haya un garito en el que tomar una cerveza!, la mayoría están directamente cerrados, en algunos sitios de los poquísimos que encontramos abiertos nos dicen que sólo podemos beber si comemos, en otros nos miran como si fuéramos marcianos, en el macdonalds no nos dan, ni en el burguer king tampoco, los garitos de kebabs de oxford street que vamos encontrando de camino a casa los llevan musulmanes y no venden alcohol... en algunos sitios parece que nos tienen algo parecido a miedo... recuerdo a las hordas de ingleses borrachos como cubas que me crucé en mis veranos adolescentes en salou y en benidorm, lo que vomitaban y la guerra que daban y me dan ganas de hacer cosas malas (volar el parlamento como en v de vendetta por ejemplo)

no perdemos la esperanza, seguimos corriendo al encuentro de todas las luces que vemos en todos los callejones hasta que nuestro esfuerzo se ve merecidamente recompensado y encontramos un pub abierto, grande, que nos mola

cuando vamos a entrar el portero nos explica amablemente que es un bar gay, pero que si nosotros no tenemos problemas con ellos los gays del bar tampoco los tienen con nuestra presencia así que entramos y nos echamos nuestras pintas, nos partimos de la risa de los chicos (les hago fotos a sus piececitos colgando de los taburetes y balanceándose como si fueran de niños pequeños en vez de de los jóvenes y atractivos machos latinos aparentan ser), nos intrigamos con una extraña puerta por la que entran y salen hombres de todas las edades y razas y aspectos constantemente, nos fijamos en un señor mayor que sólo entra y sale acompañado de chicos jóvenes, nos fijamos también en otro señor mayor que anda evidentemente dolorido

cierran a eso de la una, enrique sale el primero y cuando salimos los demás nos lo encontramos hablando con uno de los señores mayores rarunos que nos había llamado la atención en el pub

cuando enrique logra escapar nos morimos de risa, nos cuenta que el señor en cuestión se llama george, que le gusta españa y no sé qué cosas más, que era muy amable

este encuentro tiene mayormente dos consecuencias inmediatas

que sustituyamos yors (george) por dios en todas nuestras frases los 2 días que nos quedan (cagüen yors, reyors, por yors y así sucesivamente) y que enrique se crezca y nos regale unas desopilantes lecciones de fucking english (versión bizarra para iniciados en el humor cuatroagosteño del curso de inglés magic english) que nos hacen reír hasta el dolor, for example: mai mmmmmm as is a very very biutiful as mmmmm for yors

y así hasta que se duerme