miércoles, 10 de agosto de 2011

un poema de miguel ángel garcía argüez*





Vulcano bajo cero


En medio de la incertidumbre,

ando, errante

Manuel Ruiz Torres


Aquí debajo estamos

ardiendo de frío.


Ha llegado el invierno.


El hielo nos deslumbra.

El fuego bajo el agua.

El cielo sobre el hielo.


La tierra bajo tierra.

Vulcano bajo cero.


*incluido en su nuevo poemario Canciones, número 91 de la colección Planeta Clandestino, que presentará este jueves 11 de agosto, segunda cita del VII Agosto Clandestino, junto a Carmen Camacho (más info aquí)


martes, 9 de agosto de 2011

i love london - crystal fighters



locurón


(articulo interesante sobre el estado de la cuestión, antecedentes, etc. aquí)

lunes, 8 de agosto de 2011

the clash - london's burning




(no he encontrado nada mejor y el vídeo es un poco el terror, pero la canción es un temazo)

domingo, 7 de agosto de 2011

los amantes voladores del futuro y el menú de la cena de coronación del zar alejandro III*







*imágenes sacadas de dos de mis descubrimientos internaúticos más recientes y molones. La primera está sacada de Paleofuture, un viaje por las hilarantes predicciones del futuro que se hacían en el pasado (como estas alas para que los amantes huyeran en cuanto aparecieran los maridos, imaginadas en 1901). La segunda es de How to be a Retronaut, una ruta por el pasado a través de imágenes, vídeos, documentos... (como este menú de la cena de la coronación de Zar Alejandro III en marzo de 1883, ilustrado por Viktor Mykhaylovich Vasnersov). Las dos son verdaderamente geniales.


miércoles, 3 de agosto de 2011

mañana jueves 4 de agosto, karmelo iribarren inaugura el VII agosto clandestino*



*y por si poder contar con él fuera poca cosa, encima lo hará acompañado por el también poeta donostiarra Pablo Casares, que será quien se encargue de presentarlo. Yo compartiré mesa con ellos y seré feliz. Por muchos motivos. Por la excelente compañía. Porque es una alegría y un logro poder celebrar otro Agosto Clandestino (¡el séptimo, nada menos!). Porque por fin hemos conseguido traer a Karmelo a Logroño y eso es una gozada para todos los que formamos parte de Ediciones del 4 de Agosto (es que somos muy fans; por lo que a mí respecta, me atrevería a decir que es el primer poeta que me gustó de verdad, el primero que me hizo buscar y tener todos sus libros y prácticamente el único por el que he ido expresamente a otra ciudad para conocerlo). Porque además lo acompaña Pablo y es como cerrar un círculo muy bonito. Porque Pablo es nuestro amigo y un poeta excelente, porque siempre es un gustazo tenerlo cerca y porque vuelve a Logroño 7 años después (él inauguró el I Agosto Clandestino un 4 de agosto de 2005, acompañado por Mariela Bazán). Si queréis más información de los autores, tenéis las bios completas en el blog de Enrique Cabezón (que es también el autor de esta foto tan maja).



Karmelo presentará Un leve guiño de luz hacia la sombra, que se repartirá gratuitamente a quienes vengan a acompañarnos. Y yo les animo a que lo hagan porque sé que va a merecer mucho la pena (para muestra, un poema). Lo dicho, mañana a partir de las 20 horas en el Instituto Riojano de la Juventud de Logroño, tienen la primera cita con el VII Agosto Clandestino.



La edad de la inocencia
Para Iñaki Aldekoa

Ni Raquel Welch,
ni James Dean,
ni Jesucristo crucificado.
Mis sueños los veló Durruti.
Me despertaba
y ahí estaba él,
dándome ánimos:
Nosotros
heredaremos la tierra.


Claro que yo era aún tan inocente
que ni siquiera
me preguntaba cuándo.

por si alguien lo dudaba...



... de estar, de ser, estará y será donde estemos y los espacios sólo serán accidentes o circunstancias o paisaje ¿O alguien de verdad pudo pensar que todo esto era cosa de 1 plaza o de 20 plazas o de 300 plazas? ¿Alguien pudo pensar que cortando los accesos a sol iban a conseguir que la gente se mirara, se encogiera de hombros y se fuera para su casa? ¿Alguien, en serio, estuvo tan ciego? ¿Alguien pudo pensar que esto era sólo de gente que estaba en la calle y que en cuanto los perdieran de vista iban a desaparecer? (como las avestruces que esconden la cabeza en el suelo y creen que ya nadie les puede ver) ¿Alguien pensó, si quiera por un momento, que en esto estaban sólo los 100 que acampaban o los 1000 que se reúnen en la asamblea o los 10000 que marcharon ayer por el centro de madrid? ¿Alguien, de verdad, se cree eso?


¿Alquien en su sano juicio, con los pies en el suelo, puede pensar que eso es así mientras ve que en virtud de no sé qué austeridad perfectamente dirigida ni de qué dictadura de qué mercados, se suprimen un montón de plazas de maestros, se cierran ambulatorios y se eliminan camas de hospital, se recortan las ayudas sociales y en cooperación, hay cada vez más gente que pasa hambre, cerca y lejos de nosotros, se incrementan, en definitiva, las desigualdades de una manera exponencial y terrible y así suma y sigue? ¿Alguien se cree que todos nos hemos vuelto definitivamente inmunes a toda esta inmoralidad, a toda esta injusticia, a todos estos abusos? ¿En serio que alguien pude creerse eso?


No sé si me preocupa más que obviamente nadie se lo crea y simplemente se estén dedicando a jugar con nosotros a algún juego extraño y perverso cuya finalidad desconocemos, o que realmente se lo crean porque no se enteran de nada. Pocas cosas hay más peligrosas que un tonto con mala idea.


*el cartel, una vez más, es de voces con futura

lunes, 1 de agosto de 2011

un poema de joan salvat-papasseit



Nocturno para acordeón

Heme aquí: yo guardé madera en el muelle,
(Vosotros no sabéis
qué es
guardar madera en el muelle:
pero yo he visto la lluvia
a cántaros
sobre los botes,
y guarecerse bajo las tablas el destajo de la angustia:
bajo los flandes
y los melis,
bajo los cedros sagrados.

Cuando los carabineros acechaban en la noche
y era un túnel la bóveda del cielo
sin luz en los vagones, hice un fuego de estrellas en la boca del lobo.

Vosotros no sabéis
qué es
guardar madera en el muelle:
pero todas las manos de todos los golfos
como una farándula
se juramentaban al abrigo de mi fuego.
Y era como un milagro que tiraba de las manos entumecidas.

Y en la niebla se perdían los pasos.

Vosotros no sabéis
qué es
guardar madera en el muelle:
ni sabéis la oración de las linternas de los buques,
que son de tantos colores
como la mar bajo el sol:
que no le hacen falta velas).