Hoy empieza el Eurobasket (¡y mola!). Si me preguntaran que qué canción me viene a la cabeza cuando oigo la palabra "baloncesto" o, al revés, que qué canción me hace automáticamente tener ganas de irme a echar un partidillo os diría que ésta de Cypress Hill. ¿Que por qué? pues I don´t know, pero así es.
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miércoles, 31 de agosto de 2011
lunes, 25 de agosto de 2008
me gusta el baloncesto
no me interesa demasiado el deporte
pero regala a veces espectáculos vibrantes que entusiasman a cualquier ser humano medianamente sensible
es el caso
piel de gallina casi dos horas
alucinante el partido de la final olímpica de baloncesto masculino
hacía tiempo que no disfrutaba tantísimo viendo deporte
de hecho, el nivel de intensidad controlada de un partido de baloncesto igualado es incomparable
me gusta el baloncesto porque casi tiene más que ver con el aire que con la tierra
porque hasta la parábola que dibuja el balón es un guiño a esa fantasía ingrávida que practican los buenos jugadores
los que hacen soñar
porque las partes más brillantes del juego remiten constantemente a esa ilusión de volar
porque en un buen partido se alcanzan cotas altísimas de belleza plástica
porque el despliegue de fintas, driblings, pases, aley hoops, tiros, ganchos, saltos, parece más propio de los alardes de un baile que de un deporte
y porque me gusta la actitud de los jugadores de la selección
porque no parecen gilipollas ni paramilitares chungos
porque parecen chicos normales
pero regala a veces espectáculos vibrantes que entusiasman a cualquier ser humano medianamente sensible
es el caso
piel de gallina casi dos horas
alucinante el partido de la final olímpica de baloncesto masculino
hacía tiempo que no disfrutaba tantísimo viendo deporte
algunos lo han calificado como el mejor partido de la historia del baloncesto o como el partido del siglo
no sé si tanto, pero un partidazo brutal desde luego
rápido, ágil, divertido, rudo y a la vez tremendamente delicadode hecho, el nivel de intensidad controlada de un partido de baloncesto igualado es incomparable
me gusta el baloncesto porque casi tiene más que ver con el aire que con la tierra
porque hasta la parábola que dibuja el balón es un guiño a esa fantasía ingrávida que practican los buenos jugadores
los que hacen soñar
porque las partes más brillantes del juego remiten constantemente a esa ilusión de volar
porque en un buen partido se alcanzan cotas altísimas de belleza plástica
porque el despliegue de fintas, driblings, pases, aley hoops, tiros, ganchos, saltos, parece más propio de los alardes de un baile que de un deporte
y porque me gusta la actitud de los jugadores de la selección
porque no parecen gilipollas ni paramilitares chungos
porque parecen chicos normales
inlcuso tiernos
y esa combinación (ser muy bueno, echarle rabia y ser tierno a la vez) es irresistible
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