lunes, 31 de diciembre de 2012

mis deseos para 2013*

 
 

 
*mis dos mejores deseos para el año que empieza me los encuentro todos los días en una pintada cerquita del trabajo, aunque echo en falta un tercero. La cosa quedaría así: lucha, lee y ama. Feliz 2013.

sábado, 29 de diciembre de 2012

la rebelión según isabel bono*






el sabor del hierro
la sombra del laurel
la belleza de las antenas

en la luz de los charcos
empieza la vida

todo lo que nunca sabrán medir

 
*o saber ver y contar como solo ella sabe, que hay cosas que jamás nos podrán arrebatar (muchas): todo lo que nunca sabrán medir. Un montón de poemas emocionantes en su nuevo libro. Sin dejar de mirar al horizonte, es sano saberse ver los pies de vez en cuando. Muy fan (siempre)

sábado, 22 de diciembre de 2012

réquiem 2012, enrique cabezón versiona a josé hierro*



réquiem 2012

José Hierro / Stop Desahucios
Dimitris Christoulas
Amaia Egaña / ...


José Miguel Domingo Águila, natural
de España, ha fallecido el jueves
25 de octubre, a consecuencia
de un deshaucio. Su cadáver
está tendido en Emucesa,
Servicios Funerarios. Paseo de Sabica. Granada.
Los vecinos de la Chana se concentrarán
a las 11,00 en la Plaza de las Palomas.
Es una historia que comienza
entre revistas y libros, y que termina
en un horno crematorio, en Emucesa,
con lágrimas y aplausos de desconocidos.
Es una historia que comienza
en un conato de sueño de futuro.
Continúa en largas jornadas
laborales, bajo un toldo barato,
sobre el asfalto quemado
a la sombra distante y legendaria de La Alhambra
Halla en la Chana su término
con una cuerda y mínimas pavesas,
con una esquela y una concentración
en frente de la oficina de Caja Rural.
Al fin y al cabo, cualquier sitio
da lo mismo para morir:
el que se ponzoña de billetes,
el tallado en sudor o en mugre,
el empapado de usura.
Da lo mismo que un cuerpo se haga
billetes, sudor, mugre, usura.
Lo doloroso no es morir
acá o allá…
 
Requiem aeternam,
José Miguel Domingo Águila. En el horno
en Emucesa, se ceban banqueros
y políticos de España, Domingo, y los libros
(funeral en el margen, caja
que huele a ruina y derrota)
240.000 euros. Y han sumado
su rabia desconocidos
entre las otras que despertaron
en mayo… Liberanos domine
de morte aeterna
… Moody's, Bank of America,
JPMorgan, Citigroup, Morgan Stanley,
Botín, Polanco, Goldman, Sachs o Rato
no morirán, como tú, entre semana…
Ahora se acuerdan de ti
los hombres anulados,
los que antes miraron
hacia otro lado. Dies irae.

Lo doloroso no es morir
dies illa acá o allá;
sino sin gloria…
(Decía el poeta)
El presidente de la Asociación de Vecinos
de la Chana, José Fernández ocaña,
ha hecho un llamamiento a los políticos
para que se conciencien de los problemas
que atraviesan muchos ciudadanos
que no pueden hacer frente
a sus compromisos con los bancos.
Te velan en Emucesa,
Servicios Funerarios, ni hogueras,
ni caballos y armas. Ni héroes
para siempre. Ninguna estatua de rostro
borrado. Ni trajes de Giorgio Armani
o Hugo Boss, Reichszeugmeisterei
con licencia oficial.
¿Y la poética gloria?
La única Gloria que conoces
compraba el diario cada mañana.
Domingo no ha caído así. No ha muerto
por ninguna quimera inalcanzable.
(Hace mucho que el español
muere de anónimo e indignación,
de frustración acumulada
en protestas pacíficas para promover
una democracia más participativa
alejada del bipartidismo PSoE-PP
y del dominio de bancos y corporaciones.
Por una "auténtica división de poderes"
y otras medidas con la intención de mejorar
el sistema democrático de este país de sordos
y mudos). Entró un día
en la Caja porque creyó en la propaganda
de un accesible bienestar. El Mundo,
Liberanos Domine, dicen que es patria.
Y ha muerto. No fundó emporios.
No dio su nombre a una marca. No hizo
más que morir por doscientos cuarentamil
euros (él los pensaría
en pesetas: 39.932.640). Requiem aeternam.
Y en Emucesa lo visitan
las muchachas, los obreros,
los españoles, los que mueren
en el dique.
 
Requiem aeternam.
Definitivamente todo
ha terminado. Su cadáver
está tendido en Emucesa
Servicios Funerarios. Paseo de Sabica. Granada.
Se concentrarán sus vecinos en recuerdo
de su lucha.
 
Me he limitado
a reflejar aquí una esquela
de un periódico y noticias en la red.
objetivamente. Sin vuelo
en el verso. objetivamente.
Un español como millones
de españoles. No he dicho a nadie
que lloraría si todavía me quedasen
lágrimas que llorar.


*ayer presentamos "Hay caminos", una antología-homenaje a José Hierro coordinada por Sonia San Román, con motivo del 90º aniversario de su nacimiento y del 10º aniversario de su muerte. Incluye una selección de diez poemas de José Hierro (uno por cada uno de sus libros) así como las versiones que han llevado a cabo cinco poetas riojanos (Adrián Pérez, José Luis Pérez Pastor, Enrique Cabezón, Sonia San Román et moi) y cinco poetas cántabros (Carlos Alcorta, Adela Sáinz, Rafael Fombellida, Alberto Santamaría y Yolanda Soler), además de una reflexión inédita de José Hierro sobre la poesía, un prólogo de la poeta y coordinadora de la Fundación Centro de poesía José Hierro de Getafe, Julieta Valero, y un epílogo del poeta y crítico literario Enrique Villagrasa. El libro (aunque no sea muy fino que yo lo diga) ha quedado de lujo. Para muestra esta emocionante versión de Enrique Cabezón. Muy grande.


sábado, 15 de diciembre de 2012

un poema de eugenio montejo



Un año

Vuelvo a contarme aquí mi vida
otra tarde de otoño
viejo de treinta y tres vueltas al sol.
Vuelvo a replegarme en esta silla
palpando su inocencia de madera
ahora que el año hace su estruendo
y me sacude fuerte, de raíz.
En la terraza inicio otro descenso
al infierno, al invierno.
Sangran en mí las hojas de los árboles.

lunes, 3 de diciembre de 2012

un poema de rené char




Consuelo
     
Por las calles de la ciudad va mi amor. Poco importa
a dónde vaya en este roto tiempo. Ya no es mi amor: el
que quiera puede hablarle. Ya no se acuerda: ¿quién en
verdad le amó?

     Mi amor busca su semejanza en la promesa de las
miradas. El espacio que recorre es mi fidelidad. Dibuja
la esperanza y en seguida la desprecia. Prevalece sin
tomar parte en ello.

     Vivo en el fondo de él como un resto de felicidad.
Sin saberlo él, mi soledad es su tesoro. Es el gran meridiano
donde se inscribe su vuelo, mi libertad lo vacía.

     Por las calles de la ciudad va mi amor. Poco importa
a dónde vaya en este roto tiempo. Ya no es mi
amor: el que quiera puede hablarle. Ya no se acuerda:
¿quién en verdad le amó y le ilumina de lejos para que
no caiga?