
Florecilla
El viento
abre todas las puertas.
La razón
las cierra.
La cara estos días he contemplado, escuchado y leído, primero con asombro y después con enfado, como tertulianos, presentadores, periodistas, políticos, blogueros y demás cuadrilla de todo pelaje, tendencia, pose y opinión se han dedicado a criticar a grecia como país (que no a su economía) a partir de la comparación al parecer poco afortunada que ciertos popes de las finanzas han hecho de su economía y de la nuestra
el himno de la resistencia francesa durante la ocupación nazi reinterpretado por los zebda