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jueves, 5 de marzo de 2009

y esta tarde a las 20 horas en el ateneo riojano...


PRIMERA CHARLA DEL CICLO: «¿UN MUNDO EN CRISIS»,

QUE LLEVARÁ POR TÍTULO: «CIVILIZACIÓN GASEOSA» y tendrá como "excusa" la presentación del libro de Carlos Álvarez, con el mismo nombre,

publicado por Ediciones del 4 de Agosto

intenvendrán el autor, Luis Illoro y quien suscribe estas líneas

que no tiene ni la más mínima duda de que será un acto muy interesante

invitados quedáis todos

lunes, 2 de marzo de 2009

«¿un mundo en crisis?», debates en torno a nuestra "civilización gaseosa"


Jueves, 5 de marzo
Civilización gaseosa
Crisis inmobiliaria, demográfica, energética, ecológica, alimenticia, financiera…, qué sentido tiene que nos paremos un poco ahora a hablar de ellas.
Intervendrán:

LUIS ILLORO. Miembro de Iniciativa Ciudadana.
CARMEN BELTRÁN. Miembro del consejo editor de 4 de agosto.
CARLOS ÁLVAREZ. Autor de los libros: ¿Economía? La sociedad adicta y Civilización gaseosa.
Viernes, 6 de marzo
Sensibilidades necesarias
Para afrontar los variados problemas que nos aguardan en un futuro inmediato será imprescindible que impregnemos nuestros comportamientos de una serie de sensibilidades necesarias: humanismo, ecologismo, feminismo… ¿o no? La crisis sin embargo ha puesto de manifiesto la superficialidad con la que estos mensajes han calado en la sociedad, no hay más que mirar las recetas para salir de ella. ¿Cómo avanzar por este camino?

Intervendrán:

JUAN LUIS HERRERO. Librepensador.
PACHI BALDA. Psicóloga.
DAVID SAN MARTÍN. Miembro de Ecologistas en Acción.
Jueves, 12 de marzo
Territorios inexistentes
Desde el mundo rural a los países empobrecidos, cada vez es más clara la existencia de territorios “subsidiarios”, sin sentido propio, territorios al servicio de otros territorios. Territorios inexistentes en muchos casos que hacen que el mundo se “empequeñezca” con la globalización, que las actividades y los saberes se reduzcan, que el abanico de posibles respuestas al margen de lo establecido sea menor, válido para menos sitio, para menos gentes…
Intervendrán:

CONSTANTINO GIL. Técnico de la UAGR.
JOSÉ ÁNGEL BARRUTIETA. Ganadero de Cameros.
SAMUEL PÉREZ. Activista solidario.
Viernes, 13 de marzo
Respuestas a las crisis
Las respuestas a las diversas crisis que hemos mencionado se han caracterizado por la atonía. Nos estamos “dejando hacer”. ¿Hay capacidad de reacción?, ¿dónde está?, ¿cuáles son los enemigos?, ¿qué teníamos de verdad sin crisis?, ¿qué salvar de la quema y por dónde trabajar?
Intervendrán:

JESÚS RODRÍGUEZ. Fue diputado por IU en el Parlamento de La Rioja.
CHUCHI CÁMARA. Fue secretario general de CC.OO.
EDITH PÉREZ. Coordinadora estatal del área de Antiglobalización y Paz de Ecologistas en Acción.
Todos los actos se desarrollarán en el Ateneo Riojano (Muro de Cervantes, 1) de 20 a 22 horas.Todos los días, al acabar cada acto, nos iremos a tomar unos vinos y pinchos a la calle San Juan.
Decía El Roto en un chiste de hace unas semanas: “Si la bonanza económica era ficticia, ¿cómo podemos estar seguros de que la crisis es real?”
Si le damos la vuelta al argumento y nos miramos a nosotros mismos podemos preguntarnos: Si las recetas para salir de la crisis han demostrado que nuestras propuestas han sido barridas de la realidad, ¿cómo estar seguros de que tenían vigencia anteriormente?
No estaría de más que reestudiáramos nuestras posiciones emancipatorias en aspectos que enlazan con grandes líneas de reflexión, con terrenos de nuestro trabajo que creíamos ganados y que hoy resultan tan lejanos…
Como muestra un botón. Hace diez años enarbolábamos la bandera de las 35 horas como principio para repartir el empleo, feminizar el trabajo y la vida en general, como base para tantos cambios posibles: hoy reculamos y defendemos desde una trinchera sorda y triste que no nos vuelvan a imponer las 65.
Hablaba Adam Smith, y le han secundado otros padres del Capitalismo, de la existencia de una “mano invisible” que regulaba los distintos intereses del mercado para que todo funcionara. Callaron, por lo visto, que esa mano portaba un puñal.
Si la crisis ha puesto algo de manifiesto es lo poco que nuestras ideas han calado en la sociedad y nuestra debilidad a la hora de defenderlas como alternativas eficaces para luchar contra la sinrazón y la barbarie del capitalismo desbocado, aún cuando éste fracasa.
¿Por qué caminos debemos encauzar nuestra labor, qué formas organizativas debemos trabajar, qué respuestas pueden hacernos avanzar?
Cuenta Eduardo Galeano que paseando por Quito encontró una pintada que decía “cuando teníamos las respuestas nos cambiaron las preguntas”. Pero, ¿podemos, de verdad, estar seguros de que teníamos las respuestas?
Civilización gaseosa es un libro de Carlos Álvarez que aporta reflexiones, y nos ha resultado la disculpa perfecta para montar este ciclo de debates, abordar distintos aspectos, desde distintas perspectivas, con distintas sensibilidades, de una realidad actual desconcertante que debemos cambiar, y mucho, para ganarnos un futuro.
Esperamos contar con tu presencia.
Luis Illoro Arsuaga

miércoles, 17 de diciembre de 2008

civilización gaseosa de carlos álvarez


El próximo (y muy recomendable, doy fe, tanto o más que el primero Economía. La sociedad adicta, que también tuvimos el gusto de editar) libro de Carlos Álvarez, Civilización gaseosa*, se presentará en el Espacio de la librería Santos Ochoa (c/ Doctores Castroviejo,19 de Logroño) el próximo jueves 18 de diciembre a las 19'30 horas. Para el autor y la editorial sería un placer contar con vuestra presencia. Y para vosotros me atrevo a decir que también, porque Carlos es un fiera. Aquí va un capítulo de adelanto, precisamente el que abre el libro.


Hawking
Siento un aprecio especial por los divulgadores.La difusión del conocimiento científico se reparte entre los grandes tratados y tesis doctorales que precisan de cientos de páginas de argumentación para la cuestión más peregrina y que rara vez traspasa el propio mundo académico y los reportajes de un par de páginas en los semanarios de los periódicos que, salvo excepciones, suelen tener un tufillo sensacionalista que los hace infumables.Afortunadamente entre una cosa y otra está la labor de los divulgadores. Desde el inabarcable Asimov hasta los actuales Arsuaga, Punset…. O Stephen W. Hawking. En el verano de 1989 leí su libro Historia del tiempo. Big-bang, agujero negro, positrón, constante cosmológica, principio cuántico…y otros conceptos que creí que estarían para siempre fuera de mi alcance empezaron a tener algún sentido. Desde entonces Hawking ha merecido toda mi admiración y agradecimiento… durante 17 años. En el verano de 2006 mi opinión y mis sentimientos cambiaron.En una iniciativa meritoria y original, a través de la página
http://answers.yahoo.com , Hawking lanzó la siguiente pregunta: ¿cómo puede la especie humana sobrevivir los próximos 100 años? En cuestión de pocos días recibió nada menos que 25.000 respuestas. Su compromiso era, de entre todas, elegir una. Y eligió la de un internauta que hablaba de que la Humanidad ya ha pasado por situaciones límite -como la peste negra del siglo XIV- y acababa así: ¿que por qué tengo fe en la Humanidad? Porque debo tenerla. Creo tan firmemente que sobreviviremos como que el sol saldrá mañana. Si no hay fe en la supervivencia no puede haberla en nada más. ¡Esta fue la respuesta elegida por Hawking! Qué decepción. Yo preocupado y con tanto pudor porque mis devaneos tengan un mínimo de consistencia intelectual y va y nos encontramos con esto. Un científico admitiendo la fe como recurso, la fe en que sí. Y se queda tan ancho. Como ese es mi deseo, pues así va a ser la realidad, ¡hala! y si no me enfado. No se puede ser más pueril e infantil.Pero parece que Hawking, que admitía haber lanzado la pregunta porque él mismo no tenía respuesta, a pesar de haber “premiado” una no se queda contento al 100 por 100 con ninguna de ellas y se atreve a formular la suya propia.Habla de los tres peligros que él considera actualmente más serios: una guerra nuclear, la emisión accidental o intencionada de un virus modificado genéticamente y el cambio climático, para concluir: La supervivencia a largo plazo de la especie humana estará a salvo sólo si los terrícolas nos vamos a vivir al espacio y después a otras estrellas. Pero esto no pasará por lo menos en 100 años, así que debemos tener mucho cuidado. Quizá debamos tener esperanzas en que la ingeniería genética nos haga más sabios y menos agresivos. Uno casi enmudece ante una cantidad tan gorda de estupidez y toda junta.Vayamos por partes, primero por el final ¿Está sugiriendo que, de forma voluntaria y deliberada nos modifiquemos genéticamente los humanos? Pero ¿cuántos?, ¿quiénes? ¿Unos pocos y los nombramos “clase dirigente” y venga, que nos salven? ¿O una pequeña población que, por sus especiales cualidades, en un par de generaciones se impongan y dominen la Tierra? ¿O quizá una modificación sistemática de toda la población? Igual no hay ni que operar y con una inyección o una pastillita vale ¿No suena todo esto un poco delirante?Vamos ahora con la parte primera: que nos vayamos al espacio a vivir. Esto creo que no se puede responder sino desde la mala fe. Esto, de ser una solución, lo sería sólo para unos pocos ¿y el resto de la Humanidad? Por otro lado, ¿vivir dónde?, ¿en Venus?, ¿en Marte?..., ¿y vamos a vivir con todo en nuestra contra (temperatura, aridez, atmósfera…) cuando podemos hacerlo en la Tierra con todo a nuestro favor? Pues no sé por qué se me antoja eso poco inteligente ¿O es que donde tenemos que ir es a otro lugar con unas condiciones similares a las de la Tierra? En ese caso, tendremos que salir a buscar fuera del sistema solar. La estrella más cercana, Alfa Centauro, la tenemos a 4’3 años luz, redondeando, a más de 40 billones de kilómetros. Así que en coche (haga usted la cuenta) podríamos tardar unos 46 millones de años, eso sin parar a repostar ni a mear. Aunque también hay que tener en cuenta que los cohetes espaciales corren algo más que un coche. Pero, claro, si llegas hasta Alfa Centauro y ves que por allí no hay nada que se parezca a la Tierra, pues vaya puñeta, porque tendrías que seguir buscando y la siguiente estrella se encuentra a otro tanto de distancia… monta de nuevo en el coche y ¡hala! otra panzada de billones de kilómetros.Pero Hawking nos previene: …esto no pasará por los menos en 100 años, así que debemos tener mucho cuidado ¿Pero es que él no había leído su propia pregunta?, ¿no se trataba de ver cómo podíamos sobrevivir durante los próximos 100 años? Y va y nos cuenta que algún día nos iremos a vivir fuera de la Tierra y que, mientras tanto, que tengamos cuidado, pero ¿cuidado de qué?, ¿cuáles son las pautas a seguir?, ¿todo eso es lo que nos tenía que decir una persona tan lista como él, o es que tiene tanto sentido del humor que se trataba tan sólo de una broma y aún se está desternillando?Unos meses después de lanzar su pública pregunta y emitir sus sesudas conclusiones (creo que por la primavera de 2007) nos encontramos de nuevo a Hawking, esta vez en los telediarios y en las fotos de los periódicos Estaba realizando pruebas de ingravidez en las instalaciones de la NASA, ya que sería uno de los próximos “turistas” espaciales, pero él sin pagar, una especie de invitado de honor. Y pensé para mí: no puede ser tan sinvergüenza este hombre, ¿de modo que esa apuesta pasional por el futuro de la Humanidad fuera de la Tierra no era más que el pago del billete para dar una vueltecita por el espacio?Su actitud me resulta especialmente despreciable.La “carrera espacial” nunca ha tenido la más mínima intención de constituir una colchoneta salvavidas para la Humanidad. Todo lo contrario. Se trata de pura y dura investigación militar con la cual USA pretende asegurar su dominio por la fuerza sobre el resto del planeta. Ese indecente gasto militar, cuyos recursos debidamente utilizados podrían eliminar de raíz el hambre en la Tierra, sólo puede ser admitido por la población si ésta vive suficientemente engañada y se aprovecha su pasión romántica y aventurera haciéndole imaginar la colonización de otros planetas.Y eso lo puede creer la gente que pasa media vida delante del televisor, pero Hawking no. Yo, modestamente, creo que simplemente el plantearlo ahora (fuera del ámbito de la ciencia ficción, la literatura y los sueños liberadores del espíritu), es un crimen de lesa Humanidad, en la medida en que ese deseo fútil pueda relajar el cuidado que merece el único hogar de que disponemos.Pero, con ser seria la parida ésta de Hawking, el gasto armamentístico, el escudo antimisiles y la madre del cordero, de todas formas lo importante, lo verdaderamente importante, es que nos planteemos: ¿queremos vivir en otro sitio que no sea la Tierra?



* Logroño, Ediciones del 4 de Agosto, 2008.